Burgohondo lucha con voluntarios y "unos vecinos de 10"

M.M.G.
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En la localidad no se ha detectado aún ningún caso positivo de coronavirus

Burgohondo lucha con voluntarios y "unos vecinos de 10"

El recorrido que estamos haciendo estos días por la provincia para pulsar cómo se está viviendo en nuestros pueblos la crisis del coronavirus nos lleva hoy a Burgohondo, una localidad que ha echado mano de voluntarios para ayudar a aquellos (sobre todo los mayores de la localidad) que más lo necesitan. Así no los explica el alcalde del pueblo, Francisco Fernández, que muestra su orgullo ante cómo están comportándose sus vecinos en esta difícil situación.
«Son de diez», presume el primer edil de Burgohondo, que habla sobre cómo están respetando todos las medidas de confinamiento impuestas.
Nos habla de calles vacías, sólo visitadas estos días de manera fugaz por aquellos que salen a comprar algo de comida o a pasear rápidamente a sus mascotas. «Y los que salen no es que guarden un metro y medio de distancia, es que guardan cinco», recalca el nivel de concienciación que han adquirido rápidamente los vecinos.
Pero si de algo presume también Fernández es de la labor que están realizando los voluntarios: personas que se han ofrecido a ayudar a otras a cambio de nada. Son ellas las que, por ejemplo, hacen la compra o van a la farmacia por los que no pueden hacerlo. Y son, también, los que cada día a las 13,00 horas llevan a los mayores la comida a su domicilio.
Nos confirma también Fernández que en Burgohondo no han detectado aún ningún caso positivo de coronavirus. «Al menos, no de momento», confía en que este ‘marcador’ siga a cero durante mucho tiempo.
Hablamos con él también sobre la llegada al pueblo de madrileños, dada la presencia de gran cantidad de segunas residencias  en sus calles. «Es verdad que tuvimos problemas la semana pasada, porque vino mucha gente», denuncia el alcalde. «Y este fin de semana hemos apreciado que también ha venido gente, aunque menos», confirma.
A todas estas personas que se desplazan a la localidad, el alcalde les recuerda que se les exige la misma responsabilidad. «Porque el pueblo está portándose muy bien, no ves a nadie en la calle», quiere subrayar Fernández, que apunta que todos los bares y restaurantes del pueblo están cerrados. No así los comercios de alimentación, la farmacia y el estanco.