Diario de Ávila
Saltar Publicidad   Cerrar   

Publicidad

19 de abril de 2019

#

Una mala noticia.

Cuándo cayó el Muro de Berlín, Pablo Iglesias llegó a decir que eso había sido una mala noticia. Lógicamente para los partidarios acérrimos de las dictaduras y de las tiranías de extrema izquierda -llámese comunismo, marxismo, populismo o similar- la caída de los muros es una mala noticia, pues ellos cometen sus atropellos infernales tras unos muros en donde nadie pueda verlos, pues tras ellos se carece de libertad y en ellos los dictadores son los dueños.
Hace unos días leí que en Corea del Norte hacer una foto en la calle a algún militar, o alguien relacionado con la dictadura, podía ser, o más bien era, un grave delito. Allí se sabe también que poca gente es la que puede acceder a Internet, aún ya en el siglo XI; y por otro lado qué se gastan miles de millones en armamento, y sin embargo los súbditos viven prácticamente en la miseria.
Ahora, un familiar mío se va a ir a Hungría a dar clase de matemáticas de secundaria, en español, y mientras que él va a cobrar 1800 € qué es lo que se cobra aquí, allí el mismo profesor cobra 700 €, dado el retraso, existente aún, en estos países que pertenecieron a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas: Hungría, Polonia… “los paraísos comunistas”.
Paraísos tan cacareados por los miserables progresistas españoles, tan cacareados por los populistas de extrema izquierda. Esos paraísos existen solo para los dirigentes de la cúpula comunista. Véase en España el déspota Pablo Iglesias y su Palacio de la Casta que nos ha dejado a todos perplejos. ¡El niño de Vallecas entre los ricos! y sorprendentemente en 3 días. ¡Para los demás no, para el sí!
Si quieres que un pueblo, una ciudad, o una nación: se empobrezca, muera de hambre, sean analfabetos y pierda la libertad, llevé allí el comunismo; en breve, el objetivo estará cumplido. Y, en breve, Dios, la justicia, la dignidad del ser humano, la libertad y la cultura, aniquilada.
Y nosotros ¡ignorantes! a seguir patéticamente con el lema de su traición: “Todos iguales”. Ya es hora que destapemos la mentira histórica que se oculta tras la memoria histórica. Cosa distinta es el respeto a los muertos, que eso hay que tenerlo siempre. Porque los muertos, aún en el caso de que hayan sido ateos, también son hijos de Dios. Lógicamente, si ellos han querido o quieren, pues Dios siempre cuenta con nuestra libertad.

RAFAEL GUTIÉRREZ AMARO | 09/08/2018
> Haz tu comentario
Haz click en el recuadro
Apodo Correo electrónico* Web
Acepto el aviso legal
  • Los comentarios reflejan las opiniones de los lectores, no de Diario de Ávila.
  • No se aceptarán comentarios que puedan ser considerados difamatorios, injuriantes o contrarios a las leyes españolas
  • No se aceptarán comentarios con contenido racista, sexista, homófobo o que puedan interpretarse como un ataque hacia cualquier colectivo o minoría por su nacionalidad, el sexo, la religión, la edad o cualquier tipo de discapacidad física o mental.
  • Los comentarios no podrán incluir amenazas, insultos, ni ataques personales a otros participantes.
  • Diario de Ávila se reserva el derecho a eliminar cualquier comentario considerado fuera de tema.
#
Envíanos tu colaboración

Queremos que nos cuentes tu experiencia. Envíanosla y la publicaremos cuanto antes.

Grupo Promecal
Diario de Ávila se basa en el Sistema de Gestión de Contenido desarrollado por Escrol
Auditado por Logo OJD