TIEMPO MUERTO

Diego Izco

Periodista especializado en información deportiva


Bajón

20/11/2020

Cuentan los más valientes que después de una experiencia extrema (tirarse de un puente, de un avión -con cuerda en el primer caso y paracaídas en el segundo, se entiende-), hay unos segundos o minutos de máxima euforia, revoluciones a tope y todo eso; después, una noche en la que el cuerpo, por orden directa de la mente, rememora de forma involuntaria la vivencia y todavía es capaz de sentir 'eso'; y al tiempo, el bajón. Es la puñetera sensación de conversar con el yo-futuro y preguntarle: «Esto… no lo voy a vivir otra vez, ¿no?».

España le ganó 6-0 a Alemania y se nos quedan tres posos para caer en el bajón: que será difícil repetir tal hazaña ante una selección de tanto poso; que la selección que nos ha reenganchado al amor por el fútbol en rojo no vuelve a jugar hasta marzo; y que regresa la Liga, con su olor a cerrado y su toque burocrático. Antes de caer en una depresión injusta, tal vez deberíamos hacer el esfuerzo de contrarrestar el poder de esos 'posos' con tres ideas nítidas. Contra la dificultad de volver a hacer algo así, tener presente que a Argentina, Croacia y Alemania les hemos metido seis goles en los últimos dos años; contra la espera de cuatro meses, pensar en que terminan las pantomimas oficiales de la UEFA para ir a las eliminatorias de la FIFA: el 7 de diciembre conoceremos el grupo al que batir para acudir (peleando desde marzo, sí) al Mundial de Qatar'22; y contra ese aroma rutinario de la Liga, por lo menos en esta ocasión tenemos un brutal duelo entre Atlético y Barça para abrir boca, el partido que nos priva del primer encuentro entre Suárez y Messi pero esconde dos claves enormes para estar a estas alturas del campeonato (décima jornada): un triunfo local puede descabalgar al Barça de la lucha por el título y, en cambio, una victoria visitante podría otorgarle privilegios que había perdido en una Liga irregular. O podrían empatar. Y aburrir. Y eso sí sería un bajón.