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Vicente García

El buitre de colores

Vicente García


Los expertos del agua... residual

25/11/2021

He de reconocer que me ha sorprendido bastante la decisión de "la Mesa de Expertos del Agua" de seguir bombeando para el abastecimiento a nuestras casas desde el putrefacto embalse de Fuentes Claras, pero claro, si lo han echo "desde la mesa" sin darse una vuelta por el río, tampoco me extraña.

Como tengo cierta edad, aún recuerdo las protestas hace ya un montón de años que hacíamos junto con el Colectivo Cantueso en sus tiempos más auténticos y antes de que se "degradara", para que se realizara de una vez una depuradora de aguas residuales para Ávila, pues todos los vertidos fecales iban a parar directamente a donde hoy se encuentra el reculaje del mencionado embalse.

La depuradora se hizo años después, pero la calidad del agua en esa zona no ha mejorado todo lo que era de esperar. El motivo principal es un chapucero embalse de las tormentas que es poco eficiente, y menos sirve aún parte del colector que llega hasta él.

Aunque se habla en el estudio de un proyecto de ampliación de dicho depósito de pre-tratamiento de residuales, poco o nada se va a solucionar si todas las alcantarillas situadas desde el puente hasta la ETAR siguen vertiendo mierda al Adaja cada vez que llueve con cierta intensidad. Porque es todo un espectáculo visual, oloroso, asqueroso y bochornoso a la vez, el contemplar cómo detritos de todo tipo, incluidos excrementos van a parar a un cauce del que luego nos darán de beber.

¿Habrán visto los expertos del agua semejante espectáculo in situ cualquier día de tormenta? "Que levante la mano de la mesa el que lo haya hecho".

Eso sí, estoy totalmente de acuerdo con ellos sobre la importancia del Adaja y el uso de sus recursos hídricos, pero claro, antes habrá que conseguir que el agua sea lo más limpia posible y responda al clásico, aunque pocas veces cierto, de que es "incolora, inodora e insípida", controlando también los vertidos residuales de los pueblos aguas arriba y vigilando eficazmente los productos químicos y pesticidas utilizados en el Amblés y que presuntamente podrían contaminar el acuífero del que también nos surtimos.

Aunque yo "no soy un experto del agua" la vista y olfato te aclaran muchas dudas si te acercas al lugar. Eso sí, también estoy convencido de que no nos van a dar a beber agua sin las condiciones sanitarias adecuadas, porque sería toda una temeridad, pero más que agua, el resultado será un cóctel químico potable para eliminar tanto elemento patógeno.

El problema del agua de Ávila es complejo, y no hay que achacarlo, ni mucho menos a la actual Corporación Municipal, (otra cosa es la decisión ahora tomada), ya que proviene de tiempos pasados; porque otros estuvieron también "al cargo" y no lo han sabido resolver, e incluso se hizo creo que con buena intención pero muy malos criterios el embalse de Serones, donde debido a su escasa profundidad no existe movimiento del agua de las capas más profundas a las superficiales, algo que propicia que el calor veraniego le convierta en un buen caldo de cultivo para algas comprometiendo el abastecimiento cuando más calor hace. Eso sí, es un lugar ideal para contemplar aves.

La calidad del embalse de Las Cogotas también es cuestionable porque al fin y al cabo sus aguas se llenan principalmente con lo que sobra de Fuentes Claras, y este año hemos vuelto a ver en su reculaje gran cantidad de cianobacterias tóxicas producto de su mal estado; esto unido a vertidos "puntuales" de la depuradora no tratados al vaso del pantano, hace que falte mucho por hacer para que nuestro río Adaja sea "explotable" con cierta calidad para la población. Ojalá llegue ese día, aunque lo veo muy lejano, si es que llega.

Mientras tanto, a lo mejor a alguno de los expertos se le ocurre proponer una embotelladora de aguas "medicino-olorosas" marca "Fuentes claras", porque con ese nombre llamativo y saludable tendría buen impacto comercial; o en el verano otro de ellos quiera darse un baño en el lugar, bebiendo mientras nada para demostrar su inocuidad, a semejanza de lo que ocurrió en Palomares en tiempos ya casi olvidados.