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Los nuevos currículos no se aprobarán hasta septiembre

SPC
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La Junta acelera para llevar al primer Consejo de Gobierno del próximo mes los decretos que adaptan los contenidos y la ordenación a la nueva Lomloe

Imagen del inicio del pasado curso, cuando los niños vuelven al cole en un centro educativo de Segovia. - Foto: Nacho Valverde (Ical)

La Junta acelera para aprobar los decretos por los que se establecen los currículos y la ordenación de la Educación Primaria, la Enseñanza Secundaria Obligatoria (ESO) y el Bachillerato a primeros de septiembre. Los plazos están muy ajustados pero la intención que maneja el Ejecutivo autonómico es que vayan al Consejo de Gobierno del 1 de septiembre, una semana antes de que comience el curso escolar el viernes día 9. La otra opción es apurar al máximo hasta el miércoles 7 al ser el jueves festivo en Valladolid. Y es que no pueden empezar las clases sin los decretos publicados.

Los proyectos de decreto de las tres etapas educativas están colgados en la plataforma de Gobierno Abierto de la Junta desde el pasado 17 de agosto y el plazo para la presentación de alegaciones concluye el sábado 27 agosto. Por lo tanto, los decretos no podrán ser aprobados hasta que finalice esa fecha.

Unos decretos que debe aprobar cada comunidad para adaptar los currículos y la ordenación a la Ley de Educación. Son documentos que complementan, con contenidos pedagógicos propios de la Comunidad, los aspectos educativos comunes y básicos que estable la LomLOE para todo el país.

La Consejería de Educación solicitó hasta en tres ocasiones al Ministerio que no se pusieran en marcha los nuevos currículos por la «dificultad» para comunidades y docentes de aplicarlos con tan poco tiempo. No en vano, precisó que el último currículo -que correspondía a Bachillerato- se publicó en el BOE el 5 de abril.

La Junta colgó el 30 de mayo los borradores de los currículos que se implantarían en septiembre, con el objetivo de los que los profesores pudieran ir preparando sus materiales. Eso sí, la propia consejera Rocío Lucas advirtió que el decreto no se podía aprobar «hasta finales de verano» al contar con unos plazos «ajustados» en el tiempo.

Los plazos corren para las siete comunidades que aún no han publicado ningún decreto y solo cuentan con los borradores. Se trata de País Vasco, Canarias, Galicia, Andalucía, Murcia y Cataluña, además de Castilla y León.

El currículo de Educación Infantil , publicado en el BOE del 2 de febrero, y el de Primaria, publicado el 2 de marzo, estarían adaptados en diez comunidades y en las dos ciudades autónomas. El de la ESO, que se colgó en el BOE del 30 de marzo, estaría publicado en ocho comunidades y en Ceuta y Melilla, mientras que el de Bachillerato, publicado el 5 de abril, ya está aprobado en siete autonomías y en las dos ciudades autónomas.

Paliar las deficiencias.

Castilla y León ha aprovechado el 40 por ciento de enseñanzas de competencia autonómica para paliar, según aseguró la Junta, las "deficiencias" de la norma nacional. "Hay un respeto absoluto a las enseñanzas mínimas fijadas por el Gobierno y se mantienen los elementos que han hecho posible el éxito del actual modelo educativo de Castilla y León", subrayó el Ejecutivo autonómico.

De este modo, se mantiene la Filosofía en Cuarto de ESO y las segundas lenguas extranjeras con el mismo peso que tenían hasta ahora. Asimismo, los alumnos de Bachillerato analizarán obras como 'La Celestina', 'El Lazarillo de Tormes', las 'Novelas Ejemplares' o 'El Quijote'.

Respecto a la Historia, el sistema educativo de la Comunidad mantendrá las mismas horas y los mismos contenidos existentes los cursos pasados. Es decir, se estudiará de forma cronológica toda la historia, no solo desde 1812. Esto implica que en Segundo de Bachillerato estudiarán la romanización, las invasiones germánicas, la Monarquía visigoda, el origen de los reinos de León y Castilla o la conquista de América. Cuestiones que quedaban fuera de los decretos nacionales, pero que la Consejería de Educación consideraba "importantes".

Además, la Junta ha apostado por mantener la carga horaria de las áreas y materias instrumentales a la vez que ha impulsado la tecnología y la digitalización, reforzada en las etapas de ESO y Bachillerato, con el objetivo de "conservar" el nivel de excelencia de la educación.

La Consejería de Educación informó que uno de los principales retos había sido "homogeneizar" los currículos de las cuatro etapas e "imprimir" un carácter progresivo de las enseñanzas, puesto que los textos ministeriales tendían a reproducir trabajos elaborados "por separado sin conexión entre ellos". En este sentido, anunció con la publicación de los borradores a finales de mayo que el futuro decreto incluirá una visión global e interdisciplinar de la Educación Infantil, Primaria y ESO, y define procedimientos de coordinación entre etapas y ciclos. Añadió que amplían las posibilidades de elección de materias en ESO y Bachillerato.