La planta de reciclado de pintura funcionará en agosto

P.R.
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Situada en el polígono industrial de San Pedro del Arroyo, recuperará la actividad plena que tenía antes del incendio del 2020. Se trata de la única planta de toda España que extrae el disolvente para volverlo a poner en el mercado

Interior de la planta de reciclado de pintura de San Pedro del Arroyo - Foto: David Castro

La planta de reciclaje de pintura de San Pedro del Arroyo de la empresa Castellana de Medioambiente tiene previsto iniciar su actividad al completo el próximo mes de agosto, tres años después de que un fatídico sábado del año 2020 destruyera parte de sus instalaciones y en concreto lo que era el núcleo de la planta de reciclado, la nave de producción con los generadores encargados de realizar la extracción del disolvente de las pinturas. De hecho,  lo más destacado de esta planta situada en polígono industrial del municipio morañego de San Pedro del Arroyo es que es la única planta en España que extrae el disolvente de las pinturas y lo disgrega en tres componentes: el agua, los pigmentos y el disolvente, que la empresa aprovecha para venderlo a proveedores. Las restantes plantas lo que hacen es distribuir la pintura en cementeras para que sea incinerado y destruído, pero no extraen el disolvente. De ahí  la importancia de esta planta abulense, pues extrae el disolvente y lo vuelve a poner en el mercado, con lo facilita que  esas cantidades de disolvente puedan ser reutilizables y se evita que tengan que extraerse del petróleo.  

La empresa ya ha concluido la obra civil del recinto, con la construcción las distintas secciones en las que se distribuye la planta y confían terminar el montaje de toda la maquinaria necesaria para el mes de julio de este año, de modo que prevén comenzar la producción en agosto de este año.

La empresa recupera la actividad de los dos turnos y con los 17 trabajadores que se encontraban en el ERTE,  después de que se produjo el incendio en el mes de julio de 2020, que destruyó buena parte de la planta. De hecho, solo se salvaron las dependencias del Centro de Transferencia de Residuos (CTR), las oficinas y la báscula. Por el momento parte de esos trabajadores, un total de siete, ya se encuentran en la empresa ya que el incendio no afectó al edificio que hace las veces de Centro de Transferencia de Residuos, que ha seguido funcionando estos meses, recibiendo los residuos de pintura y redistribuyendo los materiales a los diferentes centros de reciclaje y transformación. Tampoco afectó el incendio a la báscula y a las oficinas. 

En agosto tratarán de recuperar la misma actividad que realizaban en el 2020 cuando el incendio, con dos turnos de trabajo.

Reconstrucción. La obra civil ya se ha concluido y en estos momentos se está instalando las diferentes motores y maquinaria necesaria para el funcionamiento de esta instalación. Así, se ha reconstruido la nave de producción. Dispone de las mismas medidas que tenía, aunque con materiales más resistentes de los que tenían. También se incorporan los cuatro reactores que se han fabricado nuevos y que cumplirán la misma función que venían desempeñando antes del incendio. 

En el tema de seguridad de la planta se han incorporado todos los elementos que por ley obliga a instalarlos, pero también otros que no son obligatorios, señalaba Enrique Díaz Fernández, director de la Planta de San Pedro. Entre estos elementos figuran los rociadores de espuma que se han incorporado, en las dos plantas de esta nave de producción.

Dos de los reactores están ya instalados y faltan por llegar los dos restantes. Puesto que son cuatro los que integran este núcleo central de la planta. Los reactores 1 y 2 son para la recuperación del disolvente y el 3 y el 4 separan el disolvente de la pintura, mientras que en el 1 y 2 se realiza la filtracion definitiva para que el disolvente pierda todas las impurezas que traía en el primer proceso de separación que se realiza en los reactores el 3 y 4. La emulsión en este discolvente se rompe con vapor,  ya que sale con humedad y con color, por la pigmentación. En este caso se tiene que retirar el color y la humedad, algo que se realiza en los reactores 1 y 2, que extraen el agua de la mezcla y la pigmentación. De este modo el disolvente ya se extrae sin esas dos impurezas. De esta forma el disolvente que se recupera se pone en el mercado. El 1 y el 3 son los reactores mayores, el  1 tiene una capacidad de 9.000 litros y el 3 de 5.500. Los dos restantes son más pequeños. 

En la otra nave colindante se incorporan dos calderas, una  de vapor y otra de aceite, que sirven para dar cobertura a los reactores. La caldera de vapor da cobertura a los reactores de pintura 3 y 4 y la de aceite a los reactores 1 y 2, los del disolvente.

Dentro de este segundo módulo también va el cuadro eléctrico y  los compresores con su secador y su depósito de almacenamiento para el aire. La piscina con la torre de refrigeración se encuentra también en esta zona. 

También se ha construido nueva la nave de almacenamiento. En este lugar se deposita las pinturas que se trasladarán después a la nave de producción, una vez que se ha realizado la preselección en el CTR, donde se revisa y se separa el producto y se distribuye a este almacén  todo el material que irá a la nave de almacenamiento.

En otra zona de la planta se enertiza, se estabilizan cuando salen húmedos los pigmentos, una vez que han salido ya de la nave de producción y se ha extraído el disolvente. En este caso los pigmentos se estabilizan con sepiolita, que se mezcla con una retro. Con esta misma retro se carga en el camión bañera y después estos restos se transportan a un vertedero de peligros. El material ya no tiene disolvente. En este caso hay varias posibles salidas para este material. Se suele utilizar el centro de CETRANSA, en Valladolid, que es con la que normalmente trabajan. También tienen otros vertederos de este tipo como es el caso de Toledo.

En  otra zona se encuentra los motores que surtirán de agua a la fábrica. Es un complemento de seguridad y necesario para el funcionamiento de la planta.

El Centro de Transferencia de Resíduos (CTR) es lo único que se ha salvado del incendio, junto a las oficinas y la báscula, porque estaba alejado de la planta. Este CTR ha mantenido la actividad, lo que ha permitido a la empresa mantenerse activa y también poder recibir ingresos. Al Centro de Transferencia llega todo el residuo de industrias, de fábricas y otros gestores pequeños. En este lugar se analizan todos los residuos que llegan y se segregan. Cuando hay dudas en el material, se analiza en el laboratorio para aclarar de qué material se trata y ver cuál será el destino que le corresponde, aclara el director de la planta.

La empresa antes del incendio había aprobado un Plan de viabilidad en febrero de 2020 para incrementar la producción y crear un tercer turno de trabajo para que la planta no cerrara por la noche. Este Plan se había presentado a la Consejería e incluía el aumento de toneladas en la producción y el incremento de personal para incorporar el turno de noche. «Estábamos viendo –prosigue afirmando  Enrique Díaz– que se nos iba mucho gasto también en las ocho horas en las que la planta permanecía inactiva. Trabajo teníamos y el coste que suponía la puesta en marcha diaria de la planta después de ocho horas de inactividad era muy alto». Este plan de viabilidad se asumirá una vez que se recupere la actividad y se vea que hay trabajo para ello, como ocurría antes del incendio, señala Díaz, quen mantiene que la previsión del grupo es ir con el tiempo a este incremento en la producción y con ello llegar a los 36 puestos de trabajo.

Grupo Fondomóvil. La empresa propietaria de esta planta de San Pedro del Arroyo es Castellana de Medio Ambiente, perteneciente al grupo Fondomóvil. El actual grupo lleva en esta fábrica desde 1998. La empresa fue adquirida a un grupo francés en el año 2005 (75 por ciento al grupo francés y el 25 por ciento restante a un grupo español). El nuevo grupo lo que hizo fue incorporar el CTR y compró terrenos para realizar las ampliaciones. La función que realizaba la empresa originaria en esta planta era la misma, pero a más pequeña escala. En un principio había una autorización para reciclar 6.000 toneladas de pintura al año y en el 2007-2008 se hizo y se autorizó por la administración autonómica una modificación sustancial  para aumentar a las 10.000 toneladas.  En estos años se ha ido creciendo tanto en toneladas de producción como en las propias instalaciones.  El objetivo final es seguir creciendo. De hecho, la idea de la empresa es seguir adquiriendo terrenos colindantes con el objetivo de poder cumplir esos objetivos.  El grupo Fondomóvil da empleo en la actualidad a más de 280 trabajadores. El grupo tiene varias líneas de negocio, aunque su base va ligada al negocio de la automoción. Venden pintura para los coches, para carrocerías, anexos,  cabinas de pintura. Tanto en automoción como en decoración. Se montan cabinas y se realiza el mantenimiento en concesionarios.  Sus centros de trabajo se distribuyen por muchos lugares de España y en las islas. En Castilla y León tienen en Segovia, Salamanca, Valladolid, Burgos, y esta planta de San Pedro del Arroyo. En estas ciudades lo que disponen de tiendas que dan cobertura a nivel  de decoración y de automoción. También se encuentran en Cataluña y Andalucía.