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Hacienda recauda 4,8 millones más hasta octubre en CyL

SPC
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Hacienda recauda 4,8 millones más hasta octubre en CyL - Foto: Isabel GarcÁ­a

El carburante sin plomo 95, que se ha visto beneficiado por la guerra al diésel, tiene una fiscalidad de 47,2 céntimos desde enero

La Agencia Tributaria recaudó 4,8 millones de euros más entre enero y octubre en Castilla y León por la subida del impuesto a la gasolina, después de que el Gobierno de Mariano Rajoy aprobara unos Presupuestos del Estado que recogían el aumento de la fiscalidad a los carburantes que afectaban a todas las comunidades autónomas.

La decisión buscaba una unidad de mercado en España y una armonización del tramo autonómico del impuesto especial sobre hidrocarburos, que aplicaban todos los territorios sobre la gasolina y el gasóleo, salvo las regiones de Cantabria, La Rioja, Navarra, País Vasco, Canarias y Castilla y León.

Por lo tanto, desde el inicio del año, cada litro de gasolina tiene una fiscalidad de 47,2 céntimos de euro mientras que el gasóleo se queda en 37,9 céntimos. Esta armonización al alza que, de facto, eliminaba las diferencias entre comunidades al igualar el tramo autonómico coincidió con la “demonización” que hizo el nuevo Ejecutivo de Pedro Sánchez con el diésel. La ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, habló de los “días contados” para los vehículos que utilizaban ese combustible.

La incertidumbre sobre la regulación de los coches diésel ha pasado factura al mercado automovilístico nacional y Castilla y León no es una excepción. Las ventas de los vehículos que usan gasóleo se han desplomado un 27,6 por ciento en los once primeros del año en la Comunidad, con respecto al mismo periodo de 2018, hasta alcanzar las 8.941 matriculaciones. Según las estadísticas del sector que aúnan las patronales de Anfac, Faconauto y Ganvam consultados por la Agencia Ical, las ventas de los coches de gasolina ha bajado un 6,5 por ciento, en el escenario generalizado de un descenso de las matriculaciones.

A la vista de estos datos, la cuota de nuevos vehículos propulsados con gasolina en la región ya ha supone el 58,7 por ciento frente al 29,1 por ciento de los que circulan con gasóleo, mientras que el resto optó por otras tecnologías. La conclusión es que los castellanos y leoneses han tomado buena nota de las medidas fiscales planteadas por el Gobierno central y sus intenciones respecto al futuro del diésel.

La Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (Cores) recoge que las estaciones de servicio de Castilla y León suministraron un total de 246.948 toneladas de gasolina entre enero y octubre de este año. Es decir, 8.553 toneladas más en comparación con el mismo periodo de 2018. En el caso de España, fueron 453.000 toneladas más.

Desde el 1 de enero de 2019, la gasolina de 95 octanos tiene una fiscalidad de 47,2 céntimos por litro mientras que el gasóleo se queda en 37,9 céntimos. A estos impuestos, hay que sumar el IVA del 21 por ciento. De ahí, resulta la recaudación extra de 4,8 millones de euros a cargo de la Agencia Tributaria, una cifra que llega a los 129 millones en el conjunto de España. De esta manera, la mitad de los precios de los combustibles en España es impuesto.

El informe mensual de recaudación fiscal, que elabora la Agencia Tributaria, recoge que los ingresos por impuestos especiales durante el primer semestre en el conjunto de España crecieron un 5,5 por ciento. Un aumento que reconoce se debe a la inclusión de la antigua tarifa autonómica en la especial del impuesto sobre hidrocarburos. No en vano, el estudio señala que sin ella, los ingresos en 2019 (9.822 millones de euros) serían “casi los mismos” que en 2018 (9.827 millones).

“Escaso” crecimiento de los ingresos

La Agencia Tributaria destaca el “estancamiento” que muestran los ingresos en los seis primeros del año, una vez eliminada la antigua tarifa autonómica. El organismo estatal lo justifica por el “escaso” crecimiento que registra el impuesto sobre hidrocarburos, que es el más importante entre los tributos especiales. “Hasta junio, la recaudación (sin tarifa autonómica) es un 0,7 por ciento inferior a la de hace un año y crecería ligeramente (un 0,5 por ciento) con la exención de los hidrocarburos dedicados a la generación de electricidad, que ha restado 67 millones”, precisa.

En todo caso, considera que el incremento es “pequeño”, motivado por el descenso del consumo de gasóleo bonificado y el “moderado” crecimiento en gasolinas y gasóleo de automoción. La venta de gasóleo entre enero y octubre en España cayó un 0,4 por ciento y un 4,2 por ciento en Castilla y León, con respecto al año pasado. En cuanto a la gasolina, aumentó un 6,4 por ciento en el país y un 3,5 por ciento en la Comunidad.