Las primas imputadas de seguros combinados aumentan un 3,52%

SPC
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La siniestralidad creció un 0,71% en 2020 y llegó a más de 1,6 millones de incidencias. Se suscribieron 416.000 pólizas, un 5% más que en 2019

Las primas imputadas de seguros combinados aumentan un 3,52% - Foto: RUEDA VILLAVERDE

La contratación de los seguros agrarios combinados se ha cerrado con unas primas imputadas de cerca de 797 millones de euros, correspondientes a la suscripción de 415.975 pólizas (una cifra un 4,76% mayor que en 2019) y con un valor de producción asegurada de 15.214 millones, lo que supone un 6,71% más que el año anterior, según informaba Agroseguro en un comunicado emitido tras la celebración de la junta general de accionistas. En concreto, esto implica un aumento de las primas imputadas de un 3,52%, mientras que las devengadas contratadas en 2020, aunque en parte relativas a riesgos correspondientes a 2021, también reflejan un incremento de 1,64%, impulsadas en gran medida por el buen comportamiento de algunos de los seguros contratados a final de año.

Por su parte, la siniestralidad del pasado 2020 ha crecido un 0,71% respecto a la de 2019 hasta colocarse en los 633 millones de euros. Esto sitúa el ratio de siniestralidad del ejercicio sobre las primas de riesgo en el 99,6%, es decir en una situación muy próxima al estricto equilibrio. De esta forma, a lo largo del año pasado se atendieron más de 1,6 millones de siniestros, de los cuales 91.432 correspondieron a producciones agrícolas y cerca de 93.000 a explotaciones ganaderas, a lo que se añaden los más de 1,4 millones de servicios de retirada y destrucción de animales muertos en las instalaciones. El año 2012, con 767 millones, sigue siendo el de mayor siniestralidad de la historia.

A lo largo de 2020 se han ido encadenando todo tipo de fenómenos climáticos extremos, entre los que cabe destacar sobre todo la borrasca Gloria, el evento más dañino, que pasó por el arco mediterráneo entre los días 20 y 24 de enero y las tormentas de pedrisco, que se sucedieron de forma continua desde el mes de marzo -más temprano de lo habitual- hasta finales del otoño, dejando importantes daños en el campo.