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'Marruecos, nuestro íntimo desconocido'

P.R.
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El ciclo de conferencias de la Subdelegación de Defensa y la UCAV concluye con esta ponencia ofrecida por el militar, historiador y escritor Severiano Gil Ruiz el Palacio de los Serrano, sede de la Fundación Ávila

Marruecos, nuestro íntimo desconocido', es el título de la conferencia que ofreció en la tarde de ayer en Ávila  Severiano Gil Ruiz, militar, historiador y escritor y gran conocedor de la zona de  norte de África, no en vano nació en Melilla, donde pasó una parte de su vida. La actividad se enmarca en el ciclo de conferencias que han organizado conjuntamente la Subdelegación de Defensa de Ávila y la Universidad Católica de Ávila y con el apoyo de la Fundación Ávila. Las tres conferencias se han centrado en tres cuestiones de interés como es la guerra de Ucrania,  el Sahel y Marruecos, con la que se cerraba este ciclo.

«Parece mentira que estando a 17 kilómetros de la costa española, tengamos tanto desconocimiento de una parte de la historia de este país». señalaba  Gil Ruíz. Una parte de la que el ponente quiso hablar en la conferencia. 

Habló de los sustratos poblacionales que  han conformado a nuestros dos pueblos, «en nuestro caso los íberos y en el suyo, los bereberes, que deben su nombre a que cuando llegan los árabes en el siglo VII, les llaman 'barbar', bárbaros, porque no hablaban árabe. Forma parte de una identidad subyacente que ahora está resurgiendo». Comentó que estos bereberes cuando llegan el Islam en su mayor parte eran judíos y algunos cristianos. «En si mismo forman parte del núcleo que después llamamos nosotros invasión árabe. A mí no me gusta ese término, prefiero invasión musulmana, porque todo el componente de esa migración, es una invasión al principio, pero después es una migración, estaba constituida por bereberes de distintas religiones, pero ya mayoritaria la musulmana, pero había bereberes judíos y cristianos que son los que entran en España y facilitan el cambio del mundo visigodo».

En cuanto al desconocimiento que tenemos del país vecino reconoció que «la historia es un poco ardua y árida. Ahora con los medios de comunicación y los documentales creo que se puede avanzar en ese sentido. Pero  producirse el cambio  se necesita de la voluntad, el tiempo y el interés por conocer». Reconoce que él, por su condición de melillense y al haber vivido parte de su vida en este territorio, es algo que ha conocido.  y comenta que al llegar a la península se dio cuenta de estos aspectos desconocidos de nuestros vecinos.

También habló de la dificultad que siempre hemos tenido en las relaciones bilaterales con el país vecino. «Esto es debido –señalaba el autor– a que al ser tan cercanos y muy parecidos, formamos parte de dos mundos totalmente distintos. Hay un momento en la historia en el siglo XVI cuando la dinámica de la reconquista con la toma de Granada iba a trasladarse al norte de África. Con el  descubrimiento de América se desvían todos los esfuerzos de las coronas de Castilla y de Aragón. En parte lo lógico históricamente hablando habría sido crear uno o varios estados norteafricanos, pero cristianos. Hubiera cambiado totalmente la historia de Marruecos».

También recordó el ensayo que escribió como reconocimiento a los 18 soldados tietarenses que fallecieron en el 'Desastre de Annual', que tituló 'Los 18 del Tiétar'. Comentó que ya que vive actualmente en el Valle del Tiétar, pretendía que fuera un reconocimiento hacia todos ellos y a sus familias, a los que se ha conseguido recuperar sus nombres y que se les rinde homenaje en un monumento que se ha instalado en el cementerio de Arenas de San Pedro.