Doble click

Francisco I. Pérez de Pablo


¿Se ha abandonado el proyecto Prado Ávila?

28/07/2020

Desde hace más de diez años suelo dedicar en estas fechas estivales esta columna a uno de esos proyectos emblemáticos que tiene germinando, que no floreciendo, la ciudad de Ávila lustros tras lustros. Este artículo, ya en 2020, es la prueba más rotunda de que el Museo del Prado no vendrá a Ávila y si lo hiciera no será con las dimensiones iniciales de un proyecto que pretendía dinamizar la economía local, el comercio y el turismo a falta de otras industrias.
De la expectación de los primeros años se ha venido pasando por todos los operadores tanto públicos, como privados, a la desgana o mejor al desinterés por un proyecto que ya no se sabe realmente en que consiste, ni que contenido va a tener, más allá de saber que lo único cierto es que pasa un año tras otro, crece la vegetación y los arbustos en el Palacio de los Aguilas o de la Duquesa de Valencia – adscrito patrimonialmente al Museo del Prado–, presentando un total estado de abandono. Hasta la surgida plataforma en defensa del Museo desapareció sin dejar rastro, ni resultados. 
Los partidos políticos abulenses en todos sus programas electorales han venido recogiendo este centro subsede del Museo del Prado. El actual alcalde (XAV), con su anterior formación (PP) y siendo presidente de la Diputación aplaudió los cambios operados y en su ideario electoral se comprometió a “culminar, en colaboración con el Gobierno Central, el proyecto…”. Reducido, hoy, a la mínima expresión, mantener una colección permanente y otras exposiciones itinerantes es poco menos que una quimera. Se llegó incluso a anunciar a Berruguete, pero nadie le ha visto aún por las diáfanas y desnudas salas del Palacio abulense.  
Siendo este el estado de la cosa parece obligado que los parlamentarios nacionales por esta provincia (Alicia García Rodríguez –PP–, Georgina Trías Gil –Vox– y Manuel Arribas Maroto –PSOE–, en sustitución de Margarita Robles), formularan de manera conjunta al Gobierno pregunta escrita en Cortes. Es probable que alguno de los tres no quiera consensuar la única pregunta útil en estos momentos ¿Se encuentra abandonado el proyecto de subsede del Museo del Prado en Ávila?
En el último año los esfuerzos y declaraciones políticas han ido dirigidas al denominado Plan Territorial de Fomento –mañana lo aprobará el Pleno capitalino– que tiene como objetivo incrementar la población activa de Ávila en torno a futuros salarios industriales. En otoño tendremos ocasión de comentar sus desaprovechadas 42 páginas, y el pasmoso destino de sus 36,5 millones de euros, en lo que todo apunta solo será un Plan de Terrenos insuficiente para reconvertir el modelo económico de Ávila y su entorno, ligado hace muchos años al sector servicios y turismo. Este plan parece convencer a todos los operadores políticos –menos es nada–, pero ¿convencerá a sus destinatarios finales?
Haciendo un paralelismo entre lo acontecido con el Museo del Prado y este Plan de Fomento, descartar similitudes no va a ser fácil. El primero tiene el contenedor –obras faraónicas y una inversión que supera los 20 millones–, y no tiene contenido. Para el segundo se quieren más contenedores –más metros cuadrados– sin que tampoco el contenido sea ni cierto, ni definido y con el agravante de que en las zonas industriales de Ávila aún hay metros disponibles y naves sin uso, procedentes de la anterior crisis económica y del pase de esos equipamientos a fondos bancarios a precios de saldo. Disfruten las vacaciones si les dejan. Hasta la vuelta.