«El alcalde y su equipo no han hecho nada de calado»

L.C.S
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Entrevista con Sonsoles Sánchez-Reyes, portavoz del Partido Popular en el Ayuntamiento de Ávila

«El alcalde y su equipo no han hecho nada de calado»

La portavoz del Partido Popular ofrece su visión de lo que ha sido el primer año de mandato municipal.
¿Con qué tres palabras definiría el primer año de mandato del equipo de gobierno en el Ayuntamiento?
Inacción, propaganda y prepotencia.
¿Y la labor de su partido en ese periodo, también con tres palabras?
Escucha, propuestas y denuncia.
¿Cuál cree que ha sido el principal error del equipo de gobierno en este primer año?
Hacer sufrir a una inmensa mayoría de los abulenses subiendo el IBI casi un 9%. El IBI es el impuesto de patrimonio de las clases trabajadoras. Un gran número de abulenses, como un gran número de españoles, son propietarios de sus viviendas. Incrementarlo así, en una ciudad con el salario medio en poco más de 16.000 euros anuales, es una salvajada fiscal. Sin paliativos. Injustificable.
¿Y el principal acierto?
Vivir de las rentas porque, por mucho que se quejen de las herencias recibidas, los proyectos más importantes que tiene esta ciudad entre manos proceden de antes de su llegada a la Alcaldía en 2019 (el ARU de La Cacharra, las obras de las Hervencias, la EDUSI…). Crucemos los dedos para que sigan teniéndolos en cuenta y no los echen a perder.
¿Cree que la ciudad está mejor o peor que hace un año?
Cualquier persona sensata sabe que la ciudad está peor. Por Ávila ha gobernado ya el 25 por ciento del tiempo que los abulenses, democráticamente, le concedieron en las urnas, sin embargo, en todo este primer año de mandato, el alcalde y su equipo no han hecho nada, no han llevado a cabo ningún proyecto de calado, ni siquiera de importancia media. Todo son fuegos de artificio y eslóganes fáciles, pero vacíos de contenido.
¿En qué cree que ha mejorado y en qué ha empeorado la ciudad?
No ha mejorado en nada. Ni en urbanismo, ni en fiscalidad, ni en transparencia, ni en fiestas, ni en medio ambiente, ni en turismo, ni en comercio, ni en comunicaciones… absolutamente en nada. En un debate sobre el estado de la ciudad el alcalde no tendría más defensa que esas frases suyas del tipo «todo va mejor que hace un año» que nos ha regalado esta semana, sin ofrecer datos, cifras o comparativas en las que basar esa afirmación. Y no mejorar siquiera un poco, dada la sociedad en la que vivimos, es evidentemente empeorar.
¿La pandemia desvirtúa cualquier balance que se pueda hacer?
La pandemia les ha dado la excusa para el segundo año. Para el primero tenían la herencia recibida. A partir de este verano tendrían que gobernar con sus presupuestos, empezar a desarrollar iniciativas, demostrar el cariz y el empaque de su proyecto… La pandemia les va a permitir tener una coartada muy tentadora para todo. Y cuanto más dure, más van a estirar la cuerda.
¿El funcionamiento interno ha mejorado con solo cuatro partidos con representación en vez de los seis de la legislatura pasada?
La decisión de que hubiera cuatro grupos fue de los abulenses en 2019, como en 2015 fue que hubiera seis. Quienes estamos en esto debemos tener la capacidad de adaptarnos a cualquier situación y trabajar siempre con la máxima eficiencia y eficacia. Por nuestra parte, el trabajo es constante e intenso, la dedicación es absoluta. El grupo municipal popular, quienes formamos parte de él, vive en términos de ciudad. Ninguno estamos liberado, pero le aseguro que en nuestras actividades profesionales siempre estamos pensando en mejorar Ávila y la vida de sus vecinos.
¿Cuando escucha que el equipo de gobierno se refiere a la herencia recibida, sobre todo en materia económica, se siente responsable de algo?
Más que responsable, me siento satisfecha de que las cuentas del Ayuntamiento estuvieran tan saneadas como para que este alcalde haya podido, en los últimos seis meses, subir un 46 por ciento la deuda financiera del Consistorio, que ha pasado de 26 millones de euros, a 31 de diciembre de 2019, a casi 40 millones ahora mismo. Como al alcalde le gustan los términos médicos, y parafraseándole, le diré que igual una persona en coma no podría firmar una hipoteca, sería imposible que un ayuntamiento en coma accediera al crédito y se zafara del control del Ministerio de Hacienda. Evidentemente un ayuntamiento en coma tampoco habría podido aumentar los liberados de tres a siete e incrementar así los gastos anuales en sueldos políticos en 300.000€ como han hecho en cuanto tomaron posesión.
¿Qué hubiera hecho distinto el PP en la gestión del Ayuntamiento por ejemplo en el periodo de sequía?
En una emergencia, como es una sequía, las opciones de actuación se reducen. Un responsable político, en casos así, tiene que ponerse en mano de los técnicos. En la prevención de incendios se dice que los fuegos del verano se apagan en invierno. No entiendo por qué en la gestión del agua no se puede decir que ‘la sequía de dentro de uno, dos o tres años se evita ahora que tenemos los embalses llenos”. El alcalde y Por Ávila tienen en su mano solucionar el problema histórico del abastecimiento de la ciudad gracias al Plan Cogotas. No son conscientes de la dificultad de poner de acuerdo a tres administraciones y, ahora que lo tenemos, se desdeña, se obstaculiza y se duda. Es algo incomprensible. Pero cuando vuelva la sequía, que ojalá no lo haga, podremos decir quién no la quiso evitar teniendo la solución en su mano.

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