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Jesús Guil Redondo

Más menos

Jesús Guil Redondo


Más asfalto y menos AVE

26/04/2022

Cuando hace 30 años se inauguró la primera línea de alta velocidad (AVE), Madrid–Sevilla, me sorprendió mucho, como economista, que se dijera que la mega obra no era amortizable y que en los 50 que tenía de vida útil no se amortizaba la inversión. Y que  cada viajero nos costase 50€ años al resto de los españoles. Después vino la obra de Madrid-Barcelona, que en un principio parecía más lógica dada la importancia y relevancia económica de ambas ciudades. Pero tiempo después salió a relucir que los motivos de tanta inversión no eran económicos, sino de integración territorial. Al parecer se trataba de unir más a Cataluña al resto de España, y mitigar las ansias separatistas de parte de los catalanes. Y en esta tónica o similares han continuado los distintos gobiernos, tanto del PSOE como del PP. Y así si el ministro de Fomento-Transportes es gallego se hace un AVE a Galicia. Pero no se hace bien, y no se pone el correspondiente sistema de frenado (cuesta 1.5 millones de euros el kilometro). Y claro el día que hay un despiste humano, el AVE se estrella a 200 km. por hora en la curva de Angrois y deja 144 heridos y 80 muertos. ¿Cómo se puede poner un AVE que pesa 600 toneladas sin los frenos adecuados? Con esto, se chafó la venta del AVE a Brasil. Se continuó con el AVE a la Meca, que finalmente está siendo un fiasco con pérdidas millonarias para las empresas españolas participantes en el proyecto, con Renfe a la cabeza. La arena del desierto, los incendios y el coronavirus han forzado a ello. Pero volvamos a nuestro país, España dispones de 3.402 kilómetros de alta velocidad (hay otros 1000 en construcción), fruto de una inyección acumulada de casi 56.000 millones de euros, según la Airef (Autoridad Fiscal). Que ha sido investigada por el Tribunal de Cuentas por los sobre costes en diferentes tramos. Y se ha seguido engordando el derroche. Para este año toca el AVE a Extremadura, lo que confirma que este modelo ferroviario no tiene freno ni marcha atrás. A pesar de que la demanda es baja con relación a los altos costes fijos de esta infraestructura. Conviene preguntarse por qué somos el 2ª país a nivel mundial en kilómetros de líneas de alta velocidad por detrás de China, que tiene unos pocos más a pesar de su gran tamaño. Japón qua ya solo construye unos pocos. Francia que ya no construye nada. Alemania, que con 1.571, solo va añadir 147. O Reino Unido, los inventores del ferrocarril, que solo tiene 113 Km. Pues porque no son rentables. Pero dejando a un lado las cifras que rodean al AVE, tanto en volumen de inversión como en coste de mantenimiento, lo más nocivo estriba en el territorio. La desatención del ferrocarril tradicional ha acelerado la despoblación y hay una veintena de provincias que retroceden en sus trenes. Y nuestro caso, aquí en Ávila, es un claro ejemplo de ello. Y para mas cachondeo la línea que podía ser un modelo de eficiencia por la densidad de población (Madrid-Barcelona) se externaliza para la explotación privada y en ella se crea el AVLO,  el tren low cost, y se puede viajar en ese recorrido por 9 euros, pero ¿quién paga la diferencia? En resumen, el AVE es costoso, ineficiente, insostenible y perjudicial para la vertebración territorial. Luego habría que hacer una moratoria y plantear una política de obras públicas que considere todos los medios de transporte.