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«El estrés es un factor desencadenante del cáncer de mama»

M.M.G.
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El doctor Antonio Sierra, director de la Unidad de Mama del Hospital Beata María Ana, impartirá el jueves 16 en el Real Casino de Madrid una charla centrada en la relación que existe entre el estrés y la aparición de cáncer de mama en las mujeres

El doctor Antonio Sierra, ligado íntimamente a la provincia de Ávila, es el director de la Unidad de Mama del Hospital Beata María Ana, en Madrid. Experto en este tipo de tumores, pronunciará el próximo 16 de junio en Madrid (Real Casino, 19,00 horas) la charla 'Prevención y esperanza. Estrés y cáncer', en la que planteará la importante relación que existe entre el ritmo frenético de vida que llevamos y la aparición de este tipo de tumores.

Sin ir más lejos, en Ávila se detectan cada año 200 cánceres de mama, según los datos que maneja la Asociación Española contra el Cáncer. Si vamos más allá, podemos apuntar que existen125 casos por cada 100.000 habitantes. Afortunadamente, el cáncer de mama es también uno de lo que tiene mejor pronóstico teniendo en cuenta, con un porcentaje de supervivencia superior al 90 por ciento.

¿Cuál es la relación entre el cáncer de mama y el estrés?

El estrés disminuye nuestra inmunidad, ataca al sistema inmunitario, que es el que nos protege contra el cáncer. Hace que aumenten las citoquinas, el cortisol y la interleukina, y todo esto hace que la inmunidad disminuya por lo que, al tener menos defensas, hay más cáncer.

¿Se conocen las cifras de cánceres de mama que estarían relacionados directamente con el estrés?

No hay cifras exactas. Lo que sí se sabe es que una de cada ocho mujeres va a hacer un cáncer de mama a lo largo de su vida.

¿Y cómo se puede prevenir?

Para disminuir el estrés hay que tener una vida ordenada, con tranquilidad, y en la que se programen las cosas para no tener que ir acelerados, nerviosos e inquietos.

También es muy importante el modo de vida, el lugar en el que se vive, que se procure dar paseos... 

¿Vivir entonces en una ciudad pequeña, como Ávila, puede suponer una ventaja en este sentido?

Efectivamente. Una persona que vive en Ávila no coge tanto el coche, no sufre grandes atascos... No padece tan directamente todo lo que produce un estrés importante. Puede planificar mejor su tiempo, tiene más facilidad para pasear y de hacerlo, además, en entornos naturales...

El estrés va ligado a las grandes urbes y por ese se benefician de sufrirlo menos las personas que viven en ciudades pequeñas como Ávila. 

El estrés del que hablamos parece que va en aumento. ¿Hay por ello más casos de cáncer de mama ahora que hace, a lo mejor, varias décadas?

Sí, hace décadas no había ese una de cada ocho mujeres de las que hablábamos antes.

¿Y qué otros factores repercuten en la aparición de este tipo de tumor?

Yo hablaría de siete: el sedentarismo, la obesidad, el exceso de peso, las dietas ricas en grasa, el alcohol y el tabaco, el no tener hijos y el no dar de mamar. Todos ellos son factores muy ligados a la aparición del cáncer de mama.

¿Y cuáles serían las soluciones?

En primer lugar, realizar un ejercicio físico continuo. Pero también, huir de la soledad, buscar compañía y alegrías, porque la tristeza también disminuye el sistema protector; realizar una dieta adecuada; y no fumar.Todo ello previene el cáncer de mama.

Por otra parte, si el cáncer de mama es hereditario resulta fundamental el diagnóstico precoz. 

Todas las mujeres tienen un sistema de detección precoz: después del periodo, que es cuando las mamas están más blandas, deben hacerse una autoinspección y autoexploración. Todos los meses.

Y dependiendo de la edad, conviene hacer una ecografía o una mamografía a partir de los 40 años. 

¿Y dónde deben acudir las mujeres para el cuidado de sus mamas?

Sin duda, a las Unidades de Mama, que es donde hay un grupo de especialistas dedicado sólo a la mama. Allí se hace de todo y siempre en las mejores manos.

Siempre y cuando el diagnóstico haya sido precoz, nosotros operamos con isotopos radiactivos, en una intervención mínima. Se trata de una operación superficial tras la cual la mujer se va a su casa con la mama igual y curada.