La Peña Taurina se suma al «paseo» en defensa de los toros

J.M.M.
-

La convocatoria tendrá lugar este próximo sábado, 13 de junio, a las 12,00 horas en la explanada de la Plaza de Toros de Ávila

La Peña Taurina se suma al «paseo» en defensa de los toros

La Asociación Cultural ‘Peña Taurina Abulense’, sumándose a la convocatoria nacional impulsada por profesionales de la tauromaquia que va a llevar a desarrollar actos similares en al menos una treintena de ciudades españolas, ha convocado un «paseo» por la explanada situada junto a la Plaza de Toros de Ávila para manifestar su defensa por los derechos de la tauromaquia y defender que «también somos cultura». La cita tendrá lugar este sábado, a las 12,00 horas, «respetando la distancia social» y a la misma se anima a acudir acompañado de familiares y amigos, eso sí, provistos de mascarillas.
Según explica Francisco Garcinuño, secretario de la Peña Taurina Abulense, «esto no es una concentración ni una manifestación, vamos a ir a pasear por la explanada de la Plaza de Toros para expresar nuestro apoyo a la tauromaquia y que nos dejen disfrutar de ella». Garcinuño recalca que es un acto «apolítico, esto no va a favor de unos partidos y en contra de otros, si no fuese así no nos habríamos sumado», y precisa que la convocatoria ha sido impulsada por «esos profesionales humildes de este mundo, subalternos, picadores, mozos de espadas, que están teniendo muchos problemas para comer», porque a ellos, a pesar de no poder trabajar, no se les ha concedido ningún ERTE. Garcinuño precisa que son unas 20.000 personas las que se encuentran en esa situación en toda España («en Ávila son cuatro o cinco»), dejando a un lado a las grandes figuras que quizá no estén teniendo esos problemas, y que en algunos casos están sobreviviendo gracias a que tienen otra actividad al margen del mundo del toro. «Pero hay que dejar muy claro que la actividad de estos profesionales no se queda en esos 20 ó 30 festejos que puedan celebrar al año. Para poder salir a la plaza tienen detrás un gran entrenamiento, al igual que ocurre con los deportistas, y durante estos meses no van a cobrar nada. Y si durante un año no cotizan, tampoco se van a poder acoger a las prestaciones de la Seguridad Social».
Garcinuño insiste en que «lo que queremos es que se haga justicia con la tauromaquia, que es la segunda actividad que más aporta en IVA a las arcas del Estado, 10 veces más que el cine, por ejemplo. Y sin embargo se le trata de malas maneras». Así puntualiza que el año pasado la única ayuda que recibió del Estado fueron 60.000 euros para los Premios de la Tauromaquia, y este año se ha reducido esa cantidad a 35.000 euros.
Y recalca que «lo único que decimos es que al que no le gusten los toros, que no vaya. Aquí existe un referéndum cada vez que se organiza un festejo, van los que quieren ir y los que no quieren ir, no van». A su vez, defiende la tauromaquia como cultura, y critica la discriminación que está sufriendo respecto a otras actividades culturales, donde el IVA se sitúa entre el 4 y el 10 por ciento, mientras que en la tauromaquia se sitúa en el 21%. «En una entrada media de 50 euros, 10 euros son para el Estado y ahí están las subvenciones que se reciben», apostilla Garcinuño.
De igual modo, defiende, ante los que critican las «subvenciones» que conceden los ayuntamientos  para organizar los festejos taurinos, que «no son subvenciones. Son contratos de adjudicación con los que se paga un servicio por parte de un ayuntamiento que no tiene capacidad para organizar ese evento. ¿O es que a los que lanzan los fuegos artificiales, por ejemplo, se les está pagando una subvención por llevar a cabo su espectáculo?».
«Lo que pedimos es que nos dejen en paz, que nos dejen disfrutar con la tauromaquia», insiste Garcinuño, que profundiza en la crisis a la que se ve abocado el sector tras la pandemia y que puede llevar a muchas ganaderías a desaparecer si no se organizan festejos durante esta temporada. 
Y es que las condiciones que se han fijado para la reapertura de las plazas de toros durante el plan de desescalada hacen inviable que se pueda organizar ningún espectáculo. Así, también reprocha que «mientras para otras actividades se fijan aforos del 40 ó 50 por ciento aquí se ha establecido un límite de 800 personas, cuando estamos hablando, por ejemplo, de que en Las Ventas de Madrid hay capacidad para 24.000 espectadores y que además están al aire libre».