«Otros llamaron a mi puerta, pero me quedo aquí»

A.S.G.
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La Cultural Deportiva Cebrereña seguirá contando la próxima temporada con su jugador más valioso, David Terleira. «Ser uno de los veteranos del equipo es un honor pero también una responsabilidad»

«Otros llamaron a mi puerta, pero me quedo aquí»

Con 27 goles en 24 partidos no faltaron las llamadas a su puerta. Pocos delanteros pueden firmar esas cifras. Y las seguirá firmando en la Cultural Deportiva Cebrereña, donde David Terleira ha encontrado desde hace años su sitio. Probó en la Gimnástica Segoviana, Villaralbo y Arandina. Eran otros tiempos, aquellos en los que el fútbol, incluso el de Tercera División, «pagaba cantidades desorbitadas. Ahora tienes que mirar bien, hilar muy fino, saber dónde vas». Ahora «es muy difícil vivir del fútbol». Y el delantero culturalista lo tiene claro. En Cebreros tiene su vida, su trabajo pero sobre todo tiene un proyecto a su alrededor en el que se encuentra cómodo. Si Pepe García decía aquello de «me quedo donde quieren que esté y donde quiero estar», David Terleira es rotundo. «Han sido muchos los que han llamado a mi puerta, pero me quedo aquí, donde estoy a gusto,  con la camiseta de mi pueblo. Quiero seguir con mis compañeros y con los que formamos la Cebrereña». Así de sencillo, como su fútbol, el de brega con el central, el de carrera y disparo cruzado al palo largo, el de libre directo a la escuadra que en tantas ocasiones han celebrado en El Mancho Ángel Sastre. Así ha forjado unos números que no son extraños en su palmarés. Ya en la 2012-13 firmó 30 goles para llevar a la Cebrereña a la Tercera División. Una cifra que este año hubiera superado de no haberse parado la temporada. Aún así 27 goles para conducir, de nuevo, a la Cebrereña a Tercera División, «la categoría en la que merece estar».
Diez años vistiendo la elástica verdiblanca, más de 200 goles con el equipo de El Mancho Ángel Sastre y contento de seguir «un año más» ante lo que se perfila como «una temporada ilusionante con tres equipos abulenses. Nunca había pasado y será bonito» señala el capitán de un equipo que hace un año vivía los duros momentos del descenso. «Fueron momentos complicados» recuerda. No sólo fue su situación personal. Estuvo media temporada lejos de los terrenos de juego –«fuera se pasa muy mal»– por problemas de salud. También fue la situación deportiva. Tras el descenso aparecieron las dudas. Entonces quienes debían dar la cara no se arrugaron. «El presidente dio un paso al frente, lo dio el entrenador y de seguido los capitanes» recuerda. Un año después de nuevo regresan a Tercera.   
Un paso adelante entonces y ahora. Porque el vestuario y sus veteranos siempre han sido una pieza clave en la continuidad de Pepe García. Ser referencia «es un honor pero también una responsabilidad» ante «esos juveniles que necesitan dar un paso adelante» para que sean el futuro del equipo. Jóvenes que en ocasiones «me recuerdan a mi. Llegan con esa ilusión de querer demostrar su calidad y hacer las cosas bien. Aquí entramos los veteranos, para que vayan paso a paso. Esto es una etapa en la que deben formarse. Porque el salto de juvenil a Tercera División es grande» explica quien en su día también se fijó en los veteranos cuando empezaba a dar sus primeros pasos. Ahora le toca a él ser el ‘maestro’. «Dentro de Ávila hay chavales que tienen calidad para jugar en Tercera como lo han demostrado». Y bien harán si siguen las ‘lecciones’ de su capitán.