Crítica y calma a partes iguales

A.S.G.
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El inesperado empate ante el Real Burgos despierta las primeras autocríticas en un Real Ávila que asume la necesidad de reflexionar. Toca «cambiar», pide el vestuario reconociendo que esto acaba de empezar

Crítica y calma a partes iguales - Foto: David Castro

Todo lo visto en verano se esfumó en un momento. Media hora, no más, es lo que necesitó elReal Burgos para borrar de un plumazo el crédito que el Real Ávila se había ganado en pretemporada, el margen de confianza y optimismo con el que se había llegado al arranque de liga.  Todos esperaban una alfombra roja. Y no era para menos. Se empezaba en casa, ante un equipo sumido en problemas deportivos y extradeportivo por igual y con una inercia ganadora tras una pretemporada de menos a más y que había llevado a muchos al Adolfo Suárez empujados por lo visto ante el Unionistas. Y aunque la tarde empezó bien, desde la defensa al ataque, terminó mal. De nuevo los mismos errores de siempre, los mismos de una temporada pasada que llevó al equipo encarnado a dejarse por el camino el objetivo de pelear por los playoffs.De nuevo un equipo incapaz de resolver el partido, de controlar los tiempos y de imponerse ante un rival que supo aprovechar sus oportunidades. Pudieron golear y acabaron regalando un empate.
«La primera, en la frente». Lo pensaron todos en la grada y lo dijeron en el vestuario.Las palabras de JaviDe Mesa tras el partido ponían sobre la mesa la realidad de una aciaga tarde de domingo. Llegaba el equipo crecido y se fue con un baño de realidad. «Siguiendo con esta dinámica no llegaremos a ningún lado». El delantero, autor del pase del gol y de dos disparos que repelió la madera, no le ponía paños calientes al primer tropiezo.  
Primer toque de atención para un equipo que llegaba prevenido. «Si el año pasado no llegamos a la disputa de los playoffs fue por los puntos que nos dejamos en casa».Lo decía 48 horas antes del partido JonathanPrado. Había lanzado el mensaje dentro y fuera de un vestuario que el curso pasado se dejó sorprender en su feudo por el Bupolsa (0-1), La Bañeza (1-1), Almazán (0-2), Bembibre (0-0) o Briviesca (0-0). O lo que es lo mismo, se dejó 12 puntos de esos que nunca se deben perder, de los que se echan de menos a final de curso. Doce puntos, los mismos que distanciaron al equipo de la cuarta plaza.
Hubo charla en el vestuario. «Aquí no hay que poner excusas, debemos ser autocríticos si queremos crecer».Primeras palabras de JonathanPrado tras pasar por el vestuario. Se han perdido dos puntos y no quiere el palentino que se escapen más, no al menos ante rivales como el Real Burgos.
Momento de cambio, de reflexión y de calma. Primera jornada y primer tropiezo,  sí, pero mejor ahora que luego. Se asume el error y la crítica pero se pide calma. Aún queda margen como para negar el crédito a un equipo que todos saben que puede, aunque debe demostrarlo.