"Por Burgohondo han pasado casi todas las figuras del toreo"

Juan Andrés Cartón
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Entrevista con Darío Juárez Calvo, presidente de la Asociación Peña Taurina de Burgohondo

"Por Burgohondo han pasado casi todas las figuras del toreo"

Burgohondo, otro pueblo con una feria taurina  y con renombre   por antonomasia en la provincia de Ávila donde tiene lugar una buena feria con una corrida de rejones , una  novillada sin picadores, y ya reconocido festival picado con cuatro matadores de toros y el novillero triunfador de la novillada sin picadores del día anterior. Todos los años, aunque este año no se haya podido celebrar por lo que nos está tocando vivir. Pero la Asociación Peña Taurina de Burgohondo  sigue estando al pie del cañón. Vamos a conocer algo de la misma de manos de su presidente Darío Juárez Calvo, al que agradecemos el que nos haya facilitado estos minutos para conocer algo más de su asociación.
Buenas Darío, ¿el nombre de vuestra peña es Asociación Peña Taurina de Burgohondo?  ¿Es correcto o lleva más añadido?
R: Sí, en efecto, es Asociación Peña Taurina de Burgohondo
¿Con cuánta antigüedad contáis o en qué año se fundó la peña?
R: La peña se funda en 2006, son ya casi 14 de años de historia los que tiene.
¿Contáis con muchos socios /as?
R: La verdad es que en estos catorce años el número de socios ha ido variando mucho. Esta peña llegó a ser la que más socios tuvo de toda España por número de habitantes. Yo entré en 2008 como socio siendo el nº77 y cuando entramos en la Junta Directiva la peña se había quedado en 25. En estos cinco años al frente de la peña la hemos podido remontar casi a los 40.
¿Se trabaja dentro de la asociación para captar a más socios/as y sobre todo jóvenes o  son reacios a la tauromaquia?
R: Sin duda es la tarea más difícil. Burgohondo es un pueblo con una tradición taurina centenaria por ser los toros el alma máter y epicentro de sus fiestas. Por suerte, en estos cinco años de andadura hemos logrado captar la atención de gente joven del pueblo que se siente atraída por la Fiesta y hemos logrado hacerlos socios. No a todos los que nos gustaría, pero ahí vamos.
Este año en Burgohondo no se han dado los festejos a pesar de que estábamos en fase de normalidad pero las prohibiciones de las autoridades sanitarias no dejaron resquicio para celebrar eventos de esa índole. ¿Cómo habéis vivido estas fiestas sin toros en Burgohondo?
R: Pues realmente no las hemos vivido, Juan Andrés; ni con toros ni sin ellos. Pero la sensación ahí estaba, qué duda cabe. Creo que a cualquiera que entienda la pasión de un burgohondeño por sus fiestas, se da cuenta instantáneamente del vacío que supone no ver montada nuestra plaza, no poder disfrutar de una tarde de toros con el colorido de las peñas al fondo o no poder juntarte con aquellos con los que compartes ese sentimiento que supone lo más grande del año. Como para un nazareno sevillano no salir en Semana Santa o para un carnavalero no disfrutar de sus comparsas por las calles de Cádiz. 
Este año teníais una temporada programada con  muchas actividades, ¿cuántas habéis tenido que suspender y cuántas habéis podido celebrar?
R: Todos los años intentamos hacer alrededor de tres actividades. Las Jornadas Taurinas, los abonos de San Isidro y una excursión a visitar alguna ganadería o un viaje para ver toros en otra plaza donde poder pasar el día. Lógicamente estas dos últimas han sido imposible llevarlas a cabo por el tema de la pandemia pero, sin resignación ninguna y con la realidad delante de los ojos, no caben lamentaciones. En nuestro país tenemos un gran problema sanitario que se ha de solucionar dándole la máxima prioridad, por encima de nuestra afición, por supuesto. Que créame que no es poca.
En esta vuestra Peña tenéis instituidos unos premios para la temporada, ¿para quienes se instauran dentro de la temporada aunque este año se queden desiertos por la no celebración de la feria taurina?
R. Te puedo hablar de los premios que dimos el pasado año, pues este, al no haber habido feria es imposible que puedan quedar ni tan siquiera desiertos. Los del pasado año fueron a caer en las ganaderías de Sagrario Huertas y El Cortijillo, con una mención de honor, siendo el hierro de Pablo Mayoral quien se llevara el trofeo “Villa del Melocotón” 2019.
¿Cómo se mantiene la peña como la vuestra pues sois pocos socios y esto conlleva gastos?
R: Con mucho sacrificio, pero más que por el tema económico, por la intransigente labor de intentar movilizar a los socios para las diferentes actividades. La peña no tiene ingresos externos. Es cierto que la cuota es elevada pero va destinada íntegramente para los eventos que hacemos. Pocos, claro,
¿Habitualmente la administración local está con vosotros para echar una mano para organizar actividades o es reacia a colaborar?
R: Tenemos mucha suerte, Juan Andrés. La nueva corporación municipal se ha volcado con la peña desde el minuto uno que entró en el ayuntamiento. Su idea era unir los puntos de afición que, quizá por discrepancias ocasionales, se pudieron separar entre varios aficionados del pueblo y, con ellos y su idea hemos, vamos e iremos hasta el final. Lo más importante para nosotros es, sin duda, la unión de la afición de Burgohondo.
¿Los empresarios que se quedan con la concesión de la feria tienen miramiento y cuentan con vosotros a la hora de la organización de la feria... bueno, en vuestro caso, el ayuntamiento?
R: Sí, la verdad es que se vuelcan con la asociación, pero sobre todo nos escuchan. Algo que considero muy importante. El saber reconocer y entender como riqueza las variantes que plantean los diferentes puntos de vista, es sin duda un acierto del que me alegro y aplaudo hasta sangrar este gesto del ayuntamiento. Tanto para ir a reseñar los toros a la finca, como para hacernos partícipes en las fiestas dentro del jurado que falla los premios anuales de nuestra feria. 
¿Tenéis sede propia para reuniros o la tenéis instituida en algún establecimiento de la localidad?
R. No tenemos sede propia. Cuando nos reunimos lo hacemos en el centro cultural. Sinceramente, no hay lugar mejor sitio para cualquier coloquio, con prestaciones audiovisuales potentes.
En el tiempo que lleváis como peña, a quien habéis entregado premios me imagino que habrá algún matador de reconocido prestigio pues pasan muchos de los grandes por Burgohondo, ¿nos puedes nombrar algunos que luego hayan llegado a lo más alto del escalafón o hayan sido muy nombrados en el mundo del toro?.
R: Afortunadamente, por Burgohondo han pasado casi todas las figuras del toreo de todos los tiempos. Desde Domingo Ortega, Pimentel, Andrés Vázquez (que un año llegó a cobrar en melocotones), Gabriel de la Casa, Manuel Vidrié, Curro Bedoya, Luis Francisco Esplá, Juan Antonio Esplá, Alejandro Talavante y Miguel Ángel Perera (de novilleros), El Juli (de becerrista), Diego Urdiales... Me dejo muchos, seguro, pero son los que se me han venido ahora a la cabeza.
 ¿Habitualmente tenéis comunicación entre las peñas de la provincia ya que hay muchas en ella y un contacto entre vosotros sería bueno para la fiesta en nuestra provincia?
R: Sí, de hecho creo que es muy importante. Yo propuse la idea de crear una confederación de peñas taurinas de Ávila, para ayudarnos y participar de los actos de otros en hermandad. Ya sea para llenar autobuses e ir a una finca a ver toros, a una plaza, a unas tertulias. La unión, sin duda hace la fuerza. Antes éramos prácticamente tres peñas: Ávila, Arévalo y nosotros. Pero, por suerte, están saliendo nuevas peñas en la provincia, sobre todo impulsadas por jóvenes, que realmente es lo que necesita Ávila; la cuarta provincia de España con más festejos taurinos tras Madrid, Sevilla y Salamanca. 
En esta pandemia que estamos viviendo, ¿crees que se está dando pie a la gente que quiere acabar con la fiesta de los toros en nuestro país?
R: Ni mucho menos. El querer acabar con los toros no tiene nada que ver con el covid. Por desgracia, el virus de la tauromaquia está dentro del sector. Ni animalistas, ni anti taurinos ni nada. El propio sector se está merendando los últimos resquicios de integridad y decencia que tiene la Fiesta de los toros. El último ejemplo, el de la final del circuito de novilladas de Andalucía el otro día. Se devuelve un novillo por complicado. ¿De verdad? ¿Por complicado? Entonces, ¿cómo se forja un novillero? ¿Con el utrero teledirigido como exigen las figuras su toro? Imagina que juegas contra el Madrid o el Barça y te meten cuatro antes del descanso. ¿Sería lógico que el árbitro suspendiera el partido por superioridad del rival? Es inentendible. Además del daño que se está haciendo a la Fiesta ocultando todo tipo de actos que la denigran: desde el afeitado, la falta de crítica –ya no hablo de autocrítica…– y creer que el «todo vale», como es el caso del indulto por decreto, ¿nos va amparar o nos va a lavar la imagen? El que piense eso, está muy equivocado.
¿Danos tu opinión o tu punto de vista sobre los festejos que en algunas comunidades se están celebrando por cierto con un gran respeto a las órdenes sanitarias impuestas?
R: Me parece de valientes. Un empresario, con la taquilla reducida a un tercio y los gastos sobre la mesa, si se ha atrevido a dar un festejo ha sido única y exclusivamente por afición. Cosa que aplaudo, porque ninguno ha dado un festejo a tiro hecho. Es más, perdiendo bastante dinero en muchos casos.