El Real Ávila se plantea un ERTE en abril

A.S.G.
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Los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo llegan al fútbol. El club encarnado completaría el 30 por ciento de la nómina de sus jugadores

El Real Ávila se plantea un ERTE en abril - Foto: David Castro

El mundo del fútbol no está siendo ajeno al varapalo económico de la crisis sanitaria provocada por el COVID-19. No lo está siendo el fútbol de las altas esferas, más cerca del negocio y lo empresarial que del deporte en demasiadas ocasiones, y mucho menos el fútbol modesto, como el de Tercera División, donde los clubes empiezan a entender que la temporada puede haber llegado a su fin y miran con recelo a unos presupuestos demasiado ajustados como para pensar que llevar la competición más allá de junio no les pasaría factura. Bien es cierto que desde la Real Federación Española de Fútbol se han prometido ayudas y se han confirmado las cantidades apalabradas relacionadas con el programa ‘Impulso 23’, que en el caso del Real Ávila podría suponer unos 46.000 euros, pero mientras nadie se pronuncia verdaderamente sobre cómo se solucionará el final de temporada, los equipos empiezan a moverse en un escenario de dudas en el que deben tomar decisiones. Porque la realidad empieza a poder a las suposiciones.
Y no es el Real Ávila un equipo ajeno a todo lo que está pasando. Es más, desde los despachos del Adolfo Suárez ya se están moviendo ante lo que podría deparar el futuro más inmediato. De hecho desde el club ya se están planteando la solicitud de un ERTEpara el mes de abril. Un escenario que ya se tiene hablado con los jugadores, que se encuentran informados en todo momento de los pasos que la entidad encarnada pretende dar en los próximos días.
La propuesta que se maneja desde el club encarnado tiene como punto de partida los 10 meses de contrato de los jugadores ampliables, como ocurre en esto del fútbol, en caso de disputar los playoffs. Punto de partida indispensable entender la propuesta encarnada. Porque en caso de reanudación de la competición, de que la temporada se extendiera en el tiempo, no significa que los jugadores fueran a cobrar más allá pese a no haber jugado. El club ha alcanzado un acuerdo con su plantilla para completar el 70 por ciento de lo que van a recibir en situación de ERTE a cambio de que, en caso de prolongación de la competición, durante ese tiempo su salario sería ese 30 por ciento restante de la nómina. De este modo un jugador que por sus 10 meses en el club debía recibir 10.000 euros, en caso de que la competición se reanudase, sería la cantidad final que percibiría esta temporada con independencia de si la competición acabase en mayo, en junio o en julio.
Una medida que va a permitir al club ahorrarse las cuotas de la Seguridad Social los meses en los que se estén parados. Eso sí, los gastos fijos del club, como los pisos en los que ahora viven los jugadores –son diez– se verían incrementados si la competición se alarga. «Para poder pagar los pisos necesitamos ese dinero que nos ahorramos» señalan desde el club ante la medida que se está contemplando y con la que tratar de amortizar económicamente la actual situación.
De este modo, son diez los meses que van a cobrar del club encarnado, aunque la temporada se extendiera más allá. El ERTE está planteado para el mes de abril. Un mes en el que cobrarían del paro el 70 por ciento que les corresponde por nómina. El 30 por ciento que se ha comprometido a aportar el club llegaría en el mes de junio y julio para que los jugadores sigan recibiendo ingresos.
De momento el club plantea la continuidad en el día a día de su personal –Rosa, Maño o Antonio– mientras la competición no se dé por suspendida de manera definitiva.
Desde el club encarnado la crisis comenzó convencidos de que la temporada, «aunque fuera tarde» se acabaría por completar, pero con el paso de las semanas la sensación ha dado un giro radical. «Creemos que no se va a acabar».
Aún no se han parado a valorar la situación económica en su caso derivada de todo esto, pero como en el caso del Óbila Club de Basket, entienden desde el Real Ávila que no necesariamente deberían tener un impacto negativo. Ciertos gastos son fijos, pero si la competición no continúa se podrían ahorrar hasta dos meses de salario, desplazamientos, árbitros... Pero como todo ahora, es una suposición. Para todo eso ya habrá tiempo.