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Carolina Ares

Escrito a tiza

Carolina Ares


Librerías

13/11/2021

Existe un lugar donde puede pasar de todo. Traspasar su umbral es encontrarse entre amigos, entrar a un reino mágico donde cualquier cosa es posible. El portal donde las palabras se juntan en oraciones que lo cambian todo, que nos transforman por dentro, nos iluminan y nos muestran el camino. Allí donde el tiempo se transforma; las horas pueden parecer minutos mientras que los segundos pueden ser horas. Los espacios son relativos, puedes perderte en un simple estante o encontrar lo que necesitas en un solo instante.
Existe un lugar donde puedes encontrarlos a todos. Desde Peter Pan hasta el Cid Campeador. Elizabeth Bennet te mostrará la sutil rebelión de la juventud del siglo XIX, con Willy Wonka probarás los dulces más inverosímiles y Miss Marple o Sherlock Holmes te enseñarán distintas técnicas de deducción. Te esperan con los brazos abiertos, para seguirte allá donde quieras llevarlos, refrescarte a la sombra de un árbol, calentarte junto al fuego de la chimenea, acompañarte en los momentos de soledad, evadirte en los de pena… amigos que siempre estarán disponibles cuando quieras buscarlos.
Existe un lugar donde se encuentran todos los lugares. Viajar a ellos es fácil, barato y rápido. Podemos vivir en Nueva York, escribir con Hemingway en un café de París, llevarnos lo mejor y lo peor de Cuba con Padura, pasear por Londres con un oso peruano con nombre de estación de tren o coger de la mano a Javier Reverte y descubrir el mundo; la aventura de viajar. Podemos ver nuestra ciudad desde distintas perspectivas y descubrir tanto la épica como la miseria castellana. Pero también encontraremos lugares fantásticos. Porque Hogwarts siempre estará allí para darte la bienvenida, Hobbiton será tu primera parada para descubrir la Tierra Media, Mundodisco viajará sobre el lomo de una tortuga, un Conejo Blanco te guiará por el País de las Maravillas, podrás volar con Campanilla hasta la segunda estrella a la derecha, todo recto hasta el amanecer.
Existe un lugar que es custodio del librepensamiento. Como faros se yerguen altos y luminosos, protegiendo al mundo de las verdades absolutas, de las narrativas dirigidas y de los puntos de vista indisolubles. Salvaguardan todas las visiones y nos las hacen llegar. Transmisores e intermediarios de la sabiduría atesorada a lo largo de siglos de historia, velan porque no se pierdan los aciertos y los errores que nos han llevado al mundo en que vivimos. Nos proveen de las verdades, las mentiras y las opiniones. Realidad y ficción, sostenidas sobre sus muros.
Existe un lugar conocido como librería: sin ellas seríamos una sociedad incompleta, abocada al fracaso, al pensamiento vacuo o a la uniformidad. Durante siglos han sido impulso para la sociedad, muchas veces arriesgándolo todo para cumplir con su misión. Tan solo imaginemos el mundo sin ellas y, al hacerlo, nos daremos cuenta de que existen lugares que, sin saberlo, son nuestro futuro, refugio y hogar. En estos tiempos, lugares como este corren peligro, muchos han caído: hace poco despareció mi librería de infancia, emblemática con más de cien años. En la despedida me invadía la pena, recordaba cada libro, cada historia y me sentía huérfana de futuro. Debemos cuidarlas, las necesitamos si queremos que siga habiendo luz en el mundo.