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"Las víctimas cada vez somos más incómodas"

R. Briongos
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El pasado fin de semana fue reelegida como presidenta de la que denomina como «primera asociación del mundo de víctimas del terrorismo». Maite Araluce Letamendía (San Sebastián 1961) es hija de Juan Mari Araluce, quien fue presidente de la Diputación de Gipuzkoa y falleció en un atentado el 4 de octubre de 1976, junto a su conductor y a tres escoltas. El afán por ayudar a aquellos que tuvieron que pasar por el mismo trance la impulsaron a ponerse al frente del colectivo que ahora tiene entre sus prioridades librar la batalla por el relato, denunciar las maniobras con los presos de la banda y evitar que se diluya la memoria de los que sufrieron el zarpazo del terrorismo.

El pasado fin de semana ha sido reelegida al frente de la AVT ¿Cómo afronta este nuevo mandato?
Con mucha responsabilidad, como siempre, y con ilusión para ir cerrando los proyectos pendientes y seguir ayudando a las víctimas del terrorismo en todo lo que pueda.

¿Cuáles son los mayores problemas que aquejan ahora a las víctimas del terrorismo?
Son tiempos muy complicados para las víctimas del terrorismo. El principal problema es el del verdadero relato. Estamos viendo como desde el Gobierno y desde algunas instituciones se está blanqueando a los terroristas. Eso hace un daño tremendo a las víctimas. Tenemos que afrontar otro problema y es que las víctimas no lo somos una vez, cuando sufrimos el atentado, sino que se nos revictimiza frecuentemente, como cuando reciben con honores a los miembros de la banda. 

"Las víctimas cada vez somos más incómodas" - Foto: Juan Lázaro

Pero ya no se hacen ongi etorris a los presos cuando salen.
Eso es una estrategia para propiciar la excarcelación de los presos. Pero no hace falta que haya ongi etorris. Cada vez que se manifiestan para que le rebajen la condena a Henri Parot las víctimas sufrimos. Yo no soy vengativa, no quiero que cumplan ni un día más de cárcel de la que les corresponde. Pero uno menos tampoco. 

Están a punto de cumplirse 25 años del asesinato de Miguel Ángel Blanco ¿qué queda de aquel espíritu de Ermua?
Yo creo que queda poco. Es verdad que por parte de la sociedad se dio un paso importante adelante entonces, pero todavía hay muchas cosas por hacer. En algunos sitios sigue habiendo miedo. De hecho, tenemos víctimas del terrorismo, fundamentalmente en el País Vasco y mayores ya, que no han dicho nunca que son víctimas del terrorismo porque les sigue dando miedo el rechazo de la sociedad. Es cierto que ahora se visibiliza más a las víctimas, pero cada vez somos más incómodas y nos quieren meter debajo de la alfombra. Pero eso es algo que, mientras estemos aquí, no lo vamos a permitir.  

¿Ha tenido ocasión de visitar el Memorial de las Víctimas del Terrorismo en Vitoria? ¿Qué le parece la iniciativa?
Sí, he ido tres o cuatro veces y creo que debería ser una visita obligada para todos. Sobre todo de los jóvenes, porque lo hemos hecho tan mal en este país que ellos no tienen ni idea de lo que fue el terrorismo. Al final, las víctimas terminamos siendo cifras, pero cuando nos ponen voz, cuando nos ven las caras es cuando los jóvenes empatizan y podemos hacer que aquello no vuelva a ocurrir. 

Vemos cómo se blanquea a terroristas desde el Gobierno"

¿Qué opina de cómo se enseña en los institutos lo que fue ETA?
Las unidades didácticas que se han elaborado en el Memorial de Víctimas del Terrorismo, en las que hemos colaborado, están bastante bien, pero como la Educación está transferida a las Comunidades Autónomas, hay algunas que las recogen y otras que no. En el País Vasco, por ejemplo, se han hecho unas unidades didácticas infumables y para deformar, prefiero que no las den. 

El acercamiento de los presos al País Vasco es ya un hecho. El Gobierno también ha transferido las competencias de materia penitenciaria ¿es de las que cree que va a ser inminente una excarcelación de presos?
Sí. Se van a comenzar a dar el tercer grado y van a empezar a salir. No van a ser todos a la vez, pero estoy convencida de que dentro de poco van a estar todos en la calle y además con trabajo, con vivienda y con mucho apoyo por parte del Gobierno vasco.

Entiendo que le habrán hecho llegar esta preocupación al presidente del Gobierno ¿qué les ha transmitido?
El presidente del Gobierno no nos ha recibido nunca. La única vez que me he podido acercar fue una vez que le cogí al vuelo. Sí hemos tenido reuniones con el ministro del Interior, pero las relaciones que tenemos con Fernando Grande-Marlaska, después de todo lo que se ha hecho, son las que son. Por eso tuvimos que salir a la calle hace poco, para protestar por lo que nosotros consideramos las traiciones de este Gobierno.

¿Le ha sorprendido la actitud de Marlaska, teniendo en cuenta que tuvo que venir a Madrid por las presiones de ETA y que como juez, fue implacable contra la banda?
De hecho fue tan implacable y nos ayudó tanto que le concedimos una medalla en la AVT, por su buen servicio y por su lucha contra ETA. Le concedimos la medalla a la dignidad y estuvo muy bien concebida en ese momento. Ahora se la hemos retirado porque hemos considerado que con todo lo que ha hecho no la merecía. Me sorprende mucho el cambio de actitud que ha tenido. Cuando Sánchez le nombró estábamos encantados, pero ya en la primera reunión que tuvimos le dijimos que hasta entonces habíamos acatado todas sus decisiones porque hablaba en nombre de la Justicia, pero ahora es diferente porque habla como político y vamos a decirle todo aquello con lo que no estemos de acuerdo.

¿Y a qué achacan ese cambio?
Al final, estar en un sillón cambia mucho a las personas. Pero no lo entiendo, porque él tenía un prestigio en la sociedad que ha perdido completamente. A mí personalmente me molestó que nos mintiera. Que nos dijera que solo iba a haber acercamientos puntuales, nunca a cárceles del País Vasco y nunca a presos con delitos de sangre o que les quedara la mayor parte de la condena por cumplir. Lo han incumplido todo. Y además sin arrepentimiento. Para nosotros solo demostrarían que se han arrepentido de verdad si colaboran con la justicia. Algunos de esos que han salido en películas, cuando les pregunta un juez por lo que pasó dicen que no se acuerdan.

¿Es partidaria de la justicia restaurativa, de los encuentros entre las víctimas y aquellos que cometieron los atentados?
Eso es algo muy particular, y lo que se establece en la ley es que las víctimas pueden pedirlo, pero es que ahora se está haciendo al revés. Ahora se lo ofrecen a los presos, poniendo en un aprieto a las víctimas. 

Para nosotros, los etarras solo demostrarían que se han arrepentido si colaboran con la Justicia"

¿A usted le hubiera gustado tener un encuentro con los que asesinaron a su padre?
Por desgracia, el de mi padre es uno de los más de 300 crímenes sin resolver así que es imposible. 

¿Y en el caso de que se identificara a los autores?
No, no me gustaría. Además después se dio una amnistía, así que aunque se supiera quién fue no va a cumplir ni un segundo de cárcel por el asesinato de mi padre y los otros cuatro que le acompañaban. No me iba a aportar nada, así que no quiero reunirme con nadie.

El papel de la Iglesia vasca ha sido muy cuestionado, por su tibieza a la hora de condenar los asesinatos de ETA. ¿Creen que ha cambiado esta actitud?
Yo quiero creer que sí, pero todavía hay un reducto que sigue justificando los atentados de ETA, como hay un pequeño reducto de la sociedad vasca que también los justifica. Pero no me gustan las generalizaciones; la iglesia vasca tuvo el papel que tuvo y está documentado, pero también me gusta resaltar el ejemplo de algunos sacerdotes que se jugaron la vida por apoyar a las víctimas.

El Parlamento Europeo recomienda calificar los asesinatos de ETA como crímenes contra la humanidad, para que se investiguen las muertes no esclarecidas aunque hayan prescrito. ¿Les reconforta?
Bueno, pero es que eso es imposible. Según nuestras leyes no se puede calificar de otra manera con efectos retroactivos. Pero al final el Parlamento Europeo ha puesto el foco en las víctimas, en todos los asesinatos que hay sin resolver… Eso es bueno. Por otro lado, los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado siguen investigando a pesar de que hayan pasado muchos años y que los delitos hayan prescrito. Desde la AVT decimos que quienes no tenemos derecho a la justicia, tenemos derecho a la verdad. Y ese, ni prescribe, ni se amnistía ni se indulta.

Bildu apoya al Gobierno central y sustenta el Gobierno en Navarra ¿Qué es lo que más molesta a la AVT de este hecho?
Parto de la base de que, para mí, Bildu debería ser un partido ilegal. Con la Ley de Partidos en la mano habría que ilegalizar Bildu. Hemos presentado más de 200 indicios a los distintos fiscales generales del Estado para que se ilegalice, pero no hay voluntad política para hacerlo. Para nosotros es increíble que quien todavía justifica algunos asesinatos tome decisiones trascendentes para España. Otra humillación para las víctimas.

Las víctimas tenemos derecho a saber la verdad y ese ni prescribe ni se amnistía ni se indulta"

Pero a ETA siempre se le dijo que dejara las armas y defendiera sus ideales con la palabra y la banda terrorista ha desaparecido ya.
Sí, pero tienen que hacer un examen de conciencia y digan que lo que hicieron estuvo mal. Que estuvieron mal todos los asesinatos, no solo los daños colaterales. Siguen justificando la muerte de aquellos a los que atacaron directamente, como fue el caso de mi padre.

Los apoyos a Bildu crecen en el País Vasco al tiempo que el PNV pierde fuerza ¿Cree que esto puede conllevar a una mayor radicalización del partido de Ortuzar para recuperar el terreno perdido?
Sí, el temor está ahí. Nos aseguran que no, pero yo siempre me pongo en la peor de las circunstancias, porque el tiempo me ha demostrado que, aun así, siempre puede ir a peor. En el tema político soy bastante negativa,

Interior va a destinar un millón de euros para que las diferentes asociaciones de víctimas puedan financiar sus actividades. ¿Considera suficiente esta cantidad?
Solo con las ayudas del Ministerio no sobreviviríamos. Por eso  tenemos que pedir subvenciones en otros lados. Tenemos 4.800 asociados a los que tenemos que dar atención 24 horas al día los 365 días del año. Las víctimas del terrorismo estamos tocados psicológicamente todos, y físicamente muchos. 

¿Por qué las víctimas del terrorismo están tan divididas a pesar de tener un objetivo común?
La AVT es la primera asociación de víctimas del terrorismo, no solo de España sino también del mundo. En un momento dado, el Gobierno de Zapatero decidió que tenía que haber más asociaciones de víctimas del terrorismo, no sé si porque protestábamos o por qué. Al final hay un montón de asociaciones de víctimas, pero cuando hace cuatro años yo salí elegida presidenta, en una reunión que tuvimos todos los colectivos, yo les dije que tenían las puertas de la AVT abierta, pero por desgracia no he recibido ninguna visita ni ninguna llamada. A mí sí que me gustaría que fuésemos un frente común.

 

"Muchas noches todavía escucho las metralletas, los disparos a mi padre"

De todos los testimonios de víctimas del terrorismo ¿cuál es el que más le ha impactado?
No tengo uno concreto. Me impactan todos, aunque los oiga varias veces. Al final para una víctima que ha sufrido ese dolor le resulta muy fácil empatizar con otra. Sigo llorando cada vez que escucho  un testimonio. No tengo ninguno en especial porque el dolor es el mismo en todos los casos.

Hay casos más sangrantes, como el de Baglietto.
Sí, o como el de Miguel Ángel Blanco. Pero también el de un guardia civil que le mandan al País Vasco con 20 años y la viuda, a los pocos días, con un niño pequeño, no solo se queda sin marido sino también sin casa porque la tiene que ocupar otro guardia civil. Son casos de los que no se habla pero son tremendos. Yo conozco a una persona que tenía un niño pequeño y estaba embarazada de otro y que después del asesinato de su marido, su familia tuvo que hacer una cuestación popular entre los vecinos para comprar los billetes de autobús para poder ir a buscarla y llevarla a ella y a sus hijos al pueblo. Eso es muy doloroso.

¿Qué recuerda de aquellos días de octubre de 1976 cuando ETA asesinó a su padre?
Ufff. Para no hacerme más daño, mi memoria ha borrado todo lo anterior y lo posterior. Pero sí me acuerdo perfectamente del atentado. Muchas noches todavía oigo las metralletas, los disparos. Recuerdo cómo de repente se te hunde el mundo y no entiendes nada. Yo esperaba que mi padre llegara a comer para volver luego al colegio y la vida te cambia de repente. Me acuerdo también de su imagen en el coche, ametrallado. Las sirenas… Recuerdo a mi madre viniendo del hospital para decirnos a las pequeñas que nuestro padre había muerto. Son recuerdos muy dolorosos.

¿Sintió al menos el apoyo de la sociedad vasca, cercanía, solidaridad…?
Es verdad que llegaron pronto muchos amigos de mis padres y la mi casa se llenó de gente. Pero el resto no. Cuando volví al colegio, yo necesitaba que mis amigas me abrazaran y me dieran cariño y lo que me encontré fue que me habían separado el pupitre y me recibieron de una manera muy fría. La directora me llamó para que revisara todos los días antes de ir a casa la mochila de mi hermana pequeña, ella tenía 10 años y yo 15, porque le habían metido un papel insultándola. Yo recibí un telegrama de las compañeras de mi curso en el que ponía 'ya queda un cerdo menos en la tierra'… Ese fue el acompañamiento que recibí de la sociedad vasca.

¿La obligaron a irse de San Sebastián?
Nos tuvimos que ir, sí. La labor de ETA entonces no solo terminaba con el asesinato, sino que presionaban hasta que conseguían que te fueras de tu tierra. Vinimos a Madrid, una ciudad en la que no conocíamos a nadie, a comenzar la vida de cero. Fue muy duro.

¿Ha vuelto a San Sebastián? ¿Vuelve con regularidad a su ciudad natal?
Volví para casarme. Quería hacerle un poco partícipe a mi padre de aquello. Quise que le llevaran mi ramo de flores al cementerio. Luego he vuelto con mis hijos pequeños. Cuando fui a la Diputación quise enseñarles la placa de mármol donde figuraba su nombre y los que murieron con él. La busqué por todas partes pero no la encontré. Hasta que el bedel me dijo que la habían quitado. No se sabe qué fue de ella. Ahora vuelvo todos los años porque la AVT hace una ofrenda floral y organizamos unas jornadas en la Universidad. Hace unos años conseguimos que se pusieran placas a las víctimas en el lugar del atentado.  Las primeras que se pusieron fueron las del de mi padre y la verdad es que desde entonces me cuesta menos volver a San Sebastián.