Unicaja apunta a una caída del PIB de entre el 7,6 y 10,8%

SPC
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La entidad estima que se destruirán unos 59.000 puestos de trabajo este año y que a lo largo de próximo año se incrementará en un 2,7 por ciento

La coordinadora del informe, Felisa Becerra, y un directivo de Unicaja en Segovia. - Foto: Nacho Valverde (Ical)

El Producto Interior Bruto (PIB) de la Comunidad podría descender entre un 7,6 y un 10,8 por ciento por el impacto de la crisis provocada por la covid-19, según asegura Unicaja en su publicación trimestral ‘Previsiones Económicas de Castilla y León’, elaborada por la sociedad de estudios Analistas Económicos de Andalucía.
El documento, recogido por Ical, prevé un «significativo impacto sobre el empleo», que podría disminuir, en el promedio del año, en torno a un seis por ciento registrándose un descenso cercano a los 59.000 ocupados. De este modo, la tasa de paro se situaría en el 16,9 por ciento (11,6 por ciento de promedio en 2019), aunque podría llegar a superar el 19 por ciento si la «vuelta a la normalidad» se retrasase.
El informe concreta también que para 2021, las primeras estimaciones apuntan a que tanto la producción como el empleo aumentarían. La economía castellana y leonesa podría crecer, en el conjunto del año, entre el 5,5 y el 8,1 por ciento.
Por su parte, se prevé un aumento del empleo del 2,7 por ciento para el promedio del año, de forma que la tasa de paro descendería hasta el 14,7 por ciento, aunque podría permanecer cerca del 17 por ciento «si la reactivación de la economía se retrasase aún más de lo previsto».
Así, Unicaja Banco advierte sobre la «incertidumbre muy elevada» sobre la situación actual y la vuelta a la normalidad. Los expertos inciden en que las medidas de contención para frenar la pandemia «han supuesto caídas significativas en algunas de las principales ramas de actividad». En concreto, explican que en el caso de la industria, la pérdida de actividad habría sido total en fabricación de vehículos, al igual que en la hostelería, la restauración y las actividades de ocio, en el caso del sector servicios, en tanto que en el comercio y el transporte también «se habrían producido descensos significativos».
Estas ramas tienen un peso muy significativo en el PIB de Castilla y León, lo que evidencia, comentan, «la importante pérdida de actividad que está suponiendo esta crisis». Otros sectores, como el agrario, estarían registrando una menor pérdida de actividad, dada su condición se actividad esencial, si bien es cierto que «también estarían acusando los efectos de las medidas de contención, sin olvidar las dos semanas de pérdidas de producción derivadas del cierre de todas las actividades, salvo las esenciales, que habrían afectado también a ramas como la construcción».
El estudio pone de manifiesto que la situación «ha cambiado radicalmente con la aparición de la pandemia», con una drástica disminución del número de afiliados a la Seguridad Social (casi 30.000 afiliados menos en marzo), debido a los numerosos ERTE.