Soledad Murillo pide más inversión contra la violencia de género

Eduardo Cantalapiedra
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Mesa redonda celebrada en La Adrada. - Foto: Chinarro

La Agrupación Socialista de La Adrada organizó un debate en el que también participaron Pilar Manjón, Lucila Corral y Pilar Suárez-Inclán

La Agrupación Socialista de La Adrada, una de las más antiguas de la provincia, celebra este año su 35 aniversario y aprovechando la celebración del Día Internacional contra la Violencia de Género organizó una mesa redonda sobre los avances de la mujer en la sociedad y la lucha contra esa lacra social. Y para ello contó con la ex secretaria general de Políticas de Igualdad, Soledad Murillo; la presidenta de la Asociación 11-M, Pilar Manjón; la ex diputada de la Asamblea de Madrid y de las Cortes Generales Lucila Corral y la directora de Comunicación, Reputación Corporativa y Relaciones Institucionales de Reale Seguros, Pilar Suárez-Inclán.
Durante el acto, que como apuntó el responsable de la Agrupación Socialista adradense, Roberto Aparicio, quería ser un foro de debate en el que poder cambiar impresiones con los militantes, la que fuera responsable de Políticas de Igualdad y una de las principales impulsoras de la Ley contra la Violencia de Género, Soledad Murillo, subrayó la importancia de mantener el presupuesto destinado a la lucha contra esta lacra porque «hay menos denuncias». «En Castilla y León las partidas se han reducido un 14 por ciento y en el Estado directamente se han eliminado para 2013», afirmó Murillo, quien apuntó que es necesario que «los ayuntamientos y diputaciones mantengan sus presupuestos en esta materia para que no se produzca una situación de indefensión». También se refirió al ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, al que pidió que retire las tasas judiciales en los procesos de separación en casos de violencia de género y criticó que en la web del Ministerio «no se hable de violencia de género sino de violencia doméstica».
Por su parte, Pilar Manjón ofreció una visión general sobre la mujer víctima del terrorismo y sobre la «doble victimización» de aquellas víctimas que se divorcian y «deben compartir la indemnización recibida con su pareja, cuando es ella la que sufre las secuelas».