'El camino' de Ávila

P.R.
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El Vía Crucis Penitencial realizó el recorrido tradicional alrededor de la Muralla, pero sin la presencia de la talla del Santísimo Cristo de los Ajusticiados, por la lluvia

‘El camino’ de Ávila

El Vía Crucis de penitencia se ha celebrado esta mañana, sin la presencia de la imagen del Santísimo Cristo de los Ajusticiados, una bellísima talla anónima del siglo XVI, que suele acompañar a esta tradicional procesión que recorre la Muralla con el acompañamiento de los fieles. La causa no fue otra que la amenaza del lluvia que se haría realidad nada más salir de la Catedral y que después acompañó a los caminantes prácticamente durante todo el recorrido. En lugar de la tradicional imagen  procesionó una cruz desnuda que fue portada a lo largo de todo el recorrido por representantes de distintas asociaciones religiosas de Ávila.

A lo largo de las catorce estaciones de penitencia por las que pasa ‘El camino’ (a la Cruz) de Ávila, en un recorrido por el perímetro de la Muralla, y donde hay colocadas hasta catorce unas cruces de madera, se fueron realizando reflexiones tomando como base los diferentes momentos vividos por Jesús de Nazaret desde su prendimiento hasta su crucifixión.

Cientos de abulenses, que participaron en esta manifestación religiosa que organiza el Ilustre Patronato de la Santa Vera Cruz y que es retransmitido en directo para toda España por la emisora de radio COPE Ávila, tuvieron que aguantar la fina lluvia que cayó durante todo el recorrido y con algo más de intensidad cuando la comitiva llegó al Paseo del Rastro, aunque después escampó y se pudo concluir el recorrido en la Catedral, sin la presencia de esa lluvia.

‘El camino’ de Ávila‘El camino’ de Ávila

 El obispo de la Diócesis, José Maria Gil Tamayo, acompañó por primera vez el recorrido de esta estación penitencial. Como es tradición, el prelado abulense da por finalizado el Vía Crucis con unas palabras. En este caso Gil Tamayo mostró su admiración por este recorrido, que ha realizado esta mañana por primera vez, y reconoció que le había sobrecogido el respeto de los abulenses y los muchos visitantes que se sumaron a esta cita en unos especiales momentos de emoción y reflexión. “Qué viváis este día  y toda vuestra vida con el sentido cristiano que habéis vivido este Vía Crucis”, deseaba el prelado abulense.