LA COLUMNA

Carmen Tomás

Escritora y periodista en información económica


La deuda a proveedores, al alza

23/09/2020

La pandemia ha traído muchas cosas nuevas y otras viejas se hanhecho más visibles y preocupantes. El Consejo de Ministros aprobabaeste martes nuevas normas para regular el teletrabajo; se sigue buscando la fórmula sobre qué hacer con los ERTE, una vez que el 30 de septiembre expira el plazo que se había fijado para su extinción;también cómo agilizar los trámites para hacer llegar a más personas el Ingreso Mínimo Vital y las normas para que los Ayuntamientos nosólo puedan hacer su uso de sus remanentes sino transferir fondos alos entes locales que por la razón que sea no tienen superávit.

El Gobierno ha hecho muchas promesas y muchas normas que se hanvisto desbordadas por la realidad. La segunda ola del coronavirus seha adelantado y ha invalidado todas y cada una de las previsiones quese habían hecho. Muchos sectores se han quedado atrás y son muchaslas empresas y los trabajadores que esperan noticias sobre su futuro.

Las fricciones entre miembros del Gobierno están retrasandomuchas decisiones vitales. Es el caso de los ERTE. La realidad es queaún hoy no hay acuerdo sobre qué sectores podrían acogerse a suprevisible extensión, hasta cuándo durarían y qué cuantía sefinanciaría con recursos públicos. En todo caso, la madre del corderoes que no hay dinero y que ya se han gastado el 50% más de los fondosque se pidieron al fondo europeo SURE y que se elevaban a 22.000millones de euros. Otro tanto ocurre con el IMV. En este caso, no sólo no hay dinero, sino que, por falta de previsión, no hay empleados suficientes para tramitar el cúmulo de peticiones que se han realizado.

También sobre el teletrabajo ha habido numerosas discusiones entreGobierno, sindicatos y empresarios. El miedo en este caso es que elexceso de regulación mate una forma de trabajo que se ha vuelto útil y necesaria por la pandemia y que podría resolver en el futuro, si sehace bien, problemas como la baja productividad o la difícilconciliación entre la vida laboral y familiar.

Otros problemas del pasado empiezan a aflorar. Hablamos delendeudamiento de las familias y las empresas, asunto que ya preocupay ocupa al Banco de España. Pero, también del volumen que vatomando la deuda de los ayuntamientos y otras administraciones consus proveedores, que ya supera los 1.800 millones de euros, o losretrasos en los pagos que ya superan con creces los plazos legalesestipulados. Miles de Pymes y autónomos que no cobran o cobrantarde y que ven como su negocio se resiente por falta de liquidez.

Otro palo en la rueda que se suma a los costes del teletrabajo, el pago de impuestos, cotizaciones al alza y sobre todo la inseguridad jurídica.