Un camino lento pero seguro

SPC- Agencias
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La Unión Europea pide a los Veintisiete adoptar de manera gradual una serie de medidas de desconfinamiento «coordinadas» para evitar un nuevo repunte de la pandemia

Un camino lento pero seguro - Foto: OLIVIER HOSLET

La decisión de reanudar la actividad laboral y social o mantener las restricciones es de cada Gobierno. Sin embargo, desde la UE quieren que exista una estrategia común que, sin quitar potestades a cada Estado, sí sirva para trabajar de manera conjunta y, sobre todo, responsable. Por eso mismo, la Comisión Europea lanzó ayer su primera guía de recomendaciones a los Ejecutivos nacionales sobre cómo abordar la vuelta a la normalidad una vez concluya la crisis sanitaria, elaboradas con el objetivo de que el desconfinamiento sea más coordinado que la atropellada imposición de medidas al principio de la pandemia.
«Esto no es una señal de que el confinamiento se pueda empezar a levantar inmediatamente, sino plantear un marco para que los Estados tomen decisiones. Recomendamos un enfoque gradual y las acciones deben ser objeto de seguimiento por si el virus vuelve a aparecer», explicó la presidenta de la CE, Ursula von der Leyen.
Como condición previa al fin de las restricciones, afirmó que hay que contar con «criterios epidemiológicos concluyentes que demuestren que hay una reducción significativa del virus durante un período prolongado de tiempo» y  una capacidad suficiente del sistema sanitario. Según agregó, será clave «detectar brotes nuevos y cualquier expansión del virus tan cerca del punto donde ocurran como sea posible y sin dilación», y para esto serán vitales los test a gran escala, no solo en laboratorios.
Una vez cumplidas estas premisas, la Comisión recomienda que las acciones para levantar el confinamiento sean «graduales» y se prevea un plazo de cerca de un mes entre un paso y otro para tener tiempo de ver los efectos.
Así, sugiere que las acciones que se han tomado hasta ahora se sustituyan por otras más concretas, como intensificar la desinfección en tiendas y oficinas en lugar de mantenerlas cerradas, para «facilitar el retorno gradual» de ciertas actividades. De la misma forma, recomienda una especial atención a los grupos más vulnerables, como mayores o enfermos crónicos, y señala que «se deben prever medidas para seguir protegiéndoles mientras se levanten restricciones a otros grupos de población». La guía recalca, no obstante, que los diagnosticados con coronavirus «deben seguir en cuarentena» sin importar si son vulnerables o no.
Sobre la vuelta al trabajo, la CE insiste en que «no todo el mundo puede volver a la oficina al mismo tiempo» y aboga por que al principio lo hagan las personas menos vulnerables y los sectores esenciales. Y en cuanto a las aglomeraciones, cree que deben irse permitiendo de forma progresiva, aplicando límites al tamaño de las clases o al horario y número de clientes en bares y restaurantes.