Nueva avería en el tren de Ávila a Valladolid

Redacción
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Una veintena de pasajeros sufrió el parón del convoy en medio de un descampado. El alcalde de Ávila enviará una queja al Ministerio de Fomento.

Nueva avería en el tren de Ávila a Valladolid

El tren que realiza el trayecto entre Ávila y Valladolid a primera hora de la mañana sufrió ayer una avería que afectó a una veintena de pasajeros, que ha denunciado una situación que «se repite a menudo». A las 7 horas de ayer lunes «han empezado a saltar chispas de la calefacción, se han apagado las luces y el tren ha parado en un descampado», ha explicado una viajera a la agencia Europa Press.
Los pasajeros han tenido que descender de los vagones con maletas y bultos, y uno de ellos ha sufrido una caída.
La «solución» ofrecida ha sido la de coger un tren que iba en sentido contrario para regresar a Sanchidrián, y desde allí montar en otro hacia Valladolid, que ha llegado casi dos horas después de lo previsto.
Esta avería se suma «a otras muchas» de viajes «sin calefacción, paradas y retrasos que se acumulan con frecuencia», ha lamentado la viajera.
Tras tener conocimiento de la situación vivida ayer por los viajeros del servicio ferroviario entre Avila y Valladolid, el alcalde de Ávila, Jesús Manuel Sánchez Cabrera, anunció que enviaría este mismo martes una carta de queja al Ministerio de Fomento.
A lo largo del año que ahora termina han sido muchas las protestas tanto de particulares como de asociaciones y partidos políticos, pidiendo mejoras en este servicio ferroviario. Han sido habituales las quejas relativas a las bajas temperaturas en invierno, especialmente en este primer tren que une Ávila y Valladolid y que en ocasiones o iba sin calefacción o sufría algún problema en la misma.
También se han producido averías de tipo mecánico, como la que se produjo el pasado 19 de agosto en los frenos de uno de estos trenes, lo que provocó  que los viajeros de la línea llegaran con 88 minutos de retraso al tener que esperar al siguiente tren en la estación de Arévalo.
Estas situaciones han provocado que algunos usuarios hayan sido advertidos en sus centros de trabajos por los retrasos habituales por culpa del tren o que se hayan visto obligados a abandonarlo, en unos casos para compartir coche y desplazarse por carretera, y en otros casos para dejar de residir en Ávila y cambiarse a Valladodid o Segovia.