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Rafael Monje

DE SIETE EN SIETE

Rafael Monje

Periodista


Adaptación o resignación

07/09/2022

Resulta curioso cómo una gran parte de la población reacciona ante el continuo flujo de malos augurios y noticias de extrema preocupación. Quizá haya que ahondar en la sociología o, lo que es lo mismo, en el estudio centrado en investigar el comportamiento social de los seres humanos, los diferentes grupos y organizaciones que componen la sociedad. Y no es de extrañar, porque, ante tanta incertidumbre, la gente relativiza y pone en cuarenta ese incesante pesimismo que se cierne a escala mundial.

Dicho de otra manera, ante tanta 'metralla' recibida y tanto pronóstico desalentador, blindamos como podemos la mente, tirándonos literalmente a la calle, a pesar de las graves incógnitas económicas que están ahí, aguardándonos como un toro embravecido que ya ha fijado su penetrante mirada en cada uno de nosotros.

Veamos. La semana comenzó con nuevas subidas en el precio del gas y el cumplimiento de la amenaza de cierre del flujo por parte de Rusia, lo que consumó su respuesta a la decisión del G7 de poner un tope al precio del petróleo ruso. Por este motivo, los ministros de energía de la UE se reunirán el viernes de urgencia para unificar criterio ante el sombrío escenario que se presenta este otoño tanto para los ciudadanos como para las empresas. La paz social peligra y, además, tendremos que convivir con las alteraciones en el ecosistema, las pandemias, la escasez energética, la alta inflación y otros desequilibrios que vaticinan el trascendental reto al que deberá enfrentarse el ser humano, a quien no le quedará más remedio que apostar por nuevos estilos de vida en medio de una dura crisis energética.

Por eso decía que, a pesar de todo este escenario trufado de enormes dificultades, gran parte de la sociedad ha optado por respirar y disfrutar mientras se pueda, como intentando aplazar lo que ya todos intuimos. Ahí están para corroborar esta actitud las playas aún llenas o la gran afluencia de público a las fiestas patronales. La pregunta es si este es el camino mejor por el que debemos optar o si, por el contrario, se trata de una resignación sin más a la espera del tortazo padre.