Tu privacidad es importante para nosotros

Utilizamos cookies propias y de terceros para analizar nuestros servicios, medir las audiencias, personalizar el contenido que ofrecemos y mostrarte publicidad adaptada a tus intereses mediante la obtención de los datos necesarios para perfilar tus hábitos de navegación e inferir grupos de interés.
Podemos asimismo utilizar fuentes de datos externas para elaborar estos grupos de interés, así compartir los análisis de navegación y los grupos de interés inferidos con terceros con el objetivo de personalizar contenidos y campañas publicitarias.
Puedes personalizar los propósitos para los cuales permites el uso de tu información, utilizando los siguientes botones:
Puedes también consultar la política de cookies al completo aquí.
Saber más

Ávila cuenta ya con 110 hectáreas donde se cultiva pistacho

M.L.
-
Ávila cuenta ya con 110 hectáreas donde se cultiva pistacho

La Junta de Castilla y León apuesta por potenciar las plantaciones de este fruto seco altamente productivo que cada vez se trabaja más en la comunidad

En el mundo de los frutos secos, el pistacho es el rey. Siendo este uno de los snacks más populares y ricos a la hora de picar algo con una cerveza, se trata de un cultivo que está empezando a arraigarse en Castilla y León, incluyendo la provincia de Ávila, que ya cuenta con 110 hectáreas donde se cultivan pistacheros.

El cultivo del pistacho se está convirtiendo en una de las principales apuestas productivas dentro del sector agroalimentario para la Junta de Castilla y León. De hecho, se trata de las plantaciones que más han crecido en los últimos años en la comunidad, pues en el último años se ha pasado de 450 hectáreas de cultivo de alfóncigos –como también se conoce a este fruto y su árbol– a 1.700.

Según declaró el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Jesús Julio Carnero, para reivindicar la vida rural y luchar contra la despoblación, la mejor arma de la que se dispone es «poner en valor la actividad agraria con un cultivo alternativo a los tradicionales en nuestra tierra».

Y es que el pistacho, tradicionalmente, se ha cultivado en zonas de duros contrates climáticos –muy fríos en invierno, muy calurosos en verano– como Irán o Afganistán. Estas condiciones climáticas casan a la perfección con las de varias zonas de Castilla y León –Ávila, entre ellas.

Carnero hizo estas declaraciones en las instalaciones de la cooperativa Naturdero, situada en Toro, Zamora. Se trata de la primera cooperativa pistachera de la comunidad, la cual Carnero considera «un ejemplo a seguir», pues cuenta con 45 socios que cultivan más de 300 hectáreas. La cooperativa, modelo por el que la Junta apuesta, ha adquirido este año una recogedora de pistachos mecanizada, así como una peladora, también mecanizada, para poder envasar y comercializar ellos directamente.

Para entrar en producción, el pistachero necesita alrededor de siete años, motivo por el que, pese a tener sobre 1.700 hectáreas de cultivos de alfóncigos en la comunidad, solo se encuentran en un producción el 20% de ellas –alrededor de 370.

Sin embargo, la espera merece la pena. El pistacho es una de las plantaciones más rentables que puede cultivar un agricultor. Una vez entrado en producción, el pistachero puede ofrecer a su cultivador una rentabilidad de 6.000 euros por hectárea cultivada.