Editorial

Nuevas oportunidades para el sector agroalimentario abulense

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El comercio electrónico, los programas de desarrollo rural y el Plan Territorial de Fomento ofrecen interesantes herramientas a las pymes

El sector agroalimentario abulense es una de las señas de identidad de la provincia, el cual se ha decidido desde comienzos de la década a ir avanzando con pasos ininterrumpidos para mejorar estrategias, estructura y dimensiones y convertirse decididamente en un motor de desarrollo rural y de creación de empleo. Aquí es donde tienen que jugar un papel importante el riesgo y la iniciativa privada, pero fundamentalmente su conjunción con el apoyo de las instituciones. Se han dado pasos importantes en los últimos años. Este mismo viernes, en Las Berlanas, el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Jesús Julio Carnero, visitaba la empresa confitera Golydul, con una veintena de trabajadores y una facturación en torno a los dos millones de euros. El consejero ponía en valor la importancia de la colaboración institucional y de los grupos de acción local de desarrollo rural, que canalizan ayudas a proyectos nuevos o ya consolidados mediante programas como el Leader, tanto para que los negocios echen a andar como para que se lancen a la ampliación. Este es uno de motores del sector agroalimentario; digamos que una de las vías con mayor ‘tradición’ y experiencia en el medio rural abulense. Pero hay más. Desde que se crearon estos grupos, el mercado ha cambiado. Por ejemplo, la creciente importancia del comercio electrónico ofrece herramientas hasta ahora inéditas. Como publica Diario de Ávila en esta misma edición, la marca de calidad Ávila Auténtica, que agrupa a un centenar de pequeñas empresas abulenses, con una producción pequeña pero excelente y de gran valor añadido, ha experimentado durante la crisis de la covid-19 un incremento considerable en su venta online, mensaje que dicha marca parece haber aprehendido en su literalidad como verdadera oportunidad de futuro.
A esta relevante apuesta por el sector de la agroalimentación abulense se le abre un horizonte esperanzador gracias a la aprobación del Plan Territorial de Fomento, con unos 36 millones de euros en inversiones para el desarrollo de la capital, pero indirectamente también del conjunto de la provincia. Uno de sus ejes es, precisamente, la formación de una estructura logística en torno a la agroalimentación, además de financiación para formación.
Es una coyuntura propicia para que este tipo de empresas se modernicen, formen a sus trabajadores y directivos y potencien su presencia en los grandes mercados nacionales, como son el de la vecina Madrid, el de Barcelona o el de Bilbao, con especial atención a su promoción en las redes, pero también entre los más reputados y ‘mediáticos’ restaurantes, sin orillar la habitual presencia en ferias del ramo. Hay, también, potencial suficiente para que gastronomía y turismo se refuercen mutuamente como recurso de creación de riqueza y de empleo.