Las farmacias de Castilla y León niegan desabastecimiento

Ical
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Los despachos farmacéuticos implementan medidas se seguridad e higiene para evitar el contagio por coronavirus y mantener el servicio al público

Un distribuidor de medicamentos entre en una farmacia de la calle Mayor - Foto: Ical

La propagación del Covid-19 ha colocado en primera línea de actuación a los profesionales sanitarios y los centros hospitalarios, pero no son los únicos. Los despachos de farmacia de Castilla y León sufren a diario una gran carga de trabajo, mucho mayor en estos días, con el fin de atener y suministrar productos y bienes médicos de primera necesidad. Debido a la labor y servicio imprescindible que posibilitan, los farmacéuticos extreman las medidas de seguridad para evitar contagios y la paralización de su atención durante el estado de alarma.

La farmacéutica salmantina Aurora martín, en relación al desabastecimiento de ciertos productos, asegura que remarca a los clientes que acuden constantemente al establecimiento, localizado en la Gran Vía de la capital charra, que “las mascarillas donde hacen falta es en los hospitales”, argumentos que calan “al tener la sensibilidad a flor de piel”. Asimismo, las farmacias salmantinas carecen de alcohol para desinfectar, ya que “la producción no da abasto, pero parece que se restablecerá pronto”. Aun así, también hay dificultad para dispensar geles desinfectantes o guantes.

En cuanto al resto de medicamentos, Martín declara que “no hay más desabastecimiento del que había antes de entrar en el estado de alarma”. En el caso concreto del paracetamol, indica que su dispensación “se está haciendo de una forma equilibrada, coordinada y restringida”, de modo que ninguna farmacia se quede sin ello.

Asegura que “no les han servido todo lo que han pedido”. Se trata de racionalizar para que llegue a todos los pacientes que más lo necesitan. De todas formas, Aurora Martín destaca la importante labor de sensibilización entre la población “para evitar el acopio innecesario de medicamentos” y la prudencia a la hora de salir a adquirirlos.

Del mismo modo, en la Farmacia Ave María de Palencia, Carmen Calvo afirma que los clientes también les piden paracetamol e ibuprofeno, pero de momento poseen stock. "Ahora tendrán más demanda, al liberarse la prescripción para dos meses, por lo que se están suministrando más medicamentos a los pacientes”. De por sí los almacenes “ya estaban tocados y tenían muchas faltas”, recalca.

Sobre otros productos, señala que ha tenido gel hasta finales de la semana pasada, dado que llegaron 200 unidades, las cuales fueron vendidas en escasos tres días. Recuerda que las mascarillas “nunca se han vendido en farmacias”, aunque, aun así, reconoce que “compró varias, que fueron vendidas en el momento en el que estalló él primer caso en España”.

Protección y seguridad

Las farmacias de la provincia de Burgos ven la situación “con preocupación”, tal y como asegura a el presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Burgos, Miguel López de Abechuco, aunque actualmente “se encuentran todas abiertas, en horario normal”. Los profesionales están haciendo turnos de mañana y de tarde, “para que si cae uno en cuarentena los otros puedan trabajar”, explica el presidente. Asimismo afirma que les preocupan especialmente las zonas rurales, donde están trabajando una o dos personas. “Esperemos que siga así, pero puede ocurrir que por enfermedad haya que cerrar alguna farmacia”, señala.

El presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos traslada que se están tomando a cabo medidas de seguridad en las farmacias, al establecerse varios protocolos de autoprotección, tanto para los profesionales como para los pacientes. “Se han extremado las medidas de higiene, limpieza y desinfección de las zonas comunes, como pueden ser los mostradores, teclados o manillas”, puntualiza. Además se está llevando a cabo una “entrada controlada de los pacientes a la farmacia”, de manera que, dependiendo del tamaño de la misma, están entrando una o dos personas a la vez, mientras el resto de clientes esperan fuera, respetando la distancia de seguridad entre ellos.

En la misma línea actúan en la Farmacia Ave María de Palencia, donde Carmen Calvo deja claro que “han puesto en el mostrador una barrera tipo mampara, así como unas líneas de separación en el suelo”. “Nos lavamos las manos constantemente con agua y jabón y con cada cliente se usa gel desinfectante”.

A mayores, han estipulado una normativa para los clientes y usuarios, ya que cada persona se debe colocar en el mismo puesto de atención, preferentemente”. Afirma que, ante la crisis sanitaria actual, procuran tener cuidado entre los trabajadores. Comenta que pensaba hacer dos turnos de trabajo, pero “no es posible debido al jaleo diario”.

Serenidad y prudencia

De igual manera, la farmacia salmantina Aurora Martín lleva días tomando medidas de actuación frente al contagio del Covid-19 para favorecer la protección entre sus clientes. La responsable del establecimiento, Aurora Martín, dice que se encuentran trabajando con “normalidad” y atendiendo a todos los pacientes “intentando transmitir un mensaje de mucha serenidad y a la vez prudencia”.

Señala que la gente “poco a poco está más concienciada” y añade que “hay diversidad de comportamientos” entre los clientes que acuden a su farmacia. “Hay gente concienciada y responsable, pero también a los que no les ha tocado de cerca y les parece algo irreal”. Muchos dicen “no ver al virus por ningún sitio”, por lo que viven en “una pesadilla incierta”.

En los primeros días del estado de alarma, los trabajadores de este establecimiento ya empezaron a recomendar a los pacientes que “se llevaran la medicación para más tiempo, ya que se han abierto plazos más largos de prescripción”, con el fin de evitar salir a la calle. Ahora, con los datos reales, “ya entienden que es prudente quedarse en casa y tener la medicación preparada”.

Desde el primer momento, en la farmacia de Aurora han intentado que “no haya aglomeración dentro del establecimiento”; por lo que aclara que han instalado unas mesas en cada una de las puertas de entrada y carteles informativos. De este modo, “solo pueden estar dentro una o dos personas y el resto espera fuera, respetando las distancias de seguridad”. Además, han colocado mamparas de separación “hechas de bricolaje casero, ya que tenían que estar lo más pronto posible”. "La gente también lo agradece y respeta”.