Más menos

Jesús Guil Redondo


Más educación financiera y menos demagogia

20/01/2021

Los últimos meses venimos hablando del Informe PISA (Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes) elaborado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y que analiza el rendimiento en Matemáticas, Ciencias y Lectura de los alumnos de 4º curso de la ESO y que tienen alrededor de 15 años. Este informa también analiza otras competencias como la competencia global de la que ya hablamos el mes pasado y desde el 2012 analiza una competencia financiera que trata de medir la capacidad de nuestros alumnos en su conocimiento y comprensión de conceptos y riesgos financieros, y las destrezas, motivación y confianza para aplicar dicho conocimiento y comprensión con el fin de tomar decisiones eficaces en distintos contextos financieros, mejorar el bienestar financiero de los individuos y la sociedad, y permitir una mejor  la participación en la vida económica. Pues bien, como ya apuntábamos el mes pasado, Castilla y León ocupa el sexto puesto a nivel internacional y esta a la cabeza de España. Dicha competencia tiene una relación muy directa con el nivel de matemáticas y como en esta competencia salimos bien pues se traslada en la financiera. En cuanto al entorno familiar en el desarrollo de esta competencia se observa que el estatus socioeconómico y cultural tiene menos influencia que en la mayoría de los países pues España se presenta como uno de los países participantes con mayor equidad. Un sistema educativo es tanto más equitativo cuanto mayor es la medida en la que se consigue que el alumnado alcance su máxima potencialidad independientemente de los condicionantes sociales, económicos y culturales. Pero además la familia también tiene una importancia en cuanto a las fuentes de información financiera del alumnado ya que el 94% de este, obtiene su información de sus progenitores. Y declara que les gusta hablar de temas relacionados con el dinero. Una vez más vemos la importancia de la familia en la educación. La implicación parental: hablar de finanzas en familia. Pues la frecuencia con la que el alumnado de entornos familiares socioeconómicamente favorecidos mantiene con sus padres conversaciones que giran en torno a temas financieros es significativamente mayor que la frecuencia con la que lo hacen alumnos de entornos desfavorecidos. Queda patente que la educación financiera es un instrumento de progreso social. Y que atajar la incultura financiera es fundamental, otras generaciones no hemos recibidos una educación financiera básica como para poder gestionar incluso nuestro propio dinero. Pero este problema no es exclusivo nuestro pues el Banco Mundial estima que en el mundo hay 1.700 millones de personas que no tiene acceso a servicios financieros elementales. Hace ya tiempo que leí una entrevista a Patricia Casado titulada ‘Educar en finanzas a los más pequeños es esencial’, en la que afirmaba: «hay que inculcar estos conocimientos desde pequeños. Para poder tomar decisiones necesitas tener conocimientos básicos y eso al final es cultura de país. Una cultura financiera mas fuerte habría ayudado a afrontar la crisis de 2008 y habría afectado de forma diferente a muchas personas. Cualquiera debe ser capaz de interpretar sus finanzas y saber cómo llevar sus cuentas». Y también leí una entrevista a María Jesús Soto, de la que tengo el honor de haberla conocido en persona, que afirmaba que «Sin información financiera, te venden la moto y la compras». Su fundación donó hace unos años más de 9.000 ejemplares a la Consejería de Educación de nuestra comunidad que considero excepcionales: ‘Economía, ahorro e inversión’, ‘La empresa y los emprendedores’ y ‘Sector público y sistemas de gobiern’. Creo que son uno de los mejores regalos que se pueden hacer a nuestros chicos de secundaría. Por mucho que le pese a una diputada de nuestras Cortes que en su día cuando se recibió la donación lo criticó pues veía, en su ignorancia, fantasmas donde no los hay.