El Real Ávila se queda esperando

A.S.G.
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El Real Ávila se queda esperando - Foto: David Castro

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Real Ávila
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Atlético Bembibre
Finalizado
El equipo encarnado no fue capaz de aprovechar la derrota del Numancia B y regala un empate ante el Bembibre en una jornada en la que era obligado ganar. El playoff, prácticamente descartado

Era el día para ganar, para dar un puñetazo sobre la mesa y reivindicarse como posible aspirante a los puestos de ascenso, pero el Real Ávila regaló el empate ante el Atlético Bembibre en el momento más inoportuno.A estas alturas de temporada todo lo que no sea ganar siempre lo será, pero mucho más en un fin de semana en el que, por fin, había llegado el ansiado tropiezo del Numancia B. El premio era doble y ni por esas el Real Ávila sacó el colmillo. Porque los del Adolfo Suárez volvieron a dar su imagen más plana en una tarde en la que se encontraron impotentes ante el Bembibre, que anuló a los encarnados en ataque, algo ya demasiado frecuente este curso. Inclusive pudo ser peor, pero el disparo de Carlos Cruz se estrelló contra el larguero. Es lo más cerca que estuvo el partido de ver un gol en una tarde en la que el Real Ávila pudo haber dicho adiós a sus aspiraciones de pelear por los puestos de ascenso. Aún quedan puntos por disputar, pero este Ávila no parece en condiciones de hacerlo.No al menos así.  Y el equipo se marchó del campo conscientes de ello.
Poco o nada dejó una primera mitad para un Real Ávila que volvió a regalar 45 minutos pese a que la única consigna era ganar. Lo intentó el Atlético Bembibre, que volcó todas sus opciones en Willy,Dani y Carlos Cruz, que tendría la mejor  del partido cuando una pérdida de Javi de Mesa allí donde esta prohibido perderla permitía al ‘11’ visitante marcharse hacia la frontal, forcejear con Llorián y lanzar el zapatazo contra el larguero. Era el minuto 12 de partido y los de Fernando Ministro, con lo más básico, ya empezaban a apuntar ocasiones en su libreta. Tuvo el gol Carlos Cruz, pero las hostilidades las habían iniciado poco antes Willy y el propio Cruz. Al primero le desbarató la oportunidad Alberto cuando el visitante quiso sorprender con un disparo sin apenas ángulo desde la línea de fondo. A Cruz fue la defensa quien le rechazó un duro disparo desde fuera del área.
No necesitaba mucho el Bembibre para superar el centro del campo encarnado. Más les costaba a los de Jonathan Prado, que recurrió a Mayorga como enganche y devolvió a Edu al extremo después de mucho tiempo como lateral. Al encarnado se le notó la mudanza. En su transformación como lateral parece haber perdido energía.
No es el único. El mal es generalizado. Porque el Ávila prieta pero no muerde. Un disparo de Peli –minuto 8– desde lejos y por encima de la portería fue de lo poco en una primera mitad en la que los de Jonathan Prado no llegaron a rematar entre los tres palos de Ivanildo. Se acercaron, pero cuando necesitas ganar por obligación no es suficiente.
Tenía que despertar el Real Ávila en la segunda mitad. No le quedaba otra. Dos minutos –minuto 47– tardó Edu en disparar a pierna cambiada desde el vértice del área. Se marchó fuera, pero las intenciones parecían otras. Una gran contra lo dejó claro. Recuperó Javi de Mesa en su campo y se entendió con Mayorga. Tuya, mía, taconazo y carrera de Mayorga al espacio para servir el pase de la muerte al área desde el extremo. La dejó pasar Peli, pero Vila no llegó al remate. Hubiera sido un tanto maravilloso, pero quedó en nada. Volvía a fallar el equipo encarnado allí donde hay que ser decisivos. Llegaría el primer disparo de los encarnados en el 53’ cuando Peli lo intentó desde fuera. Demasiado poco para un Ávila y demasiado sencillo para Ivanildo.
El equipo sabía que el partido podía ser decisivo. Mayorga se multiplicó, Nieto se desfondó en su banda, Peli volvió a ser Peli y De Mesa, hasta donde le llegó la gasolina, la pidió, pero faltaba el gol. Se resguardaba el Bembibre, Íñigo y Espi empezaban a multiplicarse en los despejes y Mayorga –minuto 57– la enganchaba con fuerza, aunque sin puntería, desde fuera.
Apretaba el Real Ávila, pero volvería a nivelar el duelo Carlos Cruz cuando Dani Martínez percutió por banda –minuto 58– y puso el cuero atrás a la llegada de su compañero por el centro del área.Ese balo era un caramelito. La quiso ajustar, demasiado. La mandó fuera. La oportunidad fue  clara, como claras eran las intenciones de Jonathan Prado cuando quitó a Obispo y metió a Juli. La apuesta, todo al rojo. Aunque el verdadero seguro volvió a ser Alberto. Apenas había tenido que aparecer, pero lo hizo para detener con la cara –minuto 60– el intento de remate de Carlos Cruz, que en la pelea con los centrales le puso más ganas para meter la puntera y buscar el remate. Poco después –minuto 68– sería Peli el que sacaba a Óscar un claro remate a saque de córner que hubiera supuesto el 0-1.
No había orden ni concierto. Al Bembibre le valía el empate pero se veía capaz de sacar la victoria. Al Ávila no le valía nada.  Quiso romper el 0-0 Juli cuando –minuto 72– el extremo encarnado la pisó dentro del área, se abrió hueco ante Tano y remató con rosca buscando el segundo palo.Se marchó fuera ante la mirada de Ivanildo, que volvía a ver a los encarnados demasiado cerca. Horrible la pegó Javi de Mesa –minuto 77– en otra gran ocasión cuando el ‘10’ remataba con el exterior a saque de córner.
No llegaba el 1-0 pero pudo llegar el 0-1. Y no llegó por Alberto, quién sino. Fue en una doble ocasión de Íñigo, que vería cómo el madrileño se lanzaba desde el suelo para meter la manopla y evitar un segundo remate del central, que no se lo podía creer.
Llegaban los últimos minutos y el Bembibre empezaba a contemporizar. El punto le era bueno. No así al Ávila, que tenía que intentarlo. Tendría una última cuando Garretas  remató con autoridad al saque de córner –minuto 87– pero Ivanildo despejó con el puño.

 

«Nos vamos jodidos y con malas sensaciones»


«Jodidos y con malas sensaciones».Así resumía Jonathan Prado el estado del Real Ávila tras el empate. «No sé lo que nos ha pasado. No es el partido que queríamos y por eso nos vamos más jodidos. Hemos jugado a chispazos y a estas alturas sólo con eso no nos vale. Nos vamos fastidiados y no valen escusas. Hemos tenido 95 minutos para haber ganado y hemos sumado un punto sin haber hecho el partido que queríamos».Sobre la ausencia de gol Jonathan Prado tenía claro que no es el único problema. «Cuando estás tan limitado arriba es difícil encontrar soluciones o tratar de hacer cosas para las que no tienes jugadores».