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La entrega del Real Ávila se queda sin premio

L.C.S
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Los abulenses no pudieron batir a un Almazán que pese a demostrar su solidez, fue superado en varias fases del partido por los abulenses

REAL  ÁVILA.

Christian, Tendero, Llorián, Carlos, Juanpe (Roberto, 60’), Ivi (Rengel, 84’), Javi de Mesa (Jou, 84’), Espada (Juli, 69’), Ortolá, Walter y Víctor (Tena, 84’).

ALMAZÁN.

Alberto, Ïñigo, Héctor (Losi, 73’), Plaza (Jesu, 79’), Víctor, Dani, Checa, Califa, Pablo (Elvi, 63’), Albitre y Garcés.

GOLES.

No hubo.

Árbitro.

GUTIÉRREZ GARROTE (VALLADOLID).

 Amonestó a los locales, Javi deMesa y Llorián, en dos ocasiones, por lo que fue expulsado en el minuto 80. Por parte visitante, roja directa a Íñigo en el minuto 85.

INCIDENCIAS.

Partido correspondiente a la tercera jornada del grupo VIIIde la Tercera RFEF, disputado en el estadio municipal Adolfo Suárez.

El gol está muy caro y más en esta categoría. Que se lo digan al Real Ávila y al Almazán, que disputaron un competido partido que terminó con empate a cero y con los mismos jugadores expulsados, uno por  bando. Los locales fueron los que llevaron el peso del partido en su mayor parte, pero se encontraron con muchas dificultades a la hora de generar peligro. Alberto, portero soriano, no necesitó de sus mejores intervenciones para dejar su puerta a cero por tercer partido consecutivo, lo mismo que le sucedió a Christian, que lo poco que tuvo que intervenir lo hizo con mucha seguridad.

Mucho trabajo de ambos equipos, mucha entrega, más dominio de balón, pero todos se quedaron sin recompensa porque un punto, sobre todo para el equipo de casa no es un botín que se corresponde con el esfuerzo realizado.

La igualdad presidió un primer tiempo en el que los locales rondaron más la portería contraria, pero la ocasión más clara la tuvo en el último minuto el Almazán cuando Garcés, que fue una pesadilla durante todo el partido, se quedó solo ante Christian y su disparo cruzado salió fuera por poco. Con ese susto terminaban unos primeros 45 minutos en los que el caudal ofensivo de los abulenses fue de más a menos y capitalizado principalmente por el joven Víctor, autor de los tres remates más peligrosos del equipo abulense. El primero llegó pronto, a los 5 minutos, cuando un disparo suyo desde la frontal salía fuera por poco tras una buena jugada de Javi de Mesa. Poco después lo intentaba por segunda vez, con menos peligro, y tras un remate alto de Ivi en el 14, otro cabezazo de Víctor se iba fuera de la portería defendida por Alberto. Antes los abulenses pidieron un penalti cometido sobre Ivi en una buena jugada individual que el árbitro no consideró derribo pero que tuvo pinta de ello.

En el tramo final de los primeros 45 minutos un disparo de Walter desde fuera del área y una aproximación sin peligro de los sorianos cerraron las oportunidades antes de que Garcés desaprovechara un pase en profundidad que pudo haber variado el marcador instantes antes del final

El Ávila dependía demasiado de que Ortolá, el mejor de los suyos durante todo el encuentro, pudiera entrar en juego y de las buenas acciones de Espada e Ibi por la banda derecha, que no fueron suficientes para poder abrir la lata. Los locales fueron los que llevaron el peso del partido aunque el Almazán tuvo un tramo en el que se espabiló pero sin que Christian se viera demasiado inquietado.

En la segunda mitad ambos equipos bajaron el ritmo. Era complicado mantener la intensidad del primer tiempo y el juego se trasladó principalmente al centro del campo, en donde se jugaba a lo que Ortolá decía. Un disparo de Walter en el 54 desde la frontal abrió el peligro, que volvió a decaer hasta que Rubiato agitó el banquillo y el Ávila mejoró. Más dinamismo con Juli, que perdonó un remate a puerta vacía, y con Roberto, que fabricó para Ivi la mejor ocasión del Ávila en el 77 que salió rozando el palo.

Se preveía un emocionante final, pero no tanto. Los visitantes reclamaron un penalty en la jugada en la que Llorián veía su segunda amarilla y dejaba a los suyos con 10 en el minuto 80, pero solo cinco minutos, porque en una contra Roberto encaraba la portería de Alberto por lo que Íñigo se vio obligado a derribarlo.Roja clara que igualaba las fuerzas. A partir de ahí solo hubo un equipo sobre el campo, que fue el Ávila, que hizo todo el desgaste en busca de un gol que no llegó, y es que se cotiza muy alto.