scorecardresearch

Se mantienen en la provincia tres zonas aptas para el baño

I. Camarero
-

El río Tormes a su paso por Encinares, en La Horcajada;el arroyo Cimorro, en Navalacruz; y la Garganta de los Caballeros en Navalonguilla repiten en el Censo de la Dirección de Salud Pública

Se mantienen en la provincia tres zonas aptas para el baño

Estamos en plena temporada estival y con una ola de calor que eleva las temperaturas en la provincia por encima de los 40 grados en algunos casos, de ahí que más que nunca apetezca ponerse a remojo. Es evidente que muchos son los que eligen las diferentes piscinas municipales o privadas para aliviar el calor, pero en Ávila hay alternativas mucho más «naturales». Ahora bien, son escasas las que están calificadas como zonas «aptas» de baño. De dar esta calificación, previo análisis, se encarga la Junta de Castilla y León a petición de los ayuntamientos interesados y en ese sentido se ha dado el plácet a tres zonas de baño que, por cierto, son las mismas que el año pasado.

El que lo desee puede bañarse con total seguridad en el río Tormes a su paso por Encinares (en La Horcajada); en el arroyo Cimorro, de Navalacruz y en la Garganta de Los Caballeros en Navalguijo (que pertenece al término municipal de Navalonguilla). Por supuesto que hay muchos lugares en Ávila a los que acude la gente a bañarse, pero que sepan que «aptos» sólo son estos tres.

Son los mismos lugares a los que se dio el visto bueno el año pasado y desde luego menos que los que algún día tuvo la provincia pues si echamos la vista atrás unos años, allá por 2013 llegaron a ser hasta siete enclaves. La Junta de Castilla y León publica el listado de lugares aptos de cara a la temporada estival, del 15 de junio al 15 de septiembre, ahora bien semana a semana actualiza datos previo análisis de las aguas. Así las cosas para la semana en curso las aguas abulenses no presentan ningún tipo de problema. Del 15 al 22 de julio ya tienen el visto bueno (gráfico adjunto). No  así otros lugares a nivel regional a los que se ha declarado «no aptos» esta semana.Y es que en total son  35 las zonas de baño autorizadas por la Junta. Así, las provincias con más lugares para refrescarse son León, con 12 y Zamora con nueve. La principal diferencia es que las zonas definidas en la provincia de León son, en su mayoría piscinas fluviales, mientras que en Zamora son playas.

En cuanto a capitales de provincia tan solo tres cuentan con lugares en los que tomar un baño cuando el calor aprieta. El embalse de la Cuerda del Pozo en Soria y las playas fluviales de Zamora (Los Pelambres) y Valladolid (Las Moreras). En cuanto a lagos, tan solo dos en toda Castilla y León diponen de sitios seguros para el baño, son el de Sanabria en Zamora y Carucedo en León.

Por otra parte, Castilla y León también cuenta con una garganta con piscinas naturales aptas para el baño. Se trata de la nuestra, de la  garganta de los Caballeros, perteneciente al municipio de Navalonguilla.

Son sin duda lugares deseados y además allí se garantiza semana a semana la calidad de las aguas y si no es lo suficientemente buena se declara «no apto».

Además es interesante conocerlos porque lo cierto es que los precios de veranear en la playa están yendo al alza en los últimos tiempos de ahí que sean muchos los españoles que hayan decidido aplazar o cancelar sus vacaciones optando por un turismo mucho más «cercano» y desde luego, económico.

En la web de la Junta de Castilla y León y a través de la DirecciónGeneral de Salud Pública apuntan además una serie de recomendaciones tanto para los ayuntamientos como para los potenciales usuarios a la hora de  usar estas aguas para el disfrute. Así para los ayuntamientos indica que son ellos los que deben solicitar el alta para formar parte del censo de  zonas de baño. También quienes deben mantener el lugar en condiciones de limpieza e higiene así como instalar los carteles dándolo a conocer. Cualquier anomalía o alteración en la calidad de las aguas debe comunicarse a ciudadanos y a la autoridad sanitaria y también elaborar normas de uso y vigilar la seguridad de los bañistas. 

En cuanto a los bañistas les piden asegurarse de que en el lugar está permitida la práctica del baño; prestar especial atención a remolinos (muy frecuentes en embalses y ríos); evitar los flotadores y que la corriente pueda arrastrarnos;usar sandalias de plástico para sumergirse; no perder nunca de vista a los niños aunque sepan nadar o vayan equipados con flotador; mantener la zona limpia; entrar poco a poco en el agua, sobre todo si antes se ha tomado el sol, hidratarse y no abusar de bebidas alcohólicas, comprobar que el agua que bebemos es apto para el consumo, conservar los alimentos refrigerados para evitar intoxicaciones e infecciónes alimentarias; resguardarse del sol y usar protectores solares (y en este sentido tener más precaución aún con los niños) y por supuesto, ante cualquier emergencia comunicar con el 1-1-2.