El nuevo puente de La Gaznata se abre este viernes

Redacción
-

La obra del Ministerio de Fomento, adjudicada en 2015, ha supuesto una inversión de 4,5 millones

El nuevo puente de La Gaznata se abre este viernes - Foto: David Castro

El Ministerio de Fomento pondrá este viernes en servicio el nuevo puente de La Gaznata sobre el embalse del Burguillo, en la provincia de Ávila, tras acometerse unos trabajos que han supuesto una inversión de unos 4,5 millones de euros. De esta forma, acaba con el estrechamiento que provocaba en la carretera N-403 el paso sobre el actual puente del año 1920, en el cual el tráfico circula en uno y otro sentido de manera alternativa.

Mañana, el subdelegado del Gobierno en Ávila, Arturo Barral, visita el puente de La Gaznata, tras las obras realizadas por el Ministerio de Fomento. Estará acompañado por los alcaldes de la zona; por el jefe del Área de Proyectos y Obras, Ignacio Ormazábal, y por el director de obras, Fernando Pedrazo.

El Ministerio Fomento aprobó en febrero de 2014 el proyecto del nuevo puente de La Gaznata y, a través de la Sociedad Estatal de Infraestructuras del Transporte (Seittsa) licitó en julio de ese año los trabajos. Tras la adjudicación, el contrato se formalizó, finalmente, en abril de 2015, con un presupuesto de adjudicación de 4,3 millones de euros.

Ahora la carretera N-403 presenta un estrechamiento al cruzar sobre el arroyo de la Gaznata, que forma un brazo del embalse del Burguillo sobre el río Alberche, pues se utiliza el antiguo puente diseñado por el ingeniero Eugenio Ribera en los años veinte del siglo pasado. Este puente, según Fomento, tiene un gran valor histórico al ser uno de los primeros construidos con la técnica del hormigón armado en España.

Además, para aumentar la anchura de paso de la N-403 sobre el embalse del Burguillo, mejorar el trazado de la carretera aumentando el radio de las curvas existentes y preservar el puente histórico de Ribera se ha proyectado la construcción de un nuevo puente junto al actual. Además de ello se modifica el trazado de la N-403, aumentándose el radio de las curvas.

Con ello se logra, según el Ministerio, un incremento de la seguridad, velocidad y comodidad de paso de los 5.000 vehículos que diariamente transitan por este punto.

Características técnicas

Las obras consisten en una variante de trazado de aproximadamente 500 metros de la carretera N-403 que incluye la construcción de un nuevo puente sobre el embalse de El Burguillo. El trazado fue proyectado para una velocidad de 80 kilómetros por hora. El puente y el nuevo trazado de la carretera cuentan una sección compuesta por dos carriles de 3,5 metros con arcenes de 1,5 metros a ambos lados.

Además, el puente tiene una longitud de 210 metros, dividida en tres vanos, el central de 120 metros de luz (distancia entre pilas) y los extremos de 40 y 50 metros. El tablero está empotrado en las pilas, mostrando un comportamiento de pórtico que ayudará a salvar el vano de 120 metros de luz. En su concepción el factor con más limitante ha sido el proceso constructivo, ya que la existencia del embalse condiciona la ubicación de las pilas y las posibilidades de trabajo, en especial en el vano central sobre el embalse.

El tablero es un cajón con una anchura de 11,20 metros para albergar la calzada, los arcenes y los pretiles, y un canto variable entre los 2,4 metros en centros de vano y 5,50 metros sobre pilas. Se empleó en su construcción un sistema mixto tanto en hormigón pretensado como en acero. El tablero se comenzó a construir mediante la técnica de avance en voladizo desde cada una de las pilas hacia el exterior, construyendo sucesivas dovelas de hormigón pretensado. El vano extremo de 50 metros se completa, en los diez metros finales, mediante el hormigonado sobre cimbra.

El vano central se completó mediante el izado de una pieza de acero de 42 metros de longitud con grúas, y se finalizó una vez colocada esta pieza, con el hormigonado sobre ella de una losa de hormigón armado para constituir el tablero.

Las dos pilas son de hormigón armado. Cada una de ellas está formada por dos fustes apantallados formando una ‘V’. Tienen alturas de aproximadamente 18 metros, y se cimientan sobre zapatas. Para la construcción de estas cimentaciones será preciso realizar una pantalla de micropilotes que permita realizar la excavación protegiéndola de la entrada de agua del embalse.

Desde un punto de vista vial, el actual puente permanecerá en uso como vía de servicio para dar salida al tráfico procedente de las edificaciones situadas en la margen derecha del arroyo de La Gaznata hacia el camino de la margen izquierda en dirección Toledo, así como para facilitar el cambio de sentido del tráfico procedente de la dirección Ávila. De esta forma, se pretende evitar el deterioro del viaducto, manteniéndolo en uso.



Las más vistas