Las guarderías abulenses esperarán unas semanas para reabrir

Mayte Rodríguez
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Pese a la entrada en fase 2, solo un centro de educación infantil de Arenas de San Pedro ha retomado la actividad, pero solo con cinco niños, mientras en la capital trabajan en adaptar sus instalaciones y contactar con las familias

Las guarderías abulenses esperarán unas semanas para reabrir - Foto: Isabel García

Cinco pequeños de entre uno y dos años de edad han vuelto esta semana a la guardería Colorín Colorado, situada en Arenas de San Pedro, posiblemente el único centro infantil para niños de cero a tres años de toda la provincia que se ha decidido a abrir sus puertas coincidiendo con la entrada en la fase 2 de la desescalada. «Si he abierto es por la necesidad que tienen los padres, pero reconozco que ahora mismo ni es viable económicamente ni es seguro del todo», nos cuenta Jennifer Lozano, su propietaria y en esta nueva situación única trabajadora de la guardería, dado que las otras dos empleadas siguen en ERTE. «Para atender a cinco niños es suficiente conmigo».
La delegación abulense de la Agrupación de Escuelas y Centros Infantiles de Castilla y León, de la que forma parte Colorín Colorado, no tiene constancia de que en la ciudad de Ávila haya abierto esta semana ninguna guardería, principalmente porque «a diferencia de otras comunidades autónomas, en Castilla y León no hay un protocolo que nos diga cómo tenemos que abrir en condiciones de seguridad», explica  su presidenta, Loly Rubia. «Nos han dicho que sigamos como recomendación las pautas que ha dado la Junta para los centros del programa ‘Crecemos’, pero creemos que es muy poco claro y apenas resuelve nada; nos da miedo abrir así por las buenas», añade. «No se nos dice ni con qué ratio de niños podemos abrir, pero solo en Ávila capital hay  300 familias que nos necesitan para poder conciliar, el problema es que siguen sin darnos una solución a pesar de que el Gobierno autoriza la apertura de centros educativos para que puedan ir niños los niños de hasta seis años para facilitar la conciliación de las familias en las que los padres no puedan teletrabajar», señala.
De momento, en Ávila capital algunas guarderías ya han contactado con las familias de los niños a los que atendían antes de decretarse el estado de alarma para sondear cuántas precisan de sus servicios. «Las que pertenecen a la asociación tienen previsto ir abriendo entre finales de junio y primeros de julio, pero ahora mismo está todo muy en el aire», explica su presidenta. 

La guardería Mafalda es una de las que ya tienen fecha de apertura: será el 1 de julio. «Hay padres que necesitan que abramos ya, pero les hemos pedido un último esfuerzo para acabar de adaptar el centro y tenerlo todo preparado» para entonces, nos cuenta su propietaria Montse Alonso, que incluso ha hecho obras para que la reapertura de este veterano centro de educación infantil abulense reabra «con las máximas garantías de seguridad, por supuesto para los niños, pero también para nosotras», asegura. Pese a las dificultades económicas, también han invertido en maquinaria. «Hemos comprado una máquina de ozono para desinfectar todo el material cada día y otra para desinfectar también a diario los columpios y el jardín de la guardería», detalla, mientras se alegra de la amplitud de espacios de su guardería, tanto en el interior como en el exterior, con un enorme patio con columpios.

La idea es precisamente que cuando llegue el momento de la reapertura en el día a día de la guardería se prioricen «los juegos al aire libre», dado que éstos contribuyen también a que haya «más distancia», apunta. Montse es consciente de que, a partir de ahora, «no vamos a poder trabajar con los niños igual, la manipulación de objetos habrá que reducirla» y sustituir ese tipo de juegos por «mucha pelota».

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