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La España despoblada se harta y exige una financiación justa

SPC
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Fernández Mañueco y otros siete presidentes autonómicos de diferentes partidos exigen voz y voto en la negociación y reivindican que el reparto de fondos tenga en cuenta el coste real de los servicios

El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, interviene junto a los otros siete dirigentes autonómicos presentes en el cónclave de Santiago. - Foto: César Sánchez ICAL

El presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, defendió ayer el valor de la «colaboración» por encima de ideologías que se ha plasmado en el 'Documento de Santiago' rubricado por ocho comunidades con el fin de «mejorar» el Estado de las Autonomías y de garantizar la «cohesión» territorial con una financiación justa como base de la «justicia social». Un mensaje que lanzó después del encuentro celebrado ayer entre los ocho presidentes autonómicos de la España despoblada, que hartos de la falta de financiación, suscribieron una declaración conjunta en la que, entre otras cuestiones, reivindican una reforma del modelo, caducado desde 2014,  pactado de forma multilateral y que evite la bilateralidad. Y, en clave económica, que introduzca factores correctores para que se atienda al coste real de los servicios con el foco en el envejecimiento y la dispersión, entre otros.

Así lo recoge el documento firmado en el 'Foro Santiago. Camino de Consenso' por el anfitrión, el gallego Alberto Núñez Feijóo (PP); y sus homólogos: el presidente de Castilla y León, el también popular Alfonso Fernández Mañueco; así como los socialistas Concha Andreu (La Rioja), Javier Lambán (Aragón), Emiliano García-Page (Castilla-La Mancha), Guillermo Fernández Vara (Extremadura) y Adrián Barbón (Asturias); junto al cántabro Miguel Ángel Revilla (del Partido Regionalista).

Fernández Mañueco, que fue el primero de los ocho mandatarios en intervenir, resumió la postura de los participantes al reclamar que «todas las personas deben recibir los mismos servicios, vivan donde vivan». Al respecto, el presidente de Castilla y León señaló que esta declaración de Santiago, integrada por 35 puntos, supone una «apuesta clara por el estado de las autonomías» y pretende «poner a los desafíos demográficos en el centro del debate». En ese sentido, Mañueco consideró imprescindible que los servicios públicos esenciales, como la educación, la sanidad y los servicios sociales, lleguen a todos los territorios de la mano de una financiación «suficiente» que garantice la igualdad y la cohesión territorial «por encima de ideologías». «Nos jugamos mucho», apuntó el presidente de la Junta, que consideró que las «propuestas constructivas» planteadas en el foro suponen «un paso al frente para mejorar el estado de las autonomías».

Consensos multilaterales

En la misma línea, el máximo dirigente de la Comunidad apeló a la lealtad para «lograr consensos multilaterales» en el seno del Consejo de Política Fiscal y Financiera y reclamó un «esfuerzo» al resto del país para hacer frente a la realidad de que «el coste de los servicios no es igual en todos los territorios», según informa la Agencia Ical. Como ejemplo, citó el caso de Castilla y León, que acumula el cinco por ciento de la población española pero cuenta en su territorio con el 38% de los consultorios médicos rurales, el 17% de las carreteras autonómicas del Estado o el 18 por ciento de la superficie forestal.

De este modo, Fernández Mañueco defendió que el objetivo de este documento es avanzar en «igualdad» y en «cohesión territorial», al tiempo que reseñó que los ocho presidentes presentes en el acto comparten como objetivo la «colaboración» por encima de «ideologías» para avanzar en los servicios de las personas. «Somos leales con el Estado de las Autonomías y damos un paso al frente para mejorarlo, también somos leales con el Gobierno con propuestas constructivas y esta declaración como instrumento de trabajo que sirva para lograr el consenso y mayor cohesión territorial», explicó.

Otros criterios

En esta reunión acordaron, tras un trabajo previo de sus respectivos gabinetes de hacienda, que las necesidades de financiación de las comunidades deberán ser fijadas atendiendo a los factores determinantes de sus necesidades reales. Es decir, que, además de los costes fijos, se tengan en cuentan factores como la superficie, la dispersión, la baja densidad, la orografía, la baja natalidad, y el envejecimiento y sobreenvejecimiento de la población, puesto que son, según apunta el texto, «condiciones innegables de un mayor coste en la prestación de servicios» cuyo efecto debe cuantificarse de forma completa y ponderarse en mayor medida que en el actual sistema. También coincidieron en el hecho de que, de forma específica, se evalúen los gastos vinculados a la educación, sanidad y servicios sociales, dado su elevado peso relativo en todas las autonomías. Por último insistieron en que la negociación de la reforma de la financiación autonómica sea multilateral, ya que los presidentes autonómicos quieren evitar lo que ocurrió con el modelo de financiación actual, que fue pactado en gran parte entre las autoridades catalanas y el entonces gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

La sanidad pública, una de las claves del Documento

El Documento de Santiago, entre sus 35 puntos, pone el foco en la sanidad pública y en su dinámica de crecimiento de gasto, todavía más intensificada con la pandemia vigente, al considerar que debe ser objeto de un análisis especial en la próxima negociación. El peso de la sanidad en el sistema, creen los ocho presidentes firmantes, debe adecuarse al gasto real de las comunidades autónomas, incluidos los gastos estructurales que ha dejado la crisis sanitaria. En particular, coincidieron en que se valore de forma adecuada el impacto de cada grupo de edad que forma parte de la población protegida equivalente, recogiendo la creación de nuevos tramos a partir de los 65 años (mayores de 85) y aumentando su ponderación. Además, sugirieron revisiones periódicas para ajustar estos indicadores y, sobre todo, ponderación, de forma que se garantice la suficiencia dinámica del gasto sanitario en el modelo de financiación.

Tudanca respalda «con convicción» los acuerdos 

El secretario regional del PSOE, Luis Tudanca, expresó el respaldo de su partido a los acuerdos de los ocho presidentes en la cumbre de Santiago, que calificó de «buena noticia» más allá de «colores políticos», y recordó que el pacto autonómico de financiación suscrito en 2016 con el expresidente Juan Vicente Herrera tenía el mismo objetivo. Así lo manifestó Tudanca en un una serie de mensajes en su cuenta de Twitter, recogidos por Ical, en los que valora la reunión: «Siempre me ha parecido que hay materias para colaborar e incluso para aprender unos de otros». «Es una buena noticia la defensa de intereses comunes más allá de los colores políticos de los gobiernos», aseguró en su cuenta de la red social, en la que también añadió que lo es la defensa de un sistema de financiación justo y que tenga en cuenta el desarrollo demográfico y la prestación de servicios públicos.