Alba Vázquez, la promesa se hace realidad

Efe
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La onubense paró el reloj en 4.38.53, una marca sensacional para la nadadora del CN Colombino, que acabó con la anterior plusmarca mundial, establecida en 4.39.01 por la británica Rosie Rudin en el año 2005

La onubense Alba Vázquez confirmó que es una de las más firmes promesas de la natación española, tras añadir ayer al título de campeona de Europa júnior de los 400 estilos que logró el pasado julio la medalla de oro en los Mundiales de la categoría que se disputan en Budapest con nuevo récord del mundo incluido.
Ya lo había advertido la nadadora del Club Natación Colombino, que días antes de arrancar la competición aseguró que llegaba a la capital magiar en el "mejor estado de forma" en el que "había estado nunca".
Lo confirmó ayer en la pileta del Duna Arena, donde Alba Vázquez, que cumplió 17 años el pasado mes de febrero, rebajó en 48 centésimas la anterior plusmarca universal, tras colgarse el oro con un tiempo de 4:38.53 minutos.
Una marca que hubiera permitido a la joven nadadora onubense disputar la final del Los Mundiales absolutos el pasado mes de julio en la localidad surcoreana de Gwangju, a la que se accedió con un crono de 4:38.93.
Dato que refleja la evolución de Vázquez, que en poco más de un mes y medio ha rebajado en más de dos segundos (2.11) su marca personal en los 400 estilos.
Si en los pasados Europeos Júnior de Kazán (Rusia) la nadadora española se colgó el oro con un tiempo de 4:40.64, ayer bajó por primera vez en su carrera de la barrera de los 3:39 minutos.
Un suculento "mordisco" fruto del intenso trabajo que, como ella misma recalcó, le ha permitido mejorar notablemente sus prestaciones tanto en la posta de espalda como en la de nado libre.
"En lo que más he mejorado en todo el año es la espalda, que es lo que más estoy trabajando con mi entrenador, y el crol, en el que he cambiado bastantes detalles técnicos", explicó Vázquez ante del inicio de los Mundiales.
La evolución de la onubense, que aprendió a nadar, según relató, por el miedo de su madre a que se ahogara, no parece tener límites.
"Quería que aprendiera a nadar para que cuando fuera con ella a la playa y la piscina estuviera segura de que no iba a tener problemas", recordó Vázquez tras los pasados Campeonatos de España.
Una continua progresión que Alba Vázquez tendrá la ocasión de volver a demostrar en los Mundiales de Budapest, en los que volverá a competir en las series de los 200 estilos el próximo viernes y en las de los 200 braza el domingo