Un botín escaso

Área 11
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El Real Ávila, a pesar de las ocasiones que tuvo, no pasó del empate sin goles ante La Virgen del Camino

Un botín escaso - Foto: David Castro

Segundo empate a domicilio en lo que va de temporada para el Real Ávila, que mereció más en su visita a tierras leonesas para medirse a La Virgen del Camino, en Los Dominicos. Los chicos de Jónathan Prado cosecharon un partido muy meritorio ante un rival enrachado, que ha convertido su feudo en un fortín durante lo que va de temporada. En los primeros compases de juego y en los últimos, los encarnados tuvieron las mejores oportunidades para hacer saltar la banca en forma de victoria a domicilio, pero no pudo ser. La seguridad defensiva también va a más en los abulenses, de nuevo un encuentro con la propia portería a cero, lo que permite finalmente sumar a domicilio.
Arrancó el Real Ávila con la intención firme de hacer saltar la sorpresa en el campo de Los Dominicos. El equipo dirigido por Jónathan Prado protagonizó uno de los mejores arranques del cuadro encarnado en lo que va de temporada, con una espléndida presión alta ante la salida de balón leonesa, y con rapidez a la contra, para ganar la espalda a una defensa virginiana muy acosada.
Así llego la primera ocasión de gol visitante con un excelente pase filtrado de Peli que Manu Moreira a punto estuvo de convertir en el primer gol con Isma ya batido. Acto seguido lo intentaba Jorge Sánchez con un remate cruzado, cerca del poste izquierdo de la portería local.
Volvía a la carga la locomotora abulense con una contra trepidante que Cristo estrellaba contra el larguero cuando el gol ya era cantado por el centenar de aficionados en La Virgen del Camino, la mejor opción del primer periodo. Casi veinte minutos tardó el once de Roberto Carlos en hacer pie y en poder recuperarse de los sustos iniciales propiciados por la escuadra abulense.
En el ecuador del primer periodo, los abulenses dominaban sobre el rectángulo de juego con la habitual receta de La Virgen del Camino, a base de presión intensa y contragolpes rápidos, frente a un equipo verde que trataba de salir de su parcela con balones largos sobre Igor de Sousa. El veteranísimo delantero carioca se echó al equipo a su espalda y estiró las líneas a base de juego de espaldas al marco, y de su gran calidad.
Así llegaron las primeras oportunidades de los locales, a balón parado tras jugada siempre del nueve virginiano. Fueron en los últimos minutos antes del paso por los vestuarios donde ambas escuadras volvieron a tener oportunidad clara de abrir el marcador. Por los leoneses, de nuevo Igor recepcionando un balón en el área puso en aprietos a Alberto, sin conseguir su objetivo de inaugurar el marcador. La réplica visitante llegó de forma instantánea con una nueva contra del Real Ávila que Cristo no pudo materializar dentro del área pequeña. Se llegaba al descanso con un buen espectáculo de fútbol por las dos bandas, pero con el tanteador inmaculado.
El segundo acto amaneció con similar decorado a los 45 minutos iniciales. De nuevo, la locomotora abulense le tomó el pulso al partido antes que los locales, y por ahí llegaron las primeras ocasiones de gol. La primera de todas, una nueva combinación entre Sito y Manu Moreira que el atacante no pudo culminar.
El aviso serviría para despertar a los de Roberto Carlos, que decidieron trabar el encuentro y parar un ritmo que en nada les convenía. Fue un periodo de juego donde se desdibujó el choque y ninguno de los dos equipos parecía encontrarse cómodo en el césped de Los Dominicos.
En la reanudación, volvería a la carga La Virgen del Camino con una chilena de David Bandera que no encontró portería. Poco después era Carlos quien intentaba aprovechar el escaso tiempo del que dispuso en la tarde de ayer, ya que se tuvo que retirar lesionado tras poco más de veinte minutos sobre el campo. Sin embargo, a estas alturas el conjunto local había vuelto a manejar el balón, los espacios y el ritmo de la contienda. Prueba de ello fue el remate de cabeza de Igor que Alberto atajó de forma casi milagrosa. Paradón clave. Una vez más, la jugada partía desde la banda derecha con un omnipresente Charly, al que ayer ningún radar abulense fue capaz de identificar. No fue hasta el final del partido cuando el Real Ávila volvió a tener dos ocasiones clarísimas para llevarse los tres puntos.
Primero, Javi de Mesa en jugada individual rematando muy cerca del poste estaba a punto de hacer el cero a uno, y por último una llegada de Llorián con todo su equipo volcado sobre la meta de Isma, en la que también volvería a faltar acierto. 
Ni siquiera la entrada al campo de juego de Mayorga y Calderón buscando más acierto y pegada fue suficiente para derribar a una experta zaga virginiana que se fajó con mucho oficio para salvar un punto. Tarde de buen fútbol pero sin goles.