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Patrimonio bajo la luna

M.R.
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Turistas y abulenses aprovecharon para recorrer hasta doce monumentos de Ávila en horario nocturno y de forma gratuita gracias a la iniciativa La Noche del Patrimonio, que también ofreció danza y otras propuestas

Patrimonio bajo la luna - Foto: Isabel García

Recorrer el adarve de la Muralla bajo la luz de la luna tal cual lo hacían los vigías que guardaban la fortaleza hace siglos es un privilegio del que este sábado pudieron disfrutar quienes, teniendo la paciencia necesaria para aguantar la cola hasta que les llegara el turno, aprovecharon la oportunidad que brindaba la Noche del Patrimonio para visitar espacios históricos abulenses en horario nocturno y, además, sin pagar entrada.

Aunque el principal monumento de la ciudad fue, junto a la Catedral, el que más tirón tuvo entre los turistas y los visitantes que se animaron a recorrerlos por la noche, el resto de espacios que se sumaron a este evento también tuvieron su público. Entre ellos, los museos de La Santa, San José y Provincial, el Real Monasterio de Santo Tomás, los palacios de Polentinos, Superunda, Los Verdugo y Torreón de los Guzmanes, ... Hasta una docena de espacios monumentales que abrieron sus puertas recibieron anoche a visitantes que estaban dispuestos a mirarlos con otros ojos, con las luces largas de la noche, tan distintas a la mirada diurna, a veces marcada por el peso de lo cotidiano en el caso de los abulenses, acostumbrados a vivir en una Ciudad Patrimonio de la Humanidad y que, por tanto, quizá no apreciamos como merece lo que cada día tenemos ante nuestros ojos, sobre todo en el centro histórico de Ávila.

Tampoco faltaron las colas para montar en los transportes turísticos de la ciudad: tuk tuk y tranvía, que anoche hacían trayectos gratuitos. Igual que las dos visitas guiadas a las bóvedas del Carmen y a los Hornos Postmedievales.

También tuvo lugar bajo la luz de la luna, en el patio del Episcopio, el espectáculo de danza ‘Márgenes’, una propuesta creada para la ocasión por los coreógrafos Daniel Doña y Cristina Martín que recrea textos de la tradición cultural castellana a través de los cuerpos.  El espectáculo fue interpretada por el bailarín Cristian Martín, originario de Villarejo del Valle, un joven con gran proyección que estuvo acompañado sobre el escenario  por la voz de Sandra Carrasco, destacando también Eduardo Gómez-Olmedo, Manuel García y Daniel Ferreiro como artistas invitados.