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Colas y algunos problemas técnicos en el estreno de la rebaja

M.E
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Los conductores acuden de forma masiva a las gasolineras para beneficiarse de la bonificación de 20 céntimos en los combustible

Una gasolinera en Ávila. - Foto: David Castro

Colas, depósitos llenos, muchas preguntas, algunos problemas técnicos y algún cierre. Así, a grandes rasgos, puede resumirse la primera jornada de la puesta en marcha en Ávila de la rebaja de veinte céntimos en el precio de los combustibles para automoción, la bonificación extraordinaria aprobada esta semana por el Gobierno y que en sus primeras horas de aplicación ha aliviado algo los bolsillos de los conductores a la hora de echar gasolina y diésel a costa del desembolso realizado por las estaciones de servicio, las encargadas de anticipar el descuento que asumirán entre el Gobierno (en su mayor parte) y las petroleras. En la página web de la Agencia Tributaria se colgó durante la mañana de ayer el formulario para solicitar el anticipo a cuenta de esa bonificación extraordinaria y temporal del precio final de determinados productos energéticos, previsto en el Real Decreto-ley 6/2022, de 29 de marzo, si bien el sector ya advierte de que, «dependiendo del tiempo en que tarden en hacer la transferencia, muchas empresas van a tener problemas de tesorería».

Así lo destacó el presidente de la Asociación de Estaciones de Servicio de Ávila, José Manuel Terceño, tras una mañana «muy complicada». Si 48 horas antes, tras la publicación del decreto en el BOE, destacaba la incertidumbre a la hora de poner en práctica la medida, el día del estreno resultó como se preveía, con muchos conductores acudiendo a las gasolineras para poder beneficiarse cuanto antes del descuento, lo que dejó colas durante prácticamente toda la mañana, y también con «problemas técnicos» en algunas estaciones. En algunas «se cayó el sistema» y durante un tiempo tuvieron que recurrir a los procesos manuales, haciendo el descuento con calculadora, tirando de las antiguas bacaladeras para poder materializar los pagos con tarjeta y sacando facturas de contado, lo que retrasó un poco los trámites. En algún caso se llegó a cerrar la gasolinera durante un tiempo y en al menos una estación de servicio de la capital a primera hora todavía no tenían preparado el sistema informático, con lo que avisaban a los clientes de que en esos momentos no podían efectuar la rebaja y que tendrían que volver más tarde. 

Son los 'peros' de una medida «precipitada» para el responsable del sector en Ávila quien, pese a la entrada en vigor, seguía teniendo «dudas», al considerar que «no hubo suficiente información» ni un formato claro y único para todos.

unos 2.000 euros. La situación, de hecho, ha sobrepasado a algunas estaciones, fundamentalmente independientes y del medio rural, y al menos una de las que están cerca de la capital abulense echó ayer el cierre ante la imposibilidad de hacer frente al anticipo económico. 

José Manuel Terceño, que no tenía el dato de los cierres de la provincia, justificó las dificultades. «Es que es mucho dinero, podemos estar hablando de unos 1.500 o 2.000 euros al día y no todos tienen la capacidad de asumirlo».