La hucha

Javier Bengoechea


Cuando las barbas de tu vecino veas cortar, pon las tuyas a remojar

05/11/2020

Este antiguo refrán medieval de fácil comprensión nos indica que si algún acontecimiento sucede a tu alrededor, lo mismo te puede pasar a ti, así que debes estar preparado o tratar de evitarlo para que no te pille de sorpresa.
Haciendo un símil, en este país existen dos barberías, la, más importante, la de «Pedro & Pablo» y la de «Abascal & Casado», la primera más acreditada que la segunda.
El maestro Pedro comparte el trabajo con Pablo, este con menor cualificación. Dentro de la barbería se ocupa de barrer los pelos y buscar clientes.
Entre los clientes más famosos que han pasado por la barbería nos da idea la siguiente conversación.
Pablo: Pedro, en primer lugar por su importancia para hacernos con el cotarro, la justicia, los jueces y fiscales, a mí me están tocando las narices. La Asociación de Barberos Europeos no están de acuerdo con nuestro modelo de afeitado.
Pedro: Pablo no te preocupes, ya se las ganas que tienes de arreglarles, pero en cuanto se confíen los rasuramos incluido al Presidente que tiene un poblado bigote.
Pedro: Pablo pasa al siguiente.
Hombre, si es la Comunidad de Madrid. Como se resistió una vez, la rasuro en seco sin jabón con la cuchilla marca Alarma.
Pedro: Pablo otro.
Caramba, la comunidad educativa incluida la enseñanza concertada, ya he puesto el agua caliente enjabonando la cara para afeitarla.
De todas formas, Pablo, voy a ver a su Jefe en el Vaticano que como sabes yo camelo a todo el mundo y seguro que consigo ablandar los pelos.
Pedro: Pablo nos hemos pasado con la primera ola y la segunda del corona virus hemos afeitado a todos los españoles, los hemos engañado y con la oferta cuando han venido los hemos afeitado para más de un año, les hemos dado una garantía de afeitados con cuchillas marca Alarma hasta dentro de seis meses, no los queremos volver a ver, no sea que nos protesten.
Más adelante les daremos un repaso con la ley de la Eutanasia y los Impuestos.
Peores clientes son los europeos por no fiarse de nosotros, son tontos por no reconocer el mérito del maestro y su capacidad de engañarlos.
La otra barbería está en líos, el otro día tuvieron unas palabras y rompieron las peras, se separan y montan otra barbería, por un lado la de Abascal y por otro la de Casado, las dos afeitan y arreglan la barba de igual manera pero no pueden trabajar juntos, se molestan, se insultan y eso a los clientes no les gusta, al final tendrán que elegir una barba más tradicional o una más progre con un corte más parecido a la de Pedro & Pablo, ahora se verá cómo se reparten los clientes. 
En la separación de la barbería Abascal y Casado tienen que resolver situaciones económicas con otras barberías comunes que podrían obligar a cerrar alguna en otros barrios.
Estas peleas entre barberos donde todos se creen artistas han suscitado celos profesionales que les impide en un futuro la ampliación del negocio con aperturas conjuntas de nuevas barberías, sin pensar que en un futuro tendrán que hablar y ponerse de acuerdo para ganar a la competencia Pedro & Pablo.
Independiente de esto, la barbería de Pedro & Pablo   tiene más clientes y se les ha subido a la cabeza, piensan que solo ellos tienen razón y son los mejores e ignoran a la otra por pura petulancia.
Podrían intentar ponerse de acuerdo todas las barberías en los temas fundamentales, modelos de afeitado y de precios, pero son tantos los celos, prepotencia e intereses que es imposible pensar en acuerdos. Los clientes no suelen ser muy fieles pero habrá que esperar con el tiempo como se decantan y se reparten.
Esto no es más que un reflejo de la realidad. Nos indica como la población española va camino de otro confinamiento, una sociedad arruinada, ya empieza a dar muestras de rebeldía con manifestaciones violentas, más pendientes de cuitas políticas y anestesiada por los acontecimientos sin resolver los estragos de la pandemia. Nos arrastran a un cambio de régimen que será irreversible y nos lastrará por varias generaciones, las dos barberías no se pondrán de acuerdo y tendremos que comprarnos una máquina de afeitar eléctrica para no depender de los barberos.