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Satse Ávila denuncia el agotamiento de los sanitarios

Redacción
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El sindicato asegura que "en muchos casos se plantean irse a trabajar a otros centros porque no aguantan más"

Imagen de archivo de una protesta de Satse

El Sindicato de Enfermería, Satse, en Ávila denuncia en un comunicado remitido a la prensa la «complicada situación» que viven las enfermeras y enfermeros del Complejo Asistencial de esta provincia, que se encuentran «al límite, agotadas física y psicológicamente» y que en muchos casos se plantean irse a trabajar a otros centros «porque no aguantan más», por lo que el Sindicato exige medidas a la Gerencia de Asistencia Sanitaria de Ávila para que las enfermeras «trabajen con unas condiciones laborales dignas».

Desde el sindicato de enfermería subrayan que las enfermeras y enfermeros que trabajan en todos los ámbitos asistenciales han sufrido con especial dureza la situación generada por la pandemia desde el inicio de ésta porque han estado en primera línea de batalla y han soportado la mayor carga asistencial en todos los frentes. Pero esta dureza ha sido especialmente llamativa en los hospitales, «donde la enfermería está a pie de cama del paciente, día y noche, todos los días del año».

«En el Complejo Asistencial de Ávila, también la situación ha sido muy complicada para la enfermería y los responsables de la Gerencia de Asistencia Sanitaria de Ávila, lejos de reconocer y mejorar la situación de las enfermeras y enfermeros que trabajan en él, siguen manteniendo unas plantillas deficitarias, una insoportable sobrecarga asistencial y unas condiciones laborales inaceptables», denuncia SATSE Ávila.

El sindicato explica que la covid-19 ha obligado a modificar la forma de trabajar de las enfermeras en muchos aspectos: «han cambiado las exigencias a la hora de prestar cuidados y también las condiciones en las que se prestan». Es especialmente reseñable –a juicio de Satse– la necesidad de usar equipos de protección individual para proteger a los profesionales y «la necesidad de cumplir con rigor protocolos y recomendaciones para garantizar la seguridad de los pacientes, tanto los afectados por covid-19, como los que están pendientes de confirmación».

Esto conlleva, según resaltan en la nota de prensa, «un importante incremento del tiempo que cada enfermera necesita para realizar todas sus funciones asistenciales que indudablemente debe hacer con destreza y precisión para no cometer errores. También conlleva un claro esfuerzo psicológico y físico para mantener la atención, la concentración, la diligencia y el mejor trato humano a la hora de desarrollar su labor».

Satse Ávila asegura que «es lógico pensar que para asegurar la calidad en la asistencia sería necesario incrementar las plantillas de  enfermeras, sin embargo, no ha sido así. En el Hospital de Ávila sigue habiendo un importante déficit estructural de enfermeras».

DE UN LADO A OTRO. A esto se suma, según Satse, el importante número de enfermeras que no tienen un puesto de trabajo adjudicado en una unidad concreta y que están «circulando» cada día por una unidad distinta, cambiando su calendario de trabajo continuamente, cambiando de compañeros, de forma de trabajar y de pacientes. «Estos continuos cambios pueden conllevar falta de seguridad y calidad en la atención a los pacientes, además de un grave y preocupante grado de ansiedad y estrés para la enfermera que lo sufre». También, dice el sindicato de Enfermería, una inaceptable imposibilidad de conciliar su actividad laboral con su vida familiar. «Ya es suficientemente duro el trabajo a turnos de las enfermeras que trabajan en los hospitales como para que se les someta también a cambios de turno o de unidad de trabajo en el último momento, con el desgaste físico, psíquico y emocional que ello conlleva», afirma Satse.

Según el sindicato, hay unidades en las que las enfermeras y enfermeros llevan varias semanas doblando turnos por necesidades del servicio y frecuentemente, con tiempos excesivos de utilización de EPIs». En opinión de los responsables de Satse Ávila, esta situación «es inaceptable; es inadmisible que mientras unos profesionales sufren estas circunstancias, tengamos enfermeras disponibles sin contratar», manifiestan.