La captación desde las Cogotas se retrasa hasta 2023

L.C.S
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Esta infraestructura no podrá ser declarada como de emergencia hasta que no esté elaborado el proyecto, que se demorará hasta el año que viene ante la necesidad ahora de tener licencia ambiental

La captación desde las Cogotas se retrasa hasta 2023 - Foto: David Castro

Las obras de captación de agua desde el embalse de las Cogotas no sólo no se acelerarán, cómo se venía pidiendo desde Ávila, si no que sufrirán un retraso de al menos dos años, por lo que no estarán en disposición de servir agua a la ciudad hasta 2023, en el mejor de los casos, cuando en la presentación del proyecto, en marzo de este año, se habló de 2021 como fecha para su puesta en funcionamiento. La razón de este retraso de dos años es que finalmente sí será necesario someter los trabajos programados en el embalse de las Cogotas a un estudio medio ambiental, cuando en un principio se había informado de que no hacía falta. Ahora desde el Ministerio de Transición Ecológica sí que se ha solicitado ese informe, lo que demorará los plazos de construcción.
Esta fue la conclusión principal de la reunión de la comisión de seguimiento de esta infraestructura celebrada este miércoles en la Subdelegación de Gobierno y en la que participaron representantes de la empresa públicia Acuaes, la Junta de Castilla y León, y el Ayuntamiento de Ávila, tras la cual se informó también que la declaración de esta obra como de emergencia, tal y como se ha solicitado en algunas ocasiones desde Ávila, no podrá ser posible hasta que no este redactado el proyecto de obra, que no estará elaborado hasta el año que viene.
 Acuaes es la empresa pública encargada de la redacción de los anteproyectos y proyectos constructivos, la licitación y adjudicación de los contratos necesarios, la dirección de las obras, realizar la explotación de la infraestructura y llevar la contabilidad financiera de la obra, y en la reunión de este miércoles en Ávila estuvo representada por Jerónimo Moreno, quien  confirmó que «desde la firma del convenio el pasado 1 de marzo se ha venido trabajando en el proyecto» y que «todos los trámites que se están siguiendo, técnicos y ambientales», están encaminados a «conseguir la aprobación del proyecto por parte de laDirecciónGeneral del Agua» y son «preceptivos  antes de que comiencen las obras, y son a plazo medio».
Una vez que esté redactado, tendrá que salir a información pública, esperar a que se puedan presentar alegaciones al mismo, lo que retrasa a 2020 el inicio de los trabajos cuya finalización Moreno fijó para 2022, pero que desde el Ayuntamiento de Ávila se situó, «en el mejor de los casos, para 2023» cuando se pueda captar agua desde las Cogotas, tal y como aseguró el alcalde de Ávila, Jesús Manuel Sánchez Cabrera.
Será en el momento en el que ese proyecto esté redactado y aprobado «cuando se pueda acelerar el mismo», aseguró el subdelegado del Gobierno,Arturo Barral, si se consigue que se declare como obra de emergencia. Sobre esta declaración, Sánchez Cabrera avanzó que «ya hemos adelantado sobre la mesa la petición de nuevo al Gobierno de que declare como obra de emergencia, lo que  puede acortar las plazos que son derivados del procedimiento que necesita esta infraestructura» y «aunque entendemos que todas las administraciones se tienen que pronunciar», dejó entrever la sorpresa de que «en el convenio firmado el 1 de marzo se entendía que no iba a hacer falta determinada intervención ambiental que ahora el Ministerio sí que está requiriendo, lo que nos emplaza a un mayor tiempo», algo parecido a lo que comentó el director general de Infraestructuras de la Junta, Luis Alberto Solís, quien habló de «un último trámite sorpresa» por «la necesidad por parte del Ministerio de someter el proyecto a una evaluación ambiental cuando estaba firmado y recogido con informe pertinente que no hacía falta».
La comisión se reunirá de nuevo dentro de un mes, en este caso para analizar los datos que se están tomando para determinar el trazado  con menos impacto ambiental y más rápido de ejecutar.