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De Burgos a Benidorm, con parada en Ávila

E.Carretero
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De Burgos a Benidorm, con parada en Ávila - Foto: David Castro

El escritor y periodista burgalés Ramón Lozano, que trabajó un tiempo en la capital abulense, presentó 'Solo las palmeras brotan bien', novela negra ambientada en Levante

'Solo las palmeras brotan bien' no es el título de un compendio sobre jardinería sino el de la segunda novela, la primera que publica en papel, del periodista y escritor burgalés Ramón Lozano que este jueves presentó ante el público de Ávila, ciudad en la que por motivos profesionales vivió varios meses entre los años 2015 y 2016,  a ‘su criatura’. Y pese a ese título que evoca a lugares paradisiacos y que muy a propósito su autor ha elegido para sorprender y no dar pistas al lector de lo que se va a encontrar en sus páginas, 'Solo las palmeras brotan bien' es una novela negra con trazos muy cinematográficos y en la que no falta tampoco el humor gracias a las ocurrencias y decisiones erráticas que tienen sus protagonistas.  «Buscaba una novela divertida protagonizada por ese tipo de personajes detrás de los cuales aflora el crimen», apunta Lozano al hablar de la idea con la que empezó a escribir este libro en el que refleja un ambiente de riesgo y que tiene como «punto de partida» la película 'Snacth: cerdos y diamantes' de Guy Ritchie.
Ambientada en Benidorm, un destino «en gran parte de paso con un ecosistema con gente de distintas procedencias», la novela arranca cuando Jaco y Lázaro, dos personajes tendentes a las decisiones equivocadas y un poco exagerados, encuentran un kilo de cocaína en un descampado y para darle salida recurren a un viejo amigo del negocio de los strepteases encargado de un pub del paseo marítimo. A partir de ese momento el riesgo, y también las situaciones absurdas y cómicas, persiguen a estos dos canallas que poco tienen que ver con el tipo de personajes con los que se relaciona el autor burgalés. De hecho, una de las ‘dificultades’ a las que se ha enfrentado Lozano en esta novela es al lenguaje de los personajes que desfilan por sus páginas. «Quise que los diálogos fuesen auténticos, quizás en esa línea de la Generación X de José Ángel Mañas e 'Historias del Kronen'», apunta el periodista que para ello hizo «el esfuerzo de no hablar como hablo yo»  y emplear un lenguaje muy de la calle y que incluso una vez terminado pasó el texto a gente que se mueve en ambientes un tanto oscuros que, asegura, le dieron el visto bueno.  
Pero además de entretener y divertir, reconoce Lozano que con esta novela que se presentó dentro del ciclo ‘El Episcopio presenta' también buscaba hacer «una crítica de la sociedad y del momento en el que vivimos».
«No tiene nada que ver escribir una noticia con una novela y hay momentos en los que el cuerpo te pide hacer algo que no se parezca en nada a lo que haces habitualmente», reconoce este burgalés actualmente vinculado a la Fundación del VIII Centenario de la Catedral de Burgos que como les ocurre a muchos periodistas se ha dejado ‘tentar’ por la literatura, tanto que ya tiene otras dos novelas terminadas y un guion para una miniserie en ciernes.