El Real Ávila y el Diocesanos suspenden la pretemporada

A.S.G.
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La falta de protocolos y la ausencia de fechas para el inicio de la temporada 2020-2021 llevan a los clubes abulenses a paralizar el inicio de la pretemporada 'sine die'

El Real Ávila y el Diocesanos suspenden la pretemporada - Foto: David Castro

Sin protocolos sanitarios claros para la vuelta a la actividad ni fecha fija en el calendario para el inicio de la temporada 2020-21, no hay pretemporada. La decisión en el Real Ávila y el Colegios Diocesanos no se ha hecho esperar en un momento en el que la cascada de reacciones en este sentido se ha sucedido en las últimas horas tras la reunión del pasado lunes entre la RFEFy las Territoriales. Una reunión que, lejos de aclarar el panorama del fútbol no profesional, vino a sumar más incertidumbre entre los clubes modestos y el fútbol base. Si bien la decisión que se adoptó –que sean las autoridades sanitarias competentes las que elaboren los protocolos sanitarios y jurídicos junto a las federaciones para el reinicio de la actividad– alejó los rumores y fantasmas que anunciaban un posible retraso del inicio de las competiciones a enero de 2021, el resultado de la misma no dejó satisfecho a nadie, ni clubes ni jugadores, que se han visto inmersos en los últimos días en un escenario de indefinición y falta de certezas. Los que ya habían comenzado a trabajar ya, especialmente los clubes de Segunda División B, han decidido parar. Los que tenían previsto hacerlo, especialmente los clubes de Tercera, no han tardado en seguir la misma línea. Entre ellos el Real Ávila y el Colegios Diocesanos, que en las últimas horas comunicaban que su vuelta al trabajo –ambos la tenían fijada el 17 de agosto– queda suspendida ‘sine die’ a la espera de que las autoridades marquen los protocolos para el regreso a los terrenos de juego con seguridad. Y la espera no tiene fecha.
«Al final no podemos empezar nadie» comentaba Carlos González, director deportivo del Real Ávila una vez tomada la decisión ante un escenario en el que la indefinición es lo que impera entre todos los protagonistas. Precisamente desde el Colegios Diocesanos, conocido el resultado de la reunión entre la RFEF y las Territoriales, optaron por ponerse en contacto con la Federación de Castilla y León de Fútbol. «Nos recomendaron esperar» confirma Alberto Mellado, presidente del club colegial ante la decisión adoptada también en su caso. «No hay ninguna circular al respecto ni orden. Es una recomendación, orientación» y en el club colegial han entendido que, de momento, es el mejor camino. En su caso sin contratos, sueldos y obligaciones contractuales de por medio la decisión ha sido mucho más sencilla de tomar. Más complicada es la situación en el club encarnado. «Los pisos ya estaban contratados a partir del día 15. De momento todos a casa y sin cobrar desde marzo» señala Carlos González en una dura realidad de un fútbol muchas veces mal considerado ‘no profesional’ pero donde son muchos los futbolistas cuyos sueldos y nóminas dependen de manera íntegra de este deporte. El 90 por ciento de la plantilla del Real Ávila tiene su única fuente de ingreso de este deporte.
Coincide Real Ávila y Colegios Diocesanos en sus posturas ante la decisión adoptada, y que en los últimos días se está repitiendo en multitud de equipos. Un vistazo a Castilla y León va dejando las suspensiones del Becerril, Peñaranda, Unionistas, Salamanca CFUDS... La vuelta al trabajo queda paralizada «de forma indefinida» hasta disponer de un protocolo claro sobre cómo debe realizarse. «Onos proporcionan los medios o veo complicado volver en estos momentos al césped» decía hace unos días José Alberto Fernández Somoza. Sin medios ni protocolos, la vuelta ha quedado paralizada.  
Eso sí, los jugadores no van a estar de brazos cruzados. Tanto en el parón por la pandemia como a las vacaciones se marcharon todos con un planing de trabajo. «Se llevaron una planificación para no comenzar desde cero» explica en este caso Carlos González, que reconoce que ante el miedo del prolongado parón todos «se habían puesto las pilas». Ahora encarnados y colegiales deberán seguir la misma vía, trabajo individual  «e ir viendo que pasa semana a semana» señala en este caso José Alberto Fernández Somoza, que como José Manuel Jimeno deberá esperar para volver a tener a los suyos a sus órdenes en un curso que para ambos era especial. Para el primero por el debut en la Tercera División y para el segundo por el regreso al Adolfo Suárez con la espina clavada de un primer año en el que las cosas no salieron como se esperaba.
«Nos mantendremos a la espera de que nos vayan diciendo cómo deben ser las cosas» comenta Mellado en una situación en la que «lo que hoy es blanco, mañana es negro». No hay nada claro ante las decisiones que se puedan ir tomando. Ni siquiera ante el panorama sanitario con la evolución de los días. «Cada vez hay más casos y por más sitios» recuerda Carlos González ante el temor de reiniciar el trabajo y tener que suspenderlo por la aparición de brotes.
¿Y Quién decide?. La RFEFjunto a las Territoriales decidieron el pasado lunes que para la vuelta a la competición sería necesario la elaboración de un protocolo sanitario y jurídico por parte de las autoridades competentes. En el caso de las competiciones de ámbito nacional, como la Tercera División, se apuntaba al CSD como el órgano competente, mientras que para las competiciones regionales  debía ser un trabajo conjunto entre las federaciones territoriales y las autoridades de la Comunidad, en este caso la Junta de Castilla y León junto con la FCYLF. Sin embargo fuentes consultadas señalan que Tercera División sería finalmente una categoría en el que la decisión quedara en manos de las Comunidades Autónomas, si bien el objetivo es que la temporada se inicie al mismo tiempo en todas. Una posibilidad que en estos momentos suena complicada dado que cada Comunidad se encuentra en una situación sanitaria diferente y por tanto sus protocolos pueden variar.
Lo que es seguro es que no hay fechas para volver, aunque se espera que en los próximos días el escenario se vaya aclarando. De momento el fútbol ‘no profesional’ deberá moverse con el margen ofrecido desde la RFEF de 30 días con el que se avisaría de manera previa a los clubes del posible inicio. Será el margen con el que deban trabajar unos equipos que ya tenían planificada la pretemporada –amistosos incluidos– y ahora deberán cambiar todos sus planes.