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Jorge Pato

Teoremas y conjeturas

Jorge Pato


Vacas y borrego

17/01/2022

Quién le iba a decir a Garzón que a pesar de tener un ministerio sin competencias iba a ser protagonista de la vida política española? Estoy seguro de que su ego se infló cuando el periódico británico The Guardian le propuso una entrevista, pero lo que no calibró fue la repercusión de sus críticas a la ganadería. Además no solamente hizo esa crítica, también gratuitamente insultó a toda una parte de la sociedad española, pues en otra parte de la entrevista el señor ministro evacuó este comentario: El ministro también anotó que la mayoría de las críticas públicas provenían de hombres que aparentemente "sentían que su masculinidad se vería afectada por no poder comer un trozo de carne o hacer una barbacoa». Las mujeres, por otro lado, estaban mucho más abiertas al mensaje.
La verdad que la entrevista fue un despropósito de principio a fin, pero qué nos puede asombrar después de que en ese ministerio se hayan gastado casi 100.000 € en una campaña para tratar de lavar el cerebro a los niños y que se compren los juguetes que diga el Gobierno y no los que a cada uno les gustan. También el ministerio de consumo hizo una campaña para decir a los españoles que solo deben comprar roscones que tengan nata 100% de origen animal, de esas mismas vacas que están en las granjas que ahora el ministro critica, todo ello sin poder entender desde su vida acomodada que hay gente que para poder disfrutar de un roscón de reyes relleno de nata debe recurrir a los que sean de una categoría inferior pero más baratos, ya que entre la inflación, la subida de la luz y los impuestos están empobreciendo a la clase media española.
Nuevamente el pensamiento comunista es muy cómodo, desde la vida de lujo de ministro por la parte de la extinta y absorbida IU te digo a ti, trabajador que te cuesta llegar a fin de mes, que defiendo a la clase obrera y proletaria desde mi sueldo de 75.000.-€; que critico a los ganaderos mientras que el día de mi boda se consumen kilos de cerdo y ternera de lujo inalcanzables para la mayoría de la sociedad; que pongo a parir al sector del turismo en España y me voy de luna de miel a la otra punta del mundo en un viaje de 10.000.-€. Comunismo en estado puro. 
Todo un ministro del gobierno de España también protagonizó otro caso bochornoso al decir en un vídeo «(...) pensemos que estas leyes que ya hemos 'proponido' cambiar (...)». Lo grave no es equivocarse, algo de lo que no estamos ninguno exentos, lo grave es que en un vídeo lo diga y se quede conforme con esa expresión, sus asesores también lo estén y al final se emita ese vídeo sin que nadie se percate de que ha metido una patada al diccionario impropia de alguien que ostenta un cargo de tanta relevancia. 
Pues bien a este señor nadie le critica y nadie le hace ser responsable de sus palabras y de sus declaraciones. Ni siquiera el presidente del gobierno, Pedro Sánchez, se atreve a hacerle ni la más mínima crítica, no vaya ser que se enfaden sus amigos de la coalición de gobierno PSOE-Podemos y él deje de estar en la Moncloa disfrutando de sus lujos, privilegios y del Falcon que contamina más que cualquier granja repleta de vacas o de cerdos. Huele peor la dignidad del Consejo de ministros que todos los purines juntos de todas las granjas de cerdos en España. El que quiera más comunismo, más empobrecimiento y que se sigan riendo de la clase media solo tiene que seguir apoyando las siglas que componen el actual Gobierno de España.