Innovación y constancia para luchar contra los ciberdelitos

E.C.B
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El Sindicato Unificado de Policía celebró este sábado en Ávila su VII Curso sobre Ciberseguridad y Delitos Informáticos con la asistencia de más de 300 personas

Innovación y constancia para luchar contra los ciberdelitos

El cibercrimen es el tercer delito más lucrativo, tras la prostitución y el tráfico de drogas, y no ha hecho más que crecer en los últimos años. Sirva como ejemplo que en la provincia de Ávila las estafas por pago por vías informáticas experimentó un incremento en el último año de 112 por ciento. De ahí, precisamente, la importancia de un curso como el organizado por el Sindicato Unificado de Policía (SUP) este sábado en Ávila, que tenía como objetivo formar a los futuros miembros de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado en materia de ciberseguridad y delitos informáticos, y que contó con una magnífica respuesta, pues más de 300 personas llenaron el Auditorio Municipal de San Francisco.
Un curso universitario, el séptimo impulsado por el SUP, que como señaló la secretaria general del sindicato, Mónica Gracía, buscaba «formar a los compañeros, porque no lo hace la Administración, y darles un servicio, ya que la ciberdelincuencia es muy difícil de combatir y la formación es primordial, no solo a nivel policial sino también de los ciudadanos, porque tenemos que ser conscientes de la repercusión que puede tener dejar nuestros datos en la red».
Entre los asistentes a la inauguración de esta jornada se encontraba el director general de Kaspersky Lab Iberia, empresa puntera a nivel mundial en ciberseguridad, Alfonso Ramírez Patiño, que subrayó como pilares básicos para la lucha contra los ciberdelitos la coordinación público-privada, y sobre todo «la constancia, el trabajo y la técnica para estar al día».
Y es que, como apuntó, «los delincuentes siempre están por delante de la ciberseguridad. Son ellos los que van marcando el paso y además se lo estamos poniendo muy sencillo porque estamos viviendo una tendencia en la que intentamos conectar a internet absolutamente todo, incluso lo que no está diseñado para ello, con lo que no dejamos de abrir nuevos vectores de ataque para que los cibercriminales puedean sorprendernos cada día con algo nuevo».
Junto a Ramírez Patiño también intervinieron en la apertura del curso las autoridades locales y privinciales. Así, el subdelegado del Gobierno, Arturo Barral, subrayó el «aumento» de los delitos informáticos contra particulares, frente al descenso de otros tipos penales como los robos con violencia o los hurtos y recordó que hay delitos informáticos de tres tipos, «contra los particulares, contra las empresas y también de las empresas».
El comisario provincial de la Policía, Emilio Pérez Castelani, además de incidir en la importancia de los ciberdelitos, señaló que «la Policía está abocada a la constante formación en nuevas modalidades de delitos».
Por su parte, el vicepresidente primero de la Diputación, Pedro Cabrero, resaltó la importancia de este curso porque «la delincuencia va avanzando con las nuevas tecnologías», y el alcalde de Ávilla, Jesús Manuel Sánchez Cabrera, que inauguró la jornada, recordó la estrecha vinculación de esta ciudad con la seguridad, a través de la Escuela Nacional de Policía, la Escuela Regional de Policía Local o la existencia de la Cátedra de Estudios Policiales.

 

La delincuencia se traslada a la red.

La delincuencia en la red «es una realidad cada vez más viva y cambiante, que evoluciona muy deprisa, vinculada a la evolución tecnológica, y el problema es que los ciudadanos nos hemos puesto a utilizar las tecnologías muchas veces sin emplear medidas de precaución, que lo que están determinando es que toda la delincuencia se desplace a la red». Son palabras de Elvira Tejada, fiscal de sala coordinadora contra la Criminalidad Informática, que explicó a los asistentes al curso las respuestas que está ofreciendo el Ordenamiento Jurídico a esta situación, armonizadas con los países próximos, porque como dijo, «la delincuencia en la red no tiene límites territoriales».
Tejada indico que la Fiscalía «se está esforzando por crear un grupo de expertos en esta materia que colabore con otros organismos y busque soluciones a este problema». Eso sí, aclaró que «la legislación siempre va a ir por detrás y se trata de ser ágiles para reaccionar cuanto antes, incorporando nuevos delitos o adaptando los ya tipificados porque ahora se cometen a través de la red».
Por su parte, el magistrado de la Audiencia Provincial de Madrid Eduardo de Urbano hizo hincapié en «las dificultades» que plantea la delincuencia informática «por la velocidad de innovación y la necesidad de recurrir a las pericias técnicas y a la investigación por personas especializadas». «Uno de los grandes problemas es que no hay un título en el Código Penal sobre ciberdelincuencia, sino que están los delitos diseminados. Por eso son importantes estos cursos que ofrecen una visión más general», dijo.