Caja de Ávila ve en la Fundación un futuro mínimo de 9 años si adelgaza su estructura

M.E.
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La entidad presenta en la Junta el plan de viabilidad, el presupuesto para 2013 y un borrador de los estatutos de la futura fundación, a una semana de que sus órganos queden disueltos y con la esperanza de que se apliquen sus criterios.

Pablo Luis Gómez, presidente de Caja de Ávila, en rueda de prensa. - Foto: Antonio Bartolomé

Caja de Ávila presentó este lunes en la Junta de Castilla y León el plan de viabilidad, el presupuesto para 2013 y un borrador de los estatutos de la futura fundación en la que se transformará la entidad abulense para continuar con la labor de la Obra Social, un trámite llevado a cabo en cumplimiento con «el compromiso adquirido» en su día en el marco el proceso de transformación y que como principal conclusión deja la estimación de un futuro mínimo de 9 ó 10 años para la nueva fundación, siempre, eso sí, que se produzca el adelgazamiento de la estructura, la optimización de recursos y la rentabilidad de espacios.

El presidente de Caja de Ávila, Pablo Luis Gómez, detalló que ese adelgazamiento se traduciría en una reducción de en torno al 50% de la plantilla actual de la Obra Social de la entidad, que él mismo cifró en 23 personas, aunque sin concretar personas ni puestos, al tratarse de una propuesta.

Hay que recordar que los órganos de gobierno de la entidad abulense quedarán disueltos el día 27 de noviembre, dentro de una semana, debido al cambio normativo que acortó los plazos del proceso de transformación en un mes y que ha hecho imposible convocar a la asamblea, de ahí que será la Junta la que nombre a la comisión gestora que se hará cargo del proceso de transformación en fundación. En este sentido, Pablo Luis Gómez dijo desconocer quién formará parte de la gestora o si prevalecerá las base presentada por Caja de Ávila, pero dijo tener la sensación de que los documentos «han gustado» y confió en que apliquen los criterios estipulados desde la entidad.

Tras exponerse los documentos en el Consejo de Administración de la semana pasada, el primero de los estudios presentados en la Junta fue el plan de viabilidad de la futura fundación, requerido en su día por la administración y en el que se describe la situación patrimonial de Caja de Ávila, el destino actual de las dependencias, la plantilla actual y también la futura plantilla que de dibuja para que la fundación sea viable. En esa proyección de futuro se vislumbra un recorrido mínimo de 9 ó 10 años siempre que se adelgace la estructura y se optimicen los recursos y los espacios, y todo ello «en el escenario más negativo posible», esto es, con las reservas y el patrimonio actual de la Caja, sin tener que enajenar bienes inmobiliarios y sin contar una recuperación económica o con la llegada de patronos, explicó el presidente.

El segundo de los documentos presentados fue el presupuesto para 2013 para la nueva fundación. No quiso el presidente de Caja de Ávila concretar la cantidad, pero habló de una reducción de en torno al 20% respecto a las cuentas de este año de la Obra Social de Caja de Ávila, que se cifró en 4 millones de euros. Todo ello, subrayó, con esa política de austeridad, rentabilización de recursos y política de prioridades que se propone para la fundación, lo que permitirá, dijo, que «no se cierre ningún cierre» y llevará a «dar prioridad a lo social sobre lo cultural», aunque esto no significa, aclaró, la desaparición de las actividades culturales.
 

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