La fiesta en Ávila es de las Vacas

Redacción
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El barrio celebra la Santísima Trinidad con una serie de actos que llenaron el fin de semana y que se completaron este lunes con un reconocimiento al anterior obispo, Jesús García Burillo

La fiesta en Ávila es de las Vacas

Para muchos el barrio de Las Vacas es sinónimo de fiesta y así se vivió al menos durante el último fin de semana con las celebraciones de la Santísima Trinidad, una tradición en Ávila que cada año llena de alegría no solo el barrio sino a toda la ciudad. Además, en esta ocasión se ha contado con un epílogo muy especial puesto que este lunes se programó un reconocimiento al anterior obispo de Ávila, Jesús García Burillo, quien hay que recordar que fue el obispo encargado de la coronación de la Virgen de las Vacas. García Burillo, que a pesar de la distancia como administrador apostólico de Ciudad Rodrigo, se considera «un vaquero más», fue nombrado ayer Patrono de Honor 2019 del Ilustre Patronato de la Santísima Trinidad y Nuestra Señora de las Vacas «por su autorización y Coronación Canónica de Nuestra Señora de las Vacas».
Ese momento de homenaje llegó después de un fin de semana lleno de actividades en el barrio de Las Vacas. Es el propio presidente de la Cofradía, Jesús Sánchez, quien explica que todos los actos transcurrieron «muy bien», especialmente en el caso de la «salida de la ermita, recorriendo las calles de las Vacas» y viviendo el que es uno de los momentos más especiales de estas fiestas que llega con la visita a los patios vaqueros. Todo ello sucedió tras la misa solemne celebrada este domingo y que estuvo presidida por Óscar Robledo Merino como presidente nato y párroco de San Pedro y que después continuó con la procesión con la imagen de Nuestra Señora de Las Vacas para recorrer la barriada. En ella la nota musical llegó a cargo del grupo de dulzaina y tamboril Grupo Rebolada así como la Banda de Música de Ávila. Además, en este acto se contó con la presencia del alcalde de Ávila, Jesús Manuel Sánchez Cabrera, en el que fue uno de sus primeros actos públicos tras su nombramiento. No faltó tampoco una invitación a patatas revolconas para quien quisiera participar en una comida en la que, señala el presidente del patronato, se «reunieron al menos 400 personas». Una gran afluencia de asistentes, explica, llamados por la fiesta y el buen tiempo y que acudieron a un acto que fue la antesala de una tarde «que queda para la juventud» y donde no faltó la verbena ya llegada la noche en el barrio.
La tradición de llevar a la Virgen de las Vacas por el barrio con motivo de las fiestas de la Santísima Trinidad tuvo otro momento importante el sábado. Esa es la jornada que se inicia con el repique de campanas y disparo de cohetes y donde no falta el comienzo de triduo, con misa comunitaria con homilía, bendición con el Santísimo y rezo de la Salve, que una vez finalizada da paso al momento en el que el presidente de los Mozos pide la Virgen al presidente del Patronato puesto que la imagen de Nuestra Señora de las Vacas es llevada en procesión (en este caso el domingo) por los mozos, que se hacen cargo de ella una vez que la reciben.